Dios en el poder


Selene Ríos / Edmundo Velázquez

 

La fabulosa vida de los juniors



Ser junior no es fácil y menos en éstas épocas.


Pero algunos hijos de nuestros políticos disfrutan a lo grande, los beneficios económicos que brinda el poder.


Un ejemplo claro es el buen Mario Marín junior.


Tranquilo, sereno, buena onda… pero un junior al fin de cuentas.


Es decir, cuántos poblanos se pueden dar el lujo de volar al viejo continente nada más para saludar a los amigos…


Los ciudadanos comunes ahorran algunos meses para poderse escapar un rato a Europa a conocer las grandezas de ese continente.


Otros, como Mario chico no tienen esa jodida necesidad.


Y por supuesto que nos morimos de la envidia, faltaba más.


Mario Marín junior hace 15 días tomó un vuelo de primera clase para visitar la Madre Patria.


No crean que el joven acudió a España para ver escuelas donde cursar su posgrado o para hacer alguna investigación sobre algunas políticas públicas que pueda adaptar su padre en el estado.


Mucho menos fue a ver a los dueños de OHL para platicarles sobre los serios retrasos en la construcción del Libramiento Norte de la capital poblana.


No, no, no.


Esas son frivolidades, caray.


El señor, cuyo héroe es su padre, se fue a España a ver a su ¡novia!


Una semana se hospedó en España para visitar a la novia.


Carajo, ustedes dirán: “ese sí es amor”.


Pero no, eso se llama cinismo.


Ni hablar.


Por cierto, a nuestro fabuloso junior le pagaron un megatratamiento facial que lo está dejando muy bien.


Ya casi desaparece el acné.

 

Salud.



¿Mota? Nomás para la reuma. Mario Ayón Rodríguez, uno de nuestros consentidos en este espacio, apareció este mes en el primer número del periódico Le Monde Diplomatique que dirige Jean Francois Boyer.


No crean que haciendo declaraciones por la inseguridad en Puebla. Mucho menos diciendo que cualquier persona se cree un Zeta.


No, el general Ayón —¡Señor, sí señor!— fue fotografiado en sus ayeres por Keith Dannemiller cuando aún fungía como general de la Novena Zona Militar de Sinaloa.


Fiel a su estilo, Ayón Rodríguez sostiene en su mano derecha una hoja de mariguana y lo hace de la manera más romántica…


“Me quiere, no me quiere, me quiere, no me quiere.”


Qué guapo, general.

 

Juzgue usted mismo, ahí está la imagen.

 

Mario Ayón, otoños atrás, haciéndose el romántico con una hoja de mariguana. FOTO / Especial / Le Monde Diplomatique / Keith Dannemiller



Rueda ya es VIP. Nuestro adorado Arturo Rueda por fin podrá entrar al círculo de la socialité, luego de que la revista rosa VIP le hiciera una enternecedora entrevista en su número 16.


En su debut como parte del escenario Very Important People, Arturo no pierde el tiempo con frivolidades, al contrario, aprovecha el espacio para motivar a los lectores de la magazine a superarse día con día.


Una de las frases de superación personal que más nos deleitaron fue: “Hay que perder el miedo a las comparaciones; a que otros nos muestren que son mejores que nosotros. A lo que sí debemos temer es a que no seamos lo suficientemente capaces para despegar.”


Sin lugar a dudas, Arturo es talentoso y si no fuera director de Cambio, Miguel Ángel Cornejo y Carlos Cuauhtémoc Sánchez estarían temblando de miedo…


Aprovechando la recomendación de VIP, le sugerimos al diseñador de imagen que no maquillen tanto a sus entrevistados porque el senador Rafael Moreno Valle tiene más maquillaje que Claudia Hernández y América Soto.

 

¡Por Dios! Estamos seguros que al senador le lloraron los ojos.

 



 
 

 

 
Todos los Columnistas