Dios en el poder


Selene Ríos / Edmundo Velázquez


El secretario Miss Clairol


---Antes---

---Después---


Quien dice que ser militar y coqueto no embona, es porque no ha conocido al general Mario Ayón.


¡Señor, sí, señor!


Nuestro secretario lució despampanante el viernes pasado, durante la presentación de la flamante Policía Metropolitana (que por cierto ya también se agandalló).


Es más, dejó atrás a los escandalosos tonos rubios y rojos de Normita Sánchez —una desempleada come cuando hay—, Claudia Hernández —profesora de ‘Imagen de AS Media, ah y también secretaria general del PRI—  y hasta el rojo de Julieta Marín quedó opacado comparado con el tremendo look del general Mario Ayón.


¡Señor, sí, señor!


El nuevo tono del general causó polémica entre los estilistas, ya que ninguno atina al color que trae el funcionario marinista.


De acuerdo a los estilistas consultados Mario Ayón porta un “rojo caoba cenizo”


¿Será?


Otro asegura que se trata de “borgoña con destellos violetas”.


Otro de plano fue más preciso: “Naranja cafesoso”, estilo Ken pirata. 


El problema es que el secretario no fue con un profesional, vaya no pagó los 200 pesos de rigor que cuesta el tinte, sino que compró su cajita de Miss Clairol, y según creemos a punto de caducar.


Pero él corrió con los riesgos y le atizó al tinte con su propia mano.


Dicen que con el tinte fresco lucía cual Anita, la huerfanita.


Pero como el naranja no resaltaba sus facciones, probó con algo más varonil y se metió negro azabache, que terminó por despintársele antes de que le crecieran las canillas.


Ofrecemos otra paleta de grosella a quien nos informe qué tinte y qué tono usó el general Mario Ayón.


¡Señor, sí, señor!


Y de plano, estamos juntando firmas para inscribirlo al Fashion Emergency.


¿Quién se apunta?


Ya tiene dos firmas, secretario, mándenos a sus muchachos de la estatal.

 


Blanca sí que cumple. Ayer nos quedamos sorprendidos de la capacidad que tiene Blanca Alcalá para gobernar la capital poblana. Nuestra primera alcaldesa inauguró la obra del trienio: ¡Un semáforo!


Sí que sí, como leen, ¡un semáforo!


No es broma queridos lectores. Si Marín inaugura un puente que da al vacío, por qué Blanquita no va a inaugurar un aparato luminoso que controla el tráfico.


¡Eso, alcaldesa!


¡Con todo, caray!


¡Vamos por más semáforos, chingá!

 


Las lástimas que provoca el Congreso. Que conste que nosotros nos quejamos amargamente tras el resultado de la elección, de que el Congreso estuviera atiborrado de priistas de bajo nivel. Esto no es novedoso, pero abona a nuestra animadversión para el Legislativo actual.

 

¡Te extrañamos, Pericles!


¡Regresa, Blanca Jiménez!


¿Dónde estás, Raymundo?

 

A pesar de que la diputada priista Josefina García Hernández es una especialista en derechos indígenas, medio habla náhuatl, la presidenta de la Comisión de Asuntos Indígenas se ha negado a que Puebla tenga su propia Ley Indígena.

 

¿Las razones?

 

Según la presidenta de la Comisión faltan los instrumentos jurídicos para elaborar la ley. Ayer, durante una acalorada sesión, el diputado del PT Pepe Momoxpan propuso la discusión para elaborar la ley, pero se les fue el tiempo en puros pretextos.

 

Los priistas se negaron a iniciar la discusión y Pepe Momoxpan junto al panista Raúl Erasmo Álvarez Marín fueron los únicos que se pronunciaron a favor de discutir el tema.

 

Lástima de currículum, diputada Josefina.

 



 
 

 

 
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