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Invitado Especal
La Quintacolumna


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Duelo de Espadas

Edmundo Dantés

 

PRI,¿tercera fuerza?

La inclusión simulada genera unidad simulada que –a su vez- se traduce en derrotas y todo indica que eso ocurrirá con el PRI en las próximas elecciones locales. Incluso, no es descabellado proyectar que el tricolor volvería a ser relegado al tercer lugar como fuerza política, como ocurrió en el 2006, aunque en esta ocasión la segunda fuerza no sería el PRD, sino el PANAL.

 

En reiteradas ocasiones, hemos señalado que el priísmo vive un entorno interno y externo caóticos: desprestigio a la alza, caso Cacho vigente, descontento entre las bases ante una buena cantidad de candidatos, sin unidad real, sin discurso convincente ni propuestas concretas, con una severa desorganización y hasta anarquía entre la gente de Blanca Alcalá Ruiz y, cuando menos, los seis aspirantes a las diputaciones locales de la ciudad, que andan desperdigados cada uno por su lado.

 

También en este espacio se enfatizó que había que esperar poco, para conocer si la anarquía en el equipo de la candidata a la alcaldía se debía a incapacidad o a un acuerdo político de primer nivel, para entregar la plaza más importante de la entidad y comenzar una transición gubernamental pactada cupularmente a favor del PAN.

 

De manera paulatina se esclarecen los contextos políticos nacional y local y se comprueba que el desorden que desde hace un mes envuelve a la gente de Alcalá Ruiz tiene dos orígenes: incapacidad de la candidata para meter en cintura a sus allegados  y el interés de un importante sector del partido por mantener la anarquía y confrontación internas.

 

El hecho de que todas las semanas haya movimientos y nombramientos en la planilla municipal del PRI y que no haya quién cohesione a los aspirantes a diputados, muestra claramente el desinterés real de ser competitivos y refleja que los 6 distritos se dan por perdidos, pese a que el paredismo de Antonio Sánchez Díaz de Rivera y el mal gobierno de Felipe Calderón le daban al priísmo la posibilidad  de remontar.

 

A pesar de la ventajosa negociación salarial que el SNTE le impuso a la SEP a la SFA, tampoco hubo una operación política efectiva y de alto nivel, para impedir que Roberto Ruiz Esparza divida el voto popular y dañe al PRI, lo que sin duda ocurrirá el 11 de noviembre. ¿No se pudo o no se quiso negociar con Elba Esther Gordillo Morales, pese a su efectividad electoral comprobada en Baja Calofornia?

 

Este debilitamiento autoprovocado del PRI dejará dos beneficiarios: PAN y PANAL, una vez que el PRD se ha encargo de autoeliminarse también. En consecuencia, la lógica política indica que el PAN y el PANAL se disputarán la capital de la entidad, al ser las únicas fuerzas con una estructura real, ya que el blanquiazul cuenta con el abierto respaldo de los empresarios y de la iglesia católica, mientras los elbistas tienen el apoyo, la logística y los recursos humanos, materiales económicos del SNTE y, posiblemente, de Rafael Moreno Valle Rosas.

 

Pero el fortalecimiento del PANAL no solamente se registrará en la ciudad de Puebla, sino que muy probablemente se dé en todo el estado, ya que el SNTE es una organización - más política/electoral que magisterial o gremial - con representación y fuerza en los 217 municipios y 26 distritos electorales, como se corroboró el 2 de julio del año pasado.

 

Incluso, de confirmarse que Moreno Valle Rosas jugará por el PANAL, su estructura estatal y municipal se sumará a la del SNTE y superará fácilmente a la del PRI, que con los años se ha envejecido, corrompido y que hoy más que nunca su funcionamiento depende de la decisión gubernamental.  

 

Así, con un creciente desprestigio ante la ciudadanía, con sus contradicciones y disputas internas, sin propuestas atractivas para el electorado y sin el apoyo real de las estructuras de poder que tradicionalmente lo alimentaban, el tricolor parece condenado a disputar el tercer lugar en la elección, sin que sus dirigentes reales quieran hacer algo por él, ya que en estos momentos les sirve más como una moneda de cambio que como máquina de ganar votos o aduana para la obtención de un cargo público.

 

ESTOCADA

El precio por una exoneración que todavía no llega y que no se sabe cuándo o si se concretará fue muy alto: arrumbar al PRI como tercera fuerza comicial de la entidad y dejarlo sin posibilidades reales de retener la gubernatura. Una vez que la capital ya fue cedida, ¿ocurrirá lo mismo con el Congreso local? y, de ser así, ¿qué ocurrirá con las cuentas públicas y con los proyectos estatales?

 

 

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