Dios en el poder


Selene Ríos Andraca
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04/06/2009

Atrás de La Tocinería



Guillermo Deloya está enzavalizado

¿Quién lo desensavalizará?

Quien lo desenzavalice,

un buen desenzavalizador será.

Porque…

Guillermo Deloya estaba antizavalizado

Entonces, ¿quién lo desenantizavalizó?

aquel que lo ha desenantizavalizado

un buen desenantizavalizador es.

 

So sad.

 

El último boy scout marinista contra la cargada a favor del secretario de Desarrollo Social fue víctima de su propio juego, de su propia campaña “Haz patria y ama a un poblano” y encontró en su camino al judas que lo vendió.


Y terminó haciendo patria y amando a un poblano nacido en Pijijiapan.


El rostro desfigurado, la mirada furibunda y la voz entrecortada de Memo Deloya reflejaron su frustración cuando se disponía a abandonar La Tocinería.


Dos horas antes entendió quién era el gran traidor.


Escuchó al hombre que lo intercambió por 30 monedas de plata, por un plato de frijoles, por un par de bolillos, por la comodidad a la que tanto se ha acostumbrado por vivir enquistado en el poder.


O al menos eso parecía, cuando Deloya le reclamaba a Jesús Manuel Hernández la maldita ocurrencia de ofrecerle a Javier López Zavala un reconocimiento por la poblaneidad —cualquier cosa que eso signifique—.



Después de declarar ante los medios de comunicación que el exconductor radiofónico era un “ocurrente” e “inquieto” por pretender honrar a López Zavala por sus méritos en la vida pública de Puebla, Deloya alcanzó en la puerta de La Tocinería a su judas.


Lo haló del brazo y lo llevó a la acera.


Los ojos de Memo estaban inyectados de rabia.


Jesús Manuel conservó el porte y la actitud pedante que tanto le caracteriza.


Con la voz ronca, Memito enfrentó al restaurantero y se dijeron algo más o menos así —si es que la memoria no me falla—:


—Eres un cabrón, me hubieras consultado antes de hacer esto.
—Tranquilo, con esto se terminarán los chingadazos en tu contra.
—No pienso utilizar el nombre de mi papá, ¡no chingues!
—En serio, se acabarán las divisiones en la burbuja ¡Jo, jo, jo!, hasta bien te van a tratar.
—Mi dignidad no la empeño y menos el nombre de mi papá.


Jesús Manuel lo dejó con la palabra en la boca.


Se esfumó, antes de que su invitado de honor abandonara La Tocinería.


Memito fingió sonrisas, pero sus manos no dejaron de temblar.


¿Entonces, por qué se declaró zavalista?



El cartón atrasado. Desde hace dos semanas, Elmer Sosa envió el cartón sobre la campaña electoral de Paquito Ramos basada en porras, pirámides y pompones. Sería una grosería quedármelo en el archivo de documentos recibidos. Les dejo la monería.

 

 



 
 

 

 
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