Duelo de Espadas


Edmundo Dantés


Conflictos al interior del zavalismo


Al interior del zavalismo no se conocen la lealtad ni el compañerismo y, por el contrario, lo que prevalece es la guerra sucia, la puñalada trapera y el abuso en el manejo de los recursos. Como lo demuestra el maltrato que uno de los varios jefes de prensa del zetita mayor acostumbra dar a sus supuestos compañeros, a quienes ridiculiza y exhibe.

 

Lo que sucede es que la descomposición al interior del zavalismo está llegando a niveles preocupantes. El acceso a inagotables fondos públicos le ha permitido a Javier López Zavala contar con varios “jefes de prensa” u “operadores de medios”, quienes en lugar de trabajar de manera coordinada están envueltos en una guerra de baja intensidad que tiene protagonista principal a un curioso personaje que cobra como alto funcionario de la Sedesol, responsable de Comunicación Social del PRI estatal y que, al mismo tiempo, ¡regentea un noticiario en horario nocturno!

 

Se trata de José Tomé Cabrera, quien cobra cerca de 50 mil pesos mensuales como director de Comunicación Social de la Sedesol, pero que en realidad se siente más identificado con el dirigente estatal del PRI, Alejandro Armenta Mier, que con el propio zavalita, debido a que le cuesta más trabajo promover a éste último que al presidente priísta y así se lo ha hecho saber a sus allegados.

 

Pero su supuesta lealtad hacia Armenta Mier tiene precio: otros 35 mil pesos mensuales que le hace llegar una de sus incondicionales, Luz María Carrera, quien es la jefa de prensa formal del PRI estatal, pero en realidad es la encargada que Tome Cabrera deja en ese despacho partidista.

 

Los cercanos a José Tomé relatan que su jefe se jacta de recibir esa estratosférica cantidad cada mes, a cambio de hablar bien de Armenta Mier en el noticiario que conduce en la 1010AM. Lo que sucede es que Tome y Carrera le vendieron al dirigente priísta la versión de que se trata del espacio informativo radiofónico ¡más importante de Puebla! y, por lo mismo, el zavalismo le da mucho más dinero que el que reciben del gobierno estatal muchos noticiarios serios.

 

Pero la habilidad de este personaje para allegarse de recursos públicos no se queda ahí, sino que hace que López Zavala y los funcionarios comprometidos con su proyecto, como Darío Carmona García, Juan de Dios Bravo, Francisco Ramos, entre otros, le paguen cantidades que van de los 20 mil a los 50 mil pesos mensuales, para hablar bien de ellos en su noticiario. 

 

Lo que Tomé le dijo a Zavalita para sacarle dinero es que debe pagar 100 mil pesos mensuales por ese espacio y que, para ello, tiene que hacer esta colecta al interior del zavalismo, pero esto no es cierto, porque el concesionario de la 1010AM, Pepé Hannan, no le cobra un centavo por su supuesto noticiario, en que Tome paga menos de cinco mil pesos mensuales a sus reporteros.

 

Por si fuera poco, lleva a cabo una guerra de baja intensidad contra otros operadores mediáticos zavalistas. A Oscar de la Vega lo exhibió hace pocas semanas, porque fue Tomé Cabrera quien le tomó fotos después de una fiesta y lo exhibió en varios medios, para tratar de que López Zavala lo considere desechable.

 

Incluso, le puso a su supuesto jefe, al cabecilla de los zetitas, el apodo de zavalín-zavaleta, que él mismo le endilga cuando se reúne con sus allegados y al amparo del licor se lamenta de que le resulta muy difícil limpiar la imagen del titular de la Sedesol (en eso Tomé tiene toda la razón), por su desagradable apariencia física y la nula capacidad de hilar dos ideas claras al hablar.

 

Estocadas

 

Otra vez los zetitas. Primero fue Darío Carmona García quien exhibió a nivel nacional al gobernador Mario Marín Torres al hacerlo dar el banderazo de salida a camiones ¡vacíos!, cuando se suponía que deberían llevar libros de texto para repartir.


Ahora le tocó a otro incondicional de Javier López Zavala, a Francisco Ramos Montaño, hacer quedar mal al propio Mario Marín Torres, también a nivel nacional, al evidenciar un costoso y hasta corriente culto a la personalidad mediante el pago para que en un mural del Instituto Poblano de la Juventud se le incluyera junto a los héroes de la historia local, como Ignacio Zaragoza.


Este tipo de “colaboradores” le hacen un costoso daño a la imagen pública del mandatario. Es el trato de que los zavalistas dan al gobernador y es la manera en que abusan del poder y de los recursos públicos.   

 



 
 

 

 
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