Dios en el poder


Selene Ríos / Edmundo Velázquez

 

Santi rumbo a Beijing



La Delegación Mexicana Olímpica olvidó su arma secreta para los 100 metros planos en Puebla: Un atleta vestido de burócrata.


Dejaron en la Angelópolis al hombre que llenaría de medallas doradas al país.


Sí, se olvidaron del cuasisucesor de Ana Gabriela Guevara con mocasines y corbata barata.


Y lo abandonaron a su suerte en la Secretaría de Desarrollo Social.


Se llama Santiago Bárcena, mejor conocido como “El Santi”, secretario particular del titular de Desarrollo Social, Javier López Zavala.


Sí ese que siempre dice: “Eds que, eds que, ahí viene edl secretario…”


Y “eds que” la semana pasada, un despavorido “Santi” agarró sus canicas y salió corriendo a toda velocidad del ilegal casino de Pedro Budib, ubicado en la colorida avenida Juárez.


Y no crean que corrió porque iba perdiendo.


¡Nooooo!


Salió como alma que lleva el diablo porque sorpresivamente cayó un operativo de Seguridad Pública Municipal para cerrar el lugar.


Ni siquiera se tomó la molestia de despedirse ni de pagar sus copas, eso dicen pues.


Corrió. Corrió. Corrió. Corrió. Corrió. Corrió. Corrió. Corrió. Corrió y corrió porque algo le dio miedo.


¿Qué sería?


No sabemos, pero el muchacho sí que sabe correr.



Lágrimas por la Transparencia.Desde este espacio, nos sumamos a la pena que embarga a los ciudadanos de Puebla y de México por la reforma a la Ley de Transparencia y Acceso a la Información Pública impuesta por la aplastante y demoledora mayoría priista.


Es indignante que los diputados priistas Rocío García Olmedo, Jorge Ruiz y Pablo Fernández tengan el cinismo de salir a los medios de comunicación a contestar las críticas vertidas por los miembros de la iniciativa privada y de la sociedad civil, así como de algunos periodistas.


El problema de que los diputados priistas hayan maquilado e impuesto una reforma tan austera y violatoria al derecho a la información, obedece a su gran desconocimiento en los complicados procesos de acceso a la información pública.


¿A poco Jorge, Rocío, Pablo o cualquiera han solicitado información al gobierno estatal?


¿Ellos han tenido que esperar dos o tres semanas para que les digan que lo solicitado es “información reservada”?


¿Acaso, han tenido que recurrir a un abogado para elaborar un recurso de revisión para que dos o tres meses después, la Comisión para el Acceso a la Información Pública, le dé la razón al gobierno?


¿Verdad que no?


¿Alguno de ellos intentó presentar un recurso de revisión a una negativa del Instituto Electoral del Estado (IEE)?


¡No! Porque el IEE no es un sujeto obligado.



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Los priistas, en especial Rocío, Jorge y Pablito, salieron a los medios a celebrar su mediocre reforma —misma que sólo los proyecta— asegurando que los plazos de entrega de información se redujeron de 15 a 10 días, pero no mencionan que implantaron 10 días extra para la entrega de información, mismos días que se empalman con el plazo para presentar el recurso de impugnación.


Ese problema jurídico fue calificado por la comisionada Josefina Buxadé Castelán como “un descuido”.


Y coincidimos con ella, fue un descuido de los priistas porque no tienen ni la menor idea de qué es un recurso de revisión o una solicitud de información. Ni distinguen entre entrega o notificación.


¿O sí?


Dan pena, diputados.


Cómanse las críticas de las pocas voces vivas en Puebla —Luis Mora Velasco, en especial— y no salgan a los medios a exigir respeto, que ese, señores, se gana, no se exige a gritos ni a patadas.


No justifiquen su mediocridad, nadie lo necesita.


Ni se aplaudan por la insignificante reforma que impusieron, están haciendo el ridículo nada más.



La voz de la UPAEP. La semana pasada publicamos la vergonzosa carta que envió la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP) para aprobar la ratificación de José Manuel Flores Mendoza como presidente de la Comisión de Derechos Humanos de Puebla.


Amigos de nuestra generación y otros de generaciones atrás se acercaron a nosotros para sumarse a la indignación que les provocó saber que su universidad, a través del rector Alfredo Miranda, estaba apoyando a Flores Mendoza.

 

Aplaudimos a los egresados de nuestra alma máter su respaldo.

 



 
 

 

 
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