Dios en el poder


Selene Ríos / Edmundo Velázquez


La guerra de los jueces
(Versión baja intensidá)


Como decía mi abuelita, en todos lados se cuecen habas.


Y ahora resulta que ya empezaron las broncas entre los doce jueces disidentes que muy afanosos estaban planeando su nueva asociación.


Va el refrito de la historia para que no les cuenten, y sepan bien cómo estuvo el rollo.


Hasta donde se sabía, doce jueces inquietos y sobre todo, reconocidos, estaban ya hartos del rey chiquito que resultó ser Helmo Mayoral al frente del…. ¿Cómo se llama? ¿Ilustre Colegio de Jueces de Primera Instancia? Ése mero.


Entonces, pues que se salen de la asociación, que arman el pancho y que se sueltan como hilo de media.


Así que libres, estos doce, ya eran felices y contentos desde que habían recibido la bendición de Guillermo Pacheco Pulido en un desayunito del Sanborn’s donde el entonces presidente del Tribunal no pagó ni la propina.


El chiste es que ya emocionados, los doce jueces disidentes comenzaron a armar su asociación para dejar de una vez por todas en claro que ahí el juez octavo de lo Civil, Helmo Mayoral nomás hacía grilla con su Club de Toby, digo, con el Ilustre Colegio de Jueces de Primera Instancia.


Y pues empezaron quesque a hacer sus estatutos.


Y les estaban quedando re’bonitos hasta que les cayó la semana santa —o sea la asociación será anunciada hasta después de las vagaciones—.


Y pues ya estaban checando el nombre oficial.


Pero pues apenas lo estaban pensando, que si “Los 12 Magníficos”, que si “Los 12 mosqueteros”, o “Los 12 Caballeros”… en fin, ninguno les gustaba.


Y comenzaron a revisar ante qué notario se registraban.


Todos, toditos los detalles.


Y ya estaban por dar a conocer su asociación como los doce magníficos togados de la pompa y pompa. Ya estaban emocionados. Ya pensaban en su rueda de prensa… hasta que se les pasó por enfrente un detallito.


“¿Quién carambas va a ser el presidente?”, se preguntaron los doce jueces disidentes.


Y ahí fue donde sonó el “chan chan chan chaaan” en tono de suspenso.


Ese fue el colmo.


Siguen sin ponerse de acuerdo.


Para presidentes de la nueva asociación de jueces suenan tres.

 

a) Enrique Romero Razo.
b) Rosa Celia Pérez González.
c) Alberto Bagatella Bermúdez.

 

Haga sus apuestas…


Y a ver quién queda.

 

***

 

Anuncio


Nosotros, como los jueces, también nos vamos de vacas…


—Muuuuuuuu muuuuuuuuuuuuuuu…
—Esas no, ¡burra!


Ah, por cierto…


De regreso les revelaremos los secretos de la redacción de Cambio.

 



 
 

 

 
Todos los Columnistas