Dios en el poder


Selene Ríos / Edmundo Velázquez

 

Otra de juniors


Mientras la “clase política” del futuro, es decir los juniors poblanos, esos que tienen pedigree político y un apellido que pesa en la memoria reciente, sueñan con seguir los pasos de sus respectivos padres, hay otros que se inclinan por las labores loables y filantrópicas.


No falta un Mario Marín junior que sueñe con ser góber.


O un Pablo Cañedo Castillo con ampliar el imperio mediático que heredará.


O una Enoé González queriendo ser como su madre.


Eso ni se discute. Ni se duda, pues.


Pero qué decir de Mario Montero junior.


El hijo del secretario de Gobernación.


Hijo del hombre más poderoso, después del gobernador, en el estado.


¿Él anhela alcanzar a su padre o imitar a su abuelo con su columna “De dulce, de chile y de manteca”?


¿Creen que su máximo deseo esté en pertenecer a la élite política algún día?


Todo parece indicar que no.


El joven Montero no quiere ser presidente del PRI, alcalde de la capital, senador, diputado, gobernador o concesionario de una radio.


No, la tirada política del muchacho tiene un cargo en específico.


Una silla privilegiada.


Una oficina en el Centro Histórico, que ocupará si sigue alimentando su sensibilidad por los que menos tienen.


Mario Montero junior sueña con ser el presidente del DIF estatal.


Wow.


Estamos conmovidos con tan noble aspiración.


—Esperen, una lágrima rueda por mi rostro… ya pasó—.


Así como lo leen.


Sabemos que es increíble, pero es cierto.


En su búsqueda por la Presidencia del DIF Estatal, el joven Montero se ha colocado en un cargo importante, aunque sea por méritos de su padre.


Hoy se desempeña como el presidente del Voluntariado de la Secretaría de Gobernación.


So sweet!


Arrebatándole la oportunidad a su hermana.


Pero su aspiración rebasa parentescos y complicidades. Él ya tiene un objetivo en esta vida.


Después les platicamos las maravillosas charlas del joven con las integrantes del voluntariado.


In the corner (Esquina 26). Ayer nos topamos en la televisión con un nuevo programa de Sicom y para nuestra sorpresa estaba ahí nuestra querida amiga la guapísima Karla Espinoza sentada junto a Enrique Montero Ponce entrevistando a la alcaldesa capitalina Blanca Alcalá Ruiz.


Como ustedes recordarán, Karla Espinoza —alias la Wera ¡Yeiiihhhh!— era reportera de esta casa editorial, pero a principios del 2007 decidió andar por otros caminos que la alejaron de la redacción.


Anoche, vimos a Karla recordando una de sus entrevistas realizadas para la que era su sección en la que sostuvo un encuentro con Blanca Alcalá, cuando fungía como subsecretaria de Desarrollo Social, uff corrían los días de octubre del 2006.


Interesante la comparación de la antigua Blanca y la nueva versión hecha alcaldesa.


Mucha suerte a la Wera con su nuevo proyecto televisivo.


¡Te queremos!

 

Agradecimiento. En ausencia del joven Edmundo Velázquez que tuvo que salir de la ciudad para realizar un trabajo especial para la agencia Asociated Press (AP), agradezco la colaboración de Yonadab Cabrera, una vez más.

 



 
 

 

 
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