Dios en el poder


Selene Ríos Andraca
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13/08/2009

Un día con la burocracia



Había otro tema programado para la calumnia de hoy, sin embargo, el vía crucis que implica conseguir información de parte del gobierno de Mario Marín Torres es inspirador.


I-n-s-p-i-r-a-d-o-r


A todos nos pasa, todos sufrimos a la burocracia.


Les juro, no hay nada exagerado.


Les aseguro, por espacio, muchas cosas están resumidas.


Permitan esta columna como mera catarsis.


¡Plis!




A la una de la tarde recordé que necesitaba recoger una información solicitada a través del portal de Acceso a la Información Pública y mentalmente preparada para el tormento me dirigí a las oficinas de la Secretaría de Desarrollo Urbano y Obras Públicas ubicadas en la recta a Cholula.


En la puerta de la dependencia encabezada por Javier García Ramírez me recibió un amable policía que me hizo el favor de robarme 10 minutos de mi vida:


Policía: ¿A dónde va?
Yo: Vengo a la Unidad de Transparencia, a la Udapi.
Policía: Ajá… ¿Pero, quién la va a atender?
Yo: Ni idea, vengo por un recibo.
Policía: ¿Pero a quién va a ver?
Yo: ¡No lo sé! A alguna encargada, no lo sé.
Policía: Señorita, tiene que decirme a quién verá
Yo: No sé como se llama el encargado o encargada.
Policía: Híjoles… bueno déjeme una credencial.
Amablemente le extendí una credencial del periódico
Policía: ¡Ah! ¿Va a Comunicación Social?
Yo: No, voy a la unidad de transparencia.
Policía: ¡Uchas!... bueno, pásele.
Tras recorrer el edificio principal, encontré la oficina de la Unidad de Acceso a la Información Pública (Udapi).
Yo: Buenas tardes, vengo por mi recibo para pagar por la información que solicité.
Encargada 1: ¡Charros! Nosotros ya no damos recibo.
Yo: What! ¿Entonces? Me tienen que dar un recibo para que pague ¿No?
Encargada 1: En Finanzas, tú ya tienes tu recibo.
Yo: No, yo nada más tengo la notificación de respuesta. El recibo ¿Qué onda?
Encargada 1: Te digo, ya no damos.
Yo: ¡Nooooooooooooooooooooooooooo!
Encargada 2: Imprímele su notificación.
Yo: ¡Ay, muchas gracias!
Encargada 1: Bueno, te doy tu notificación.
Yo: ¡Gracias! ¿Entonces, ya con esto pago en Finanzas?
Encargada 1: Ajá.
Encargada 2: Oiga, licenciada…
Yo: Dígame…
Encargada 2: Puede pagar con este recibo en la caja de aquí abajo, para que no vaya hasta Finanzas.
Yo:¡Qué felicidad!
La caja se encontraba a un lado de la entrada, donde estaba el policía aquél.
Yo: Vengo a pagar esto…
Cajera 1: ¿Qué es esto?
Yo: Usted me cobra y yo recibo mis papeles.
Cajera 1: ¿Cuál es la clave?
Yo: ¿Cuál clave? No tengo clave, éste es el recibo.
Cajera 1: No, pos necesito tu clave.
Yo: Pos éste es mi recibo.
Cajera 1: ¡No tiene clave!
Yo: ¡Y a mí qué! Solamente cóbrame, son 35 pesos y ya.
Cajera 1: No puedo, no tengo el catálago de las claves.
Yo: Cóbrame, por favor.
Cajera 1: Estoy de suplente, no le sé bien a las claves.
Yo: ¡Son 35 pesos!
Cajera 1: ¿Qué te cobro?
Yo: Fojas simples, hojas, 23 hojitas.
Cajera 1: ¡Uy, no! Yo sólo cobro certificadas.
Yo: Cóbramelas certificadas, pero cóbrame…
Cajera 1: Pero cuestan 60 pesos.
Yo: ¡Me vale! Cóbramelos.
Cajera 1: ¡No te puedo cobrar de más!
Yo: ¡Noooooooooooooooooooooooooo!
Cajera 2: Espere, tengo una solución, cóbrale por cualquier concepto.
Cajera 1: Ah, pos tons sí le puedo cobrar.
Yo: ¡La adoro!
Cajera 1: ¡Ups!
Yo: ¿Y ahora qué?
Cajera 1: Es que su recibo dice 34.50 y yo sólo cobro en números redondos.
Yo: Cóbrame… 35, 40, 50 ¡Lo que quieras!
Cajera 1: No, perdóneme, no lo puedo hacer, no le puedo cobrar de más… Pase a Finanzas a pagar.
Camino con el entripado hacia la puerta.
Policía 1: ¿Su gafete?
Yo: ¡Aquí está!
Policía 1: ¡Uy, señorita! No le firmaron su pase, regrese a la oficina a que se lo sellen…
Yo: ¡Ay no chingue!
Policía 1: Pos no sale de aquí.
Yo: Quédese con mi credencial.
Policía 1: ¡Pos la tiro a la basura!
Yo: ¡Métasela por donde quiera!




Antes de ir a Finanzas, decido pasar a Casa Aguayo por otros recibos de otras solicitudes y llego directamente a la Udapi.


Encargada: ¡Hola!
Yo: Vengo por mis recibos de las solicitudes de información.
Encargada: ¡Claro, Selene!
Yo: Gracias.
Encargada: Pásale con la jefa.
Jefa: Hola, Selene.
Yo: Hola, vengo por mis recibos…
Jefa: Claro, de tus solicitudes.
Yo: Ajá...
Jefa: Sí, ya tenemos tu información.
Yo: Sí, qué felicidad.
Jefa: Ups...
Yo: ¿Qué?
Jefa: Se te pasaron los días, son tres días hábiles y ya pasaron... Lo siento...
Yo: Ajá... ¿Y no me los puedes liberar?
Jefa: Sorry, es por procedimiento, vuelve a hacer tu solicitud de información...
Yo: Claro, lo haré. Ciao.
Jefa: Bye-bye.




Me dirijo a Finanzas, sin un gramo de molestia en mi alma, para pagar el chingado recibo de la Secretaría de Obras Públicas…


Justo en la entrada del edificio, suena mi Nextel. Era Mario Alberto Mejía para cotorrear un rato…


Mientras hablaba con él, me dirigí a la máquina que expide los turnos en caja y a punto de apachurrar el botoncito que da el ticket, me encara una señora…


Encargada 1: Lo siento señorita, cerramos 2:30 y ya son 2:32, así que venga mañana.
Yo: Pe-pero…
Encargada 1: Hable con aquel hombre, tal vez le quiera cobrar.
Yo: Gracias... oiga, señor...
Señor: Venga mañana, ya cerré.
Me dio la espalda y se fue...
Corrí con otra cajera.
Yo: ¡Ayúdeme! Vengo desde Cholula ¡Nadie me quiere cobrar!
Cajera: ¿Qué quiere?
Yo: Pagar 35 pinches pesos.
Cajera: Ya no puedo, mire, ya cerré. Bye.
Uff…


Y por supuesto, hoy haré las respectivas vueltas antes de que se venzan los tres días hábiles para recoger la jodida información.


Burocracia…

 



 
 

 

 
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