Duelo de Espadas


Edmundo Dantés


Manipulación informativa de Intolerancia vs Enrique Doger


Fieles a la campaña permanente de desprestigio y ataques que desde hace cerca de 10 meses año mantiene contra el ex edil Enrique Doger Guerrero, el diario Intolerancia manipuló la entrevista que el martes 4 de noviembre dio el diputado del PRI, Luís Alberto Arriaga Lila, al noticiario Al Portador sobre la cuenta pública del 2007 del ayuntamiento anterior, ya que rasuró o censuró la parte en que el legislador enfatiza que los cuestionamientos de ese medio al ex rector tienen orígenes “personales y de negocios”.

 

El miércoles 5, el columnista y director de Intolerancia, Enrique Núñez, publicó a 8 columnas una entrevista que Arriaga Lila dio un día antes a Al Portador, en la que - sin mencionar nombres - el legislador priísta lanzó severas críticas contra quienes colaboraron con Doger Guerrero en el ayuntamiento de Puebla.

 

Sin embargo, Núñez y compañía censuraron o rasuraron la parte de la plática en la que el vocero de la fracción parlamentaria del PRI explica – someramente, porque él mismo dijo no querer abundar en el tema por ser  amigo del propietario del medio, Rodrigo López Sainz y su entrevistador, Alejandro Mondragón, no le insistió que lo hiciera – los motivos de la campaña negra de ese medio contra el ex alcalde.

 

La parte de la entrevista que Intolerancia ocultó comienza cuando Alejandro Mondragón le pregunta si considera que fue excesiva la nota negativa del martes de ese “diario” contra Doger Guerrero y Arriaga Lila respondió: “sí, es un exceso evidentemente, entiendo por qué Núñez lo escribe, digo, finalmente es un asunto de negocios, es un asunto personal, es un asunto de Intolerancia, de quien dirige y es dueño de Intolerancia, yo lo entiendo y lo respeto, nada más, porque Rodrigo López Sainz es mi amigo”.

 

La perversión periodística de Enrique Núñez quedó evidenciada al manejar de parcial y tendenciosa la entrevista de Luís Alberto Arriaga en Al Portador retomando sus denuncias contra ex funcionarios dogeristas, pero censurando la parte en que el mismo vocero de los diputados del PRI evidencia y cuestiona la campaña negra de Intolerancia hacia el ex edil.

 

La manera en que Intolerancia manipuló esta entrevista conlleva claras violaciones a varias obligaciones de los medios informativos: difundir las noticias con objetividad, es decir, sin alterar o mutilar la realidad; ser precisos y certeros en la publicación de los hechos, mantener una absoluta imparcialidad hacia todos los actores participantes de la noticia que se da a conocer y, desde luego, mostrar un respeto verdadero hacia los receptores de la información.

 

 

La manipulación informativa es deleznable, ya que los medios que la cometen niegan a su propio público el derecho de contar con datos completos y objetivos de la realidad, para que la gente analice y llegue a sus propias conclusiones. Incluso, a nivel nacional, se han dado casos en que una empresa periodística es condenada legalmente por incurrir en ese tipo de tergiversación.

 

En julio del 2003, en España, la Audiencia Nacional condenó a la Televisión Española (TVE) por haber difundido tendenciosamente la información respecto a una huelga de trabajadores, ya que dicha empresa de comunicación censuró las versiones de los dirigentes obreros y maximizó las opiniones contrarias al paro de labores.

 

Las razones de la  angustia del delfín

 

La virulencia con que los zetitas de Puebla reaccionaron a la aprobación de la cuenta pública 2007 de Doger Guerrero es entendible, porque durante meses lo dieron por liquidado políticamente con el argumento de que enfrentaba el veto absoluto del dirigente real de los priístas de Puebla, el gobernador Mario Marín Torres.

 

Hoy, propios y extraños entienden que este aval de la fracción parlamentaria del PRI a la cuenta pública del ex munícipe si bien no quiere decir que se haya convertido en el precandidato favorito del mandatario o de la estructura partidista, sí significa que mantiene más que vivas sus posibilidades de obtener la postulación por el tricolor, ya que refleja que el supuesto veto absoluto del mandatario no existió o comienza a ser modificado.

 

Además, los zetitas de Puebla han dedicado más de 3 años a poner muros, rumores, especulación, mentiras y estorbos en la relación de Marín Torres con Doger Guerrero y el voto de hoy de la mayoría priísta envía el claro mensaje de que ambos pueden llegar a acuerdos políticos y cumplirlos, cuando las circunstancias así lo demandan y a los dos les conviene.

 

A lo largo de su precampaña, Javier López Zavala y sus seguidores han demostrado que no aspiran a obtener la postulación del PRI para el 2010 por ser el mejor precandidato, contar con un buen programa de gobierno o con un equipo de trabajo capacitado y preparado, sino por la eliminación o aniquilación –mediante campañas de desprestigio  -de los demás aspirantes priístas.

 

A eso se debe que en las dos encuestas preelectorales para el 2010 publicadas hasta ahora por Intolerancia - diario plenamente identificado con los zetitas - no aparezcan Mario Montero Serrano, Valentín Meneses Rojas, Alejandro Fernández Soto, ni ningún otro miembro del grupo compacto del gobernador, con excepción de López Zavala, que quiere ser la única carta que se tome en cuenta para la sucesión.

 

Antes de la aprobación de la cuenta pública dogerista del año pasado, los zetitas podían pregonar que el ex edil estaba eliminado automáticamente de la lista de precandidatos priístas y poner como prueba del veto absoluto al ex edil el hecho de que el poder Legislativo no hubiera avalado las finanzas del ayuntamiento pasado. Hoy ya no pueden hacerlo y, por el contrario, en su fuero interno deberán aceptar, muy a su pesar, la realidad de que Doger Guerrero sigue incluido por el PRI en el proceso de sucesión del 2010.

 



 
 

 

 
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