Dios en el poder


Selene Ríos / Edmundo Velázquez

 

Recetario de la austeridad


El viernes pasado, el gobernador Mario Marín recomendó a los presidentes municipales de la entidad no gastar los recursos en asuntos superfluos como camionetas de lujo.


“Olvídense de las Suburban”, les dijo a los munícipes.


Ya que la crisis mundial no sólo afectará al presupuesto estatal, advirtió.


Fue un bonito discurso… austero, republicano…


¡Muy a la marinista!


Estamos seguros que los ediles lo entendieron y hasta lo sintieron como un buen consejo de parte del mandamás en Puebla.
Qué suerte que el góber extienda su corriente económica en su propia casa.


Porque Mario Marín se sabe bien ese famoso refrán: “El buen juez por su casa empieza”.


Huye todo el tiempo a ser un ejemplo más del famoso dicho: “Candil de la calle, oscuridad en la casa”.


—Perdón por andar tan dicharacheros—.


Y es que Marín no sólo le recomienda a los pobres ediles poblanos no comprarse una camionetita de lujo, también lo aplica con sus hijos.


El problema es que la corriente económica marinista ha arrastrado a su hijo a una depresión.


Pues el muchacho, el afamado y ponderado Mario Marín Júnior, digamos que no anda a pié, verdad, pero ahora se verá obligado a cumplir las fluctuaciones del mercado.


El súperpoderoso joven tendrá que vender su adorada Volvo XC90 valuada en unos 650 mil pesitos.


¡Qué barbaridad!


Lo peor es que tiene pocos días para encontrar a un comprador de nimiedades como la camionetita Audi Q7 color plata que solamente cuesta como 750 mil pesitos.


Y lo más fácil será anunciar en cualquier aviso clasificado la venta de la Toyota Land Cruisier, que está valuada en 600 mil pesos.


Ni hablar.


No te preocupes, ya pasará la maldita primavera.

 

 

Delincuencia para principiantes (By Mario Marín)

 

El gobernador no se limita a crear corrientes económicas que ayuden a la entidad poblana a enfrentar el crack bursátil, la baja de remesas, la caída del petróleo y la crisis mundial.


Marín, conocedor de las coyunturas políticas, aprovecha estos complicados momentos económicos para lanzar públicamente su mejor consejo del año, que de publicarse, será un Best Seller.


La filosofía marinista no se limita a condiciones políticas, escándalos mediáticos e intromisiones en los poderes de la entidad.


Mario Marín ha creado su nueva obra para entender la delincuencia mexicana.


La guía del buen ladrón.


Y es que el filósofo-economista-politólogo-especialista-cósmico-mágico-musical gobernador ha logrado descifrar la razón por la que el hombre delinque.


¡Así como lo leen!


¡Encontró el hilo negro!


Es cuestión de hambre, no de antojos, no se confundan.


Y como todo, comienza con una gallinita.


¿O con un huevo?


¿Huevo o gallinita?


¿Gallinita o huevo?


Les dejamos con la histórica cátedra que dio Marín a los ediles de Puebla:


“Lo primero que hay que hacer es darle de comer al pueblo, que no se nos muera: cuando una gente que no tiene que comer es cuando se da la delincuencia, empieza a robar la gallinita, luego el marranito, el toro…”


Tarán.

 



 
 

 

 
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