Dios en el poder


Selene Ríos Andraca
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09/07/2009

El talentoso reo de San Miguel



Aunque Gabrielito ya salió del reclusorio de San Miguel, el alto comisionado (¿?) con licencia del Instituto Poblano para la Productividad Competitiva (IPPC) debería estar preparando —por si las chingadas dudas— una serie de tareas y acciones recreativas para pasar nueve soleados y maravillosos años tras las rejas.


Porque como autodenominado Galileo Galilei, ni modo que lo vuelvan a sorprender in fraganti cometiendo un delito.


Eso no.


Nunca, jamás, nunquísima.


Estoy segura que al maravilloso señor que podría cambiar el mundo y evitar las crisis mundiales ya le quedó bien claro que carece del talento del raciocinio, el desapasionamiento, la audacia y la prudencia.


Apuesto a que ya entendió que Diosito no se los dio.


El lado filantrópico de Dios en el Poder amaneció hoy en todo su esplendor y por eso, le ofrece al talentoso exentambado una lista de actividades para mantener su cabecita ocupada, para evitar que salga de la cárcel creyéndose Jesucristo, Michael Jackson o Cristóbal Colón.


Digo, si pasó 10 horas en la sombra y salió creyéndose Galileo Galilei ¿Alguien tiene la menor idea de qué pasaría si se queda nueve años?


¡Ave María purísima!


Debido a que este espacio de humor realizado desde la redacción sólo tiene talento en el uso de explosivos, bombas Molotov, armas largas, tortura y desaparición de cadáveres en ácido, revisé algunas rondas de Tatiana y de Cepillín para orientar al mártir marinista que sufrió el látigo de la ley.


Pero, no me sirvieron.


Así que recurrí a mi talento de la empatía y así encontré la manera de distraer a Gabrielito mientras pasa sus días en overol café.

 



Como lo dicta la lógica, todos los internos de San Miguel esperaban con ansias adherirse al exitoso programa “Un Millón de Mexicanos en Talentos”, el arma secreta para superar la crisis mundial y el desempleo. —Miau—.


Pero, la salida intempestiva de Gonzalitoz Molinita del reclusorio dejó miles de corazones rotos —entre ellos el mío—.


Crack.
Crack.


Los internos se quedaron sin su examen de talentos.


¡Esa es desgracia!


Pero como existe la posibilidad de que vuelva, se han adaptado los conceptos de My Role para la cárcel.



La nueva misión del preso express —jajaja— será detectar los talentos y las habilidades de sus pares con los que compartirá techo y pared.


Talento (según el reo): Serie de predisposiciones naturales que tú posees para realizar ‘algo’ mejor que otras miles de personas.


Imagínenlo entregando resultados de los quiz.


¡Que bonito!


Gabrielito: A ver, don Poncho, usted tiene el talento de la organización a pequeña escala, de comandar grupos reducidos y de producir, incluso en lugares comprimidos… Según mis conocimientos adquiridos en Washington, usted podrá ser el mejor, el más afamado y el más buscado ¡Narcomenudista! Y nunca aspire a dirigir un cártel ¿Me oye?


Don Poncho: Ah, por eso me agarraron por fraude.


Gabrielito: ¡Por eso! Ahora ya conoce su talento y ya sabe qué hacer a su salida.



Gabrielito: Mira Agustín, tú eres joven, enjundioso, y según el examen que te apliqué con toda mi sapiencia, tienes el talento de la agilidad, la rapidez y la observación, por eso creo que tú deberías dedicarte al ¡Robo a mano armada!, cuando veas el sol explótalo, hijo.


Agustín: Sss, chale, me dieron sombra por vender títulos falsos.


Gabrielito: Es que erraste, mijo, erraste.

 



Gabrielito: Muy interesante tu examen, Toñito, me sorprendió mucho que resultaras ser muy social, carismático, seductor y afable con el sexo femenino, sin lugar a dudas tu destino pronto te alcanzará y serás el mejor proxeneta en el estado.


Toñito: Chale, yo robaba autopartes.


Gabrielito: Mal hecho, querido, mal hecho.



En fin, tengo que limpiar mis pistolas.

 

Les dejo la monería de Elmer Sosa.

 

 

 



 
 

 

 
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