Dios en el poder


Selene Ríos Andraca
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26/11/2009

Los seis años de Elmer



Para festejar a Elmer Sosa por su larga trayectoria en el mundo de los monos, decidimos que él escribiría la columna y yo dibujaría su cartón de aniversario.


Entiendo que es una locura, sobretodo si aprecian mis trazos, pero entiéndase como un homenaje al creador de las monadas que han acompañado a Dios en el Poder por más de un año.


Mario Munguía, Verónica Hernández y Nayeli Rodríguez —alumnos de Elmer— se apiadaron de mí y me ayudaron a hacer un cartón, por eso verán cinco plecas.


Jajaja.


Obvio el dibujito en el que “Elmer” “baila” “sobre” “un pastel” es mío.


Dios me dio muchos dones, pero me privó de la cantada, la bailada y la dibujada.


¡Feliz Aniversario!



Mono en el Poder. La vida pasada de Elmer

 

En su vida pasada fue director general de un diario llamado “Cambio”, su obsesión por no haber dedicado su vida a la caricatura lo lleva a descargar su furia con el monero en turno; haciéndolo repetir elementos del cartón hasta llegada la media noche. Después de llevar a la fama mundial al “Cambio”, y cumplir su fantasía sexual con cada una de las mujeres que laboraban en el periódico, decide hacerse alcalde de la ciudad de Puebla, se reelige en tres ocasiones y en esos nueve años construye un distribuidor vial, un puente pa´ celebrar el aniversario número 475 de la ciudad y además manda a talar a casi a toda la capital poblana.


Al paso de los años la ambición lo lleva a convertirse en gobernador del mismo estado, —pareciera que la esperanza de crecimiento y justicia social había llegado a los poblanos—, pero un 14 de febrero toca fondo junto con una botella de coñac y pierde su credibilidad. Abandona la política y el resto de su vida se dedica a escribir libros, el último que llega ha publicar es el best seller: Los Secretos del Yunque, después de su éxito jamás se vuelve a saber de él.


Su presente es diferente: ha cumplido su sueño y lleva seis años de monero, casualmente en el mismo diario, su director general no varía mucho, ya que lo hace repetir elementos de su cartón; se declara esclavo de Rueda, Paulina y Selene de domingo a jueves en las noches. Y aunque digan que es masoquista y lo disfruta, está felizmente casado, es papá de un bebé azul, es coordinador de carrera, aprendiz de escritor, cartelista, enfermo sexual, grupi de Rius y adorador de Jis, Naranjo, Efrén y Boligán.


Y da unas extensivas gracias a la Chabela por dejarlo expresarse en su columna.


Tan tan.



Las monadas amateurs

 

 



 
 

 

 
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