Dios en el poder


Selene Ríos Andraca

16/04/2009

The Age of the Tiger



Lo logró.


Demostró su poder.


Permitió que en la interna panista le ganaran a su incondicional tres a uno.


Que lo aporrearan.


Y aguantó.


Como los gatos, digo, como los tigres, aguantó.


No dijo nada.


Con nadie en Puebla se quejó.


Qué más da, pensó.


Todo lo solucionaría en su territorio.


En el Comité Ejecutivo Nacional del PAN, cuyo espacio está dominado por su garra.


Es “El Tigre” y su nivel de influencia en la dirigencia nacional de su partido.


Los logros locales son para aldeanos.


Para los Rafas.


Y así fue.


Llegó al Comité con una propuesta para candidato a diputado plurinominal: José Luis Carmona, alias “El Chango”.


“El Chango”, cuya trayectoria en el PAN es…


Mmm…


Esperen, algo se nos ocurrirá…


Ese que ha sido durante su vida política un excelente…


Mmm…


Ajá, el mismo que cambió el rumbo del PAN cuando…


Mmm


—Tururú rurún—.


En fin, eso es lo de menos para el senador Humberto Aguilar, lo importante era colocarlo a como diera lugar en la lista de la Cuarta Circunscripción.


Y nadie le apostó a su influencia.


Y algunos panistas hasta se rieron de él.


Por Dios, quién es Carmona, se preguntaban para sus adentros.


Sin embargo, Aguilar lo consiguió.


Y dejó a Rafael Moreno Valle en el piso.


El eventual candidato a la gubernatura no consiguió que Roberto Grajales quedara en ninguna de las listas.


En la primera batalla de candidaturas entre Rafa y Beto, Moreno Valle quedó desangrado.


Y Beto lo celebró.


“El Tigre” ya volaba.


“El Tigre” volador, pues.


Se rió de todos.


Humilló a Moreno Valle.



Sin embargo, hubo algo más.


Esos detalles que quedan tras bambalinas.


Aguilar Coronado no ha contado la historia completa.


Se le olvidó una nimiedad de su pírrico triunfo.


Y es que, en vísperas de la aprobación de la lista de candidatos por la vía de representación proporcional, Humberto Aguilar, empoderado, quiso más.


No le bastó colar a su operador político —mapache, pues— en la lista.


Ya ensoberbecido puso en la mesa de negociación un cambio de último momento en las posiciones:


Que José Luis Carmona ocupara el décimo lugar en la nomenclatura y que la propuesta del Comité Directivo Estatal, el guapísimo Pablo Rodríguez Regordosa, ocupara el decimoquinto.


Claro, Micalco es poca cosa comparada con él, ¿No?


Y la mesa lo puso a disposición del Consejo.


Beto sonrió.  


Beto le demostraría también a Rafael Micalco, el nivel que tenía en el CEN.


Faltaba más.


Comenzó la votación.





Cero votos por la propuesta de Humberto Aguilar Coronado.


C-e-r-o.


Zapato.


“El Tigre” se hundió en su silla.


Los colores se le subieron al rostro.


Para salir de la vergüenza, cogió su celular y salió apresurado del salón.


Tush.  —Chiste local—.



Vacaciones de terror


Aunque se diga que tomar vacaciones siempre es positivo en la vida, como en todo existen sus dolorosas excepciones.


Nuestro crítico y combativo columnista Manuel Cuadras se tomó unos cuantos días lejos de la capital poblana.


Ya saben, para relajarse, pa’ olvidarse un rato de la política y los políticos.


Para reflexionar profundamente sobre su gran columna con la que  abriría la semana.


Sin embargo, Cuadras —a quien, de veritas rete queremos y admiramos— regresó siendo Cuadritas.


Así, Cuadritas.


Olvidó un par de cosas en su traje de baño.


Esperemos que ellos encuentren pronto el camino a casa.


¡Le urgen!

 



 
 

 

 
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