“Lo único que se necesita para que triunfe el mal, es que los hombres buenos no hagan nada” Edumund Burke


DONDE LA LEY TERMINA, COMIENZO YO


Maritha Amescua


El futuro de la CAIP


El caso de la Comisión de Transparencia y Acceso a la Información Pública es un verdadero desastre del que ya nos estamos cansando los ciudadanos. Por pura dignidad Juárez Acevedo debería ya de una buena vez renunciar a su encargo. Mero respeto a la institución que representa; aquí lo trascendente no es el encargo que ostentara, ni la actividad lícita o no de Plataforma 4. Lo que indigna es que no lo declarara el mismísimo encargado de recibir y recabar los informes de los servidores públicos respecto a sus actividades, encargos y patrimonio que nos lleven a construir una cultura de transparencia en el marco democrático de nuestra República.  Es una verdadera lástima que una institución en ciernes y de la que los ciudadanos esperábamos tanto, haya perdido su credibilidad tan pronto por un detallito como el de Juárez Acevedo, por el bien de este organismo espero que muy pronto tengamos un nuevo dirigente del mismo, con la calidad moral para exigir a los funcionarios públicos transparencia que nos dé a los ciudadanos la tranquilidad de que la maquinaria marcha bien.

 

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No hay término que no se cumpla, y finalmente el día de hoy inició un ejercicio ejemplar  en nuestro país y verdaderamente democrático, en el que miembros de la sociedad civil, académicos y  funcionarios públicos, todos estos relacionados con los temas de seguridad pública participaron la primera mesa de los foros de participación ciudadana para la reforma en materia de Justicia Penal y Seguridad Pública.


Fueron aproximadamente 34 las ponencias que escuchamos y de las que representantes de los tres poderes tomaron nota a fin de poder incorporar todas estas inquietudes de los diversos sectores de la sociedad,  en la reforma en materia penal y seguridad pública; y mire Usted amable lector, nosotros los ciudadanos tenemos dos opciones: la primera cerrar nuestros ojos ante este ejercicio y conducirnos faltos de fé; o la segunda participar en estos foros con la esperanza de que hacerlo es la dinámica que evita que el mal triunfe, según la acepción del brillante político inglés, Edmund Burke.


Dentro de estas discusiones me pareció sobresaliente la coincidencia de 7 u 8 participantes en la reforma al artículo 21 Constitucional en relación a la actividad investigadora que ahora se le atribuye a las policías del país y que en un mismo tiempo los concentra bajo el mando del Ministerio Público. El citado numeral ahora dice La investigación de los delitos corresponde al Ministerio Público y a las policías, las cuales actuarán bajo la conducción y mando de aquél en el ejercicio de esta función……” anteriormente decía. “La imposición de las penas es propia y exclusiva de la autoridad judicial. La investigación y persecución de los delitos incumbe al Ministerio Público, el cual se auxiliará con una policía que estará bajo su autoridad y mando inmediato……...”


Si ponemos atención en la reforma que pareciera irrelevante, la función que anteriormente y por años se le atribuyó exclusivamente a una policía (la judicial y/o ministerial) hoy se extiende a las policías  entendiendo como éstas a todas las policías existentes en el país.  Llámense judicial, ministerial, auxiliar, preventiva, estatal, municipal, federal, etc.


La reforma en inicio es progresista e innovadora, intentando llevar a nuestra policía a los niveles de las mejores policías del mundo que ejercen acción investigadora; sin embargo, siendo realistas esta es una función para la que aún no estamos preparados.


El policía preventivo mexicano, o de proximidad social como se le llama en los países más avanzados, tiene gran experiencia en su actividad policial y sin embargo sus capacidades se encuentran limitadas por su entorno social. Muchos de ellos no han cursado la preparatoria y no tienen desarrolladas las capacidades de investigación y procesamiento de la información que los lleve a obtener inteligencia útil para su labor. Así que asignarle con esta reforma facultades investigadoras, me parece una enorme irresponsabilidad de nuestros legisladores pero que nosotros estamos a tiempo de normar en nuestro marco jurídico local; no podemos correr cuando apenas comenzamos a gatear y en verdad que en materia policial en nuestro país, comenzamos a gatear con muchos trabajos como para provocar que nuestro crecimiento se vea mermado por las prisas de llegar a niveles superiores. Más vale paso que dure y no trote que canse.

 

Un gusto encontrar ahí a mis amigos diputados, abogados, funcionarios de la Procuraduría, y en especial a varios elementos de la Policía Municipal. Ojalá que estos foros sigan tan nutridos y en especial que el Secretario Técnico de la Comisión logre compaginar todas las propuestas que se presenten las próximas semanas, posteriormente en la mesa de especialistas, a fin de lograr una reforma ejemplar en nuestro Estado que nos lleve a niveles más altos de compromiso entre ciudadanos y gobierno, siendo esta reforma una política más preventiva que reactiva

    



 
 

 

 
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