Duelo de Espadas


Edmundo Dantés


¿No que no habría crisis?


Varias semanas y hasta meses después de que se desatara la volatilidad financiera en Estados Unidos, ayer, ¡al fin!, Felipe Calderón Hinojosa y su gabinete económico aceptaron que el panorama económico nacional (no quisieron usar la palabra crisis, porque seguramente sus asesores mediáticos se los impidieron) para lo que resta de este año y todo el 2009 —cuando menos— será adverso, como lo demuestra el hecho de que el Fondo Monetario Internacional ya alertó que el PIB apenas crecerá 2.1 por ciento en 2008 y 1.8 por ciento en el 2009.

 

La realidad alcanzó y, como suele suceder a quienes se niegan a aceptarla, arrolló al gobierno federal panista, que trató de enfrentarla con lo único que sabe hacer: usar un discurso triunfalista y difundir centenares de spots para tratar de confundir a la ciudadanía y hacerla pensar que el decrecimiento en su nivel de vida solamente forma parte de su imaginación.

 

Apenas el 29 de septiembre pasado, un optimista (o fuera de la realidad) secretario de Hacienda y Crédito Público (SHCP), Agustín Carstens, veía la crisis financiera en Estados Unidos y se jactaba de que nuestro país “está bien preparado para enfrentar la volatilidad en los mercados” sin la intervención de las autoridades.

 

Incluso, por esas fechas, tanto él como su supuesto jefe, Felipe Calderón Hinojosa, presumían que ya se habían superado los tiempos en que cuando a los EU le da una gripa a México lo aqueja una pulmonía y el propio titular de la SCHP aseguraba que en la debacle económica actual pasaría exactamente lo contrario: que a aquél país le iría peor que al nuestro.

 

También desde hace 9 días, analistas nacionales y extranjeros comenzaron a advertir a la tecnocracia mexicana que toma las decisiones económicas que no se excediera en confianza, soberbia ni estupidez y que tomara medidas para evitar la inevitable contracción económica que se vislumbraba.

 

Incluso, el 1ro de este mes, el Banco de México dio a conocer una drástica reducción del 12 por ciento en las remesas provenientes del exterior, ya que la llegada de mil 937 mdd en agosto pasado representó una baja sensible en comparación con lo recibido ese mismo mes el año anterior.

 

Ese mismo día, el titular del Banxico, Guillermo Ortiz Martínez, añadió que conforme se agudizara la crisis en EU disminuiría la cantidad de dólares que los migrantes mandan a sus familias en México y que contribuyen a paliar la depauperación en la economía mexicana.

 

De manera paulatina, pero constante, el entorno económico mundial y, principalmente, el de Estados Unidos se fue complicando por la dilación del Congreso de ese país en aprobar el rescate financiero. Esto hizo que las casas de bolsa se cayeran…mientras la tecnocracia mexicana seguía en el limbo, pese a que el gasolinazo y los continuos incrementos a la canasta básica deterioraban severamente los bolsillos de los mexicanos.

 

Resulta bastante significativo el hecho de que el gobierno federal emanado del PAN, siguiendo sin duda su ideología ultraderechista, se haya decidido a aplicar un supuesto plan anticrisis, solamente después de que el sector financiero nacional, la Bolsa de Mexicana de Valores, entró en crisis, pese a que los ciudadanos comunes y corrientes llevamos cerca de 20 meses padeciendo la carestía y la baja del poder adquisitivo del salario promovidas por el propio Felipe Calderón Hinojosa.

 

Esto demuestra que al gobierno emanado del panismo —de ese partido que se dice defensor de la “dignidad de la persona humana” y supuesto seguidor del “humanismo político”— solamente le preocupó la salud económica de las grandes empresas y los especuladores, mientras que le valió un soberano cacahuate el decrecimiento del nivel de vida de los demás millones de mexicanos.

 

Estocada

 

¿De cara a las elecciones federales del 2009, sirve algo al PRI municipal el conflicto personal, político y jurídico que su dirigente Carlos Meza Viveros mantiene con Fabián Gómez Hernández, responsable del portal electrónico Contraparte Informativa?

 

Aclaro una cosa: no defiendo a uno ni a otro y tampoco cuestiono las razones de su disputa. Simplemente, pregunto si hace bien a un partido político que su dirigente en la ciudad más importante en la entidad se enfrasque en este tipo de disputas cuando el proceso electoral federal ya comenzó y se supone que hay mucho trabajo por hacer.

 



 
 

 

 
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