Duelo de Espadas


Edmundo Dantés


Gobierno vs Puebla de la franja, la historia se repite


Pese  que los más jóvenes aficionados al Puebla de La Franja no lo recuerden, hubo un tiempo – no muy lejano, en los ochenta- en que este equipo de fútbol era temido en el resto del país, porque de local, en el estadio Cuauhtémoc, casi siempre ganaba y como visitante sacaba algunos buenos resultados,    que, inevitablemente, lo llevaban a la liguilla cada año.

 

Y aunque usted no lo crea, este Puebla que lleva cerca de 8 años sin calificar a una liguilla, que acarrea dos descensos a la división inferior y que se encuentra cerca de una defenestración más, durante un tiempo considerable (años 70s y 80s) causó terror al América, Chivas, Pumas y Cruz Azul, porque casi siempre que jugaban en el Cuauhtémoc perdían, pese a las triquiñuelas que desde esas épocas e incluso antes los árbitros acostumbran hacer para ayudar a los 4 equipos más comerciales del país.

 

Este tiempo de gloria, que llevó a obtener 2 títulos de liga y otros 2 de copa, se acabó cuando el gobierno de Manuel Bartlett Díaz, en el que Mario Marín era secretario de Gobernación, se coludió con Televisa, para quitarle el equipo a su dueño, a Emilio Maurer Espinosa, que terminó en la cárcel por “atreverse” a disputarle y quitarle a la televisora el control de la Federación Mexicana de Fútbol (FMF), incluyendo a la selección mayor, que entonces y ahora genera grandes ingresos.

 

Una vez que lo tenía en sus manos y no sabía qué hacer con él, Bartlett Díaz decidió darle el equipo a varios empresarios que no sabían nada de este deporte: José Abed, hermanos Thoma, quienes se encargaron de convertir a una escuadra protagonista y participante en las liguillas en otra mediocre proclive a los descensos, como se mantiene, lamentablemente, hasta ahora.

 

Pocos años después, el mismo ex funcionario que vio cómo una administración gubernamental puede desmantelar a un equipo profesional competitivo y aparentemente sólido, ya convertido en gobernador y a pesar de que en el 2005 juró que haría lo posible por que Puebla tuviera un conjunto de fútbol profesional y que, una vez ascendida La Franja, prometió otorgarle un apoyo total, en lugar de cumplir su palabra ordena cerrar su estadio por supuestas anomalías que, curiosamente, Protección Civil Estatal y Miguel Ángel Martínez pasaron por alto todo el año pasado y 4 partidos del actual torneo.

 

Como puede verse, el modus operandi con que el gobierno estatal quiere hacerse del Puebla de la Franja es el mismo que Manuel Bartlett aplicó. La diferencia es que el ex gobernador lo hizo para quedar bien con una televisora muy poderosa, mientras que el marinismo pretende deshacerse de socios y entrenadores incómodos, que no lo dejan manejar al equipo a su antojo.

 

Desde luego que el más afectado no será el famoso “Chelis”, que seguramente encontrará trabajo pronto en otra escuadra y, tampoco, los jugadores o los empresarios involucrados, ya que los primeros se acomodarán en los conjuntos restantes de la Primera División o de instancias inferiores y los segundos cuentan con el capital suficiente, para reponerse de cualquier pérdida.

 

De continuar la maniobra, el más dañado será el aficionado que quiere al Puebla de La Franja, pese a dos décadas de malos resultados. Y, claro, también pierden el fútbol profesional y el deporte poblano, que llevan casi 20 años sin festejar triunfo alguno en las categorías más importantes.

 

Estocadas

 

Cada vez que Javier Lozano Alarcón viene a hacer campaña a Puebla, tiemblan de miedo los miembros del gabinete económico de Mario Marín Torres, ya que los datos que el secretario federal del Trabajo maneja siempre los dejan mal parados y evidencian su incompetencia.


Porque el hecho de que Puebla haya descendido del lugar 26 al 28 nacional en el rubro de generación de empleos, demuestra claramente José Antonio López Malo Capellini (Sedeco), Pericles Olivares Flores (STPS), Gerardo Pérez Salazar (SFA), José Antonio Bretón (Turismo) y Alberto Jiménez Merino (Desarrollo Rural) son incapaces de atraer la inversión foránea, convocar a nuevas empresas y promover la creación de plazas laborales e implementar una política económica que incentive la producción.


¿De qué han servido los viajes al extranjero del gobernador y su gabinete, no que eran para atraer empresas e inversionistas?, ¿para qué demonios se utilizan los recursos del aumento al Impuesto Sobre Nómina (ISN) y el reemplacamiento, no que eran para generar  mayor desarrollo?

 

¿Y si el gobierno dejara de meterse en el manejo del equipo de Fútbol y mejor se dedicara a reactivar la economía local y a sacar a Puebla del vergonzoso último lugar nacional en competitividad en que lo ubicó el Instituto Mexicano del rubro (IMCO) por la pestilente impartición de “justicia” que prevalece en la entidad?.

 



 
 

 

 
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