Dios en el poder


Selene Ríos / Edmundo Velázquez

 

Historias del gimnasio


Músculo, músculo puro músculo
es lo que quiero ser
por eso le doy duro
por eso me torturo

músculo, músculo puro músculo

 

Así llega cantando Eduardo Rivera al Sport City.


¿A poco creían que el Adonis albiazul no se cuida?


¿Creen que así nació?


¡No, señoritas!


¡No, envidiosos hombres!


El coordinador de la bancada panista se gasta muchas horas, pero sólo tiempo, en cuidar su imagen.


Su abdomen de lavadero.


Su trasero de roca.


Sus piernas de acero.


Sus bíceps de Popeye.


Pero lo mejor de todo es que al diputado le salen gratis las visitas al gym más cotizado de la capital poblana.


¿Por qué?


¿Nomás por guapo?


¿Nomás por panista?


¡No! ¡No!


Nomás porque tiene amigos que lo quieren y lo cuidan.


Lalo Rivera se ahorra de mil 800 a 2 mil 500 pesos al mes (en caso de que vaya a la zona VIP del gimnasio), eso sumando la membresía.


¿Pero por qué se la ahorra?


¡Porque se la paga Jorge Sánchez!


¡Ternurita!


El consejero presidente del Instituto Electoral del Estado lleva de invitado al diputado panista para que haga ejercicio y para que de vez en cuando juegue squash con él.


Caramba, haberlo dicho antes.


Así sí vamos al gimnasio.


¡Invítanos, Jorgito!

 

Dos trivias. Ya que hablamos de fanáticos de la buena figura y del Sport City.


¿Qué funcionarios del gabinete de Seguridad Pública van juntos al gym y compiten a ver quién carga más peso?


Van las pistas:


Ambos son metrosexuales declarados.


Ambos participaron en el certamen Mr. Security 2008.


Ambos tienen menos de 50 años, no se tiñen las canas y no son generales.

 

¿Qué dirigente de un partido político recién creado se rasura, salva sea la parte, en el vapor del Sport City?


Van las pistas.


Está guapísimo.


Tiene menos de 40.


Fue modelo antes de ser político.


Y salió con la Paaaaaaaaau Rubio en el video del tema Mío (sí, esa que va: “Míooooo ese hombre es míoooooooo. A medias pero mío mío mío, para siempre mío”).


Ya saben, mándenos sus respuestas al correo de Dios en el Poder y el primero que llegue se hará acreedor al kit de belleza que nos despreció Armando Toxqui.

 

 

Japiiiiverdeeeei Alcaldesa.


Japiiiiverdeeeei tu lluuú.

Japiiiiverdeeeei tu lluuú.

Japiiiiverdeeeei dear Blanquitaaau.

Japiverdei tu llú.


¡Presidenta! Ayer fue su cumple.


¡Hartas felicidades!


Ay, ya supimos que se enojó con nosotros.


Ya no volvemos a decir nada de la filantropía y el buen gusto de su hermana Gabriela.


Promesa.


Por eso, con todo nuestro afecto le cantamos las mañanitas al estilo Dios en el Poder.


Pa’ que nos vuelva a querer como antes.


Por cierto, ya nos dijeron que le llevaron su regalo.


Harta carne.


Y hartas cabezas de marrano.


Véalo por el lado bueno: Ya tiene pa’l pozole.


Un abrazo y hartos besos alcaldesa.


Sabe que la queremos.

 



 
 

 

 
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