Dios en el poder


Selene Ríos / Edmundo Velázquez

 

La gran estafa

 


—Dios bendito, y nosotros que nos creíamos tan democráticos—.

 

Señoras.


Señores.


Candidatos.


Votantes.


Público en general.

 

Sus servidores tenemos una mala noticia.


La elección del Metrosexual del Año debe declararse desierta.


Sí. Lo sabemos.


Hubo fraude.


La gran estafa se materializó en nuestra encuesta.


Pero permítanos explicarlo.


Clara y detalladamente.


A diferencia del IFE, nosotros sí nos declaramos incompetentes antes que anunciar un metrosexual espurio.


Ya saben, la elección se abrió el día viernes 19 de diciembre.


Nosotros nos fuimos de vacaciones.


Ya saben, a nuestro Hawaii personal.


Antes de desconectarnos de la civilización y el interné notamos que había un buen número de votantes.


Es más, nos sorprendimos de tantos clicks.


Pero al volver, nuestro bronceado palideció ante el exuberante número de votantes.


Creímos que la encuesta realmente había despertado el interés entre los poblanos.


Sin embargo, anoche, nos dimos cuenta de un tremendo, escandaloso e inaceptable fraude.


Todo se evidenció por el embarazo de urnas en la casilla de uno de nuestros candidatos, Eduardo Rivera.


Y es que, hasta las cinco de la tarde de ayer solamente tenía 54 votos.


Y de repente, de la nada, a las ocho de la noche, había, no sólo alcanzado al favorito, Tony Galy, sino que había humillado a todos con sus 9 mil 380 sufragios.


Estamos avergonzados.


Digo, sabemos que tenemos nuestros fans, pero, ¿36 mil 949 votos en total?


No manchen.


¿A quién le quieren ver la cara?


Señoras y señores:


Por ahora declaramos desierto el concurso.


Sin embargo tenemos que agradecerles a nuestros votantes y candidatos por formar parte de nuestro fallido intento de una elección certera, legal y equitativa.

 

Que Luis Carlos Ugalde nos redima.

 

 



 
 

 

 
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