Duelo de Espadas


Edmundo Dantés


Tercer informe: recuento de daños


Más que un informe, la finalización del tercer año le da a Mario Marín la oportunidad de hacer lo que desde el 2006 se ofreció y que no se ha concretado: el relanzamiento de su gobierno, ya que mientras en algunas áreas prevalece la estabilidad y el control, en otras predominan la ineficiencia y simulación:

 

En la secretaria de Gobernación, Mario Montero Serrano no enfrenta problemas ni cuestionamientos graves, con excepción de la disputa con Javier López Zavala. Lo cierto es que Mario Montero ha tendido puentes de entendimiento con actores políticos antes confrontados con la s3ecretaria de Gobernación además de que no se vislumbra en el contexto político alguna protesta o inconformidad importante.

 

En la Secretaria de Seguridad Publica, Mario Alón Rodríguez se ha visto envuelto en algunos escándalos (inconformidades de policías, posesión de caballos finos), pero Puebla dista mucho de padecer los problemas de delincuencia organizada que enfrentan entidades como Tamaulipas, Jalisco, Michoacán, Nuevo León, entre otras, lo que demuestra que sus resultados no son del todo malos y que su permanencia en el gabinete puede estaría justificada.

 

El único problema de Ayón es que no ha hecho buenas migas con muchos miembros del marinismo, y esto puede afectarle en los resultados de la gestión gubernamental.

 

El contralor Víctor Manuel Sánchez Ruiz ha jugado un papel gris y poco efectivo a la hora de esconder o justificar las anomalías de otras dependencias. Además, se vio envuelto en escándalos por colocar a sus parientes en nominas gubernamentales y, lo peor, es que no genera en la ciudadanía la percepción de que hay un efectivo combate a la corrupción.

 

El titular de la Fiscalía Anticorrupción, Nicolás Vázquez Peña, ni siquiera merece ser nombrado, debido a que no ha dado resultado alguno y la sociedad ni siquiera sabe que esta dependencia existe.

 

Los indicadores nacionales reflejan que, a la mitad de la actual administración estatal, la educación en Puebla continua rezagada, pese al protagonismo de su titular, Darío Carmona García, quien solamente ha demostrado “capacidad” para involucrarse en disputas mediáticas con dirigentes del SNTE. Las cifras de la OCDE no mienten: el rezago educativo en Puebla aumenta en lugar de reducirse y Carmona García no puede tapar esa realidad con discursos.

 

En el combate a la pobreza, la Secretaria de Desarrollo Social ha generado la percepción de que trabaja, es eficiente y genera resultados. Pese a que puebla sigue como una de las entidades mas atrasadas del país, Alejandro Armenta Mier ha hecho que en la opinión publica permanezca la sensación de que algunos municipios han visto disminuidos sus índices de marginación, lo que justificaría su permanencia en el cargo.

 

Otra de las fortalezas del gobierno estatal es, sin duda, el DIF, que ha cumplido a cabalidad con la obligación de ser el rostro amable y generoso de la administración y ha transmitido ese mensaje a la sociedad. Margarita García de Marín es un apoyo mediático y social muy importante para su esposo.

 

En contraste, no se tiene conocimiento de avance alguno en el campo poblano. Ni las estadísticas nacionales ni los propios productores han resaltado el trabajo de Alberto Amador Leal, cuyo único mérito parece ser el de atenerse alejado de los escándalos y grillas políticas.

 

Como pudo verse esta semana con el paro de los transportistas, la Secretaria de Comunicaciones y Transportes no tiene control alguno en los permisionarios. Rómulo Arredondo no ha entregado resultados favorables ni en la modernización del transporte público ni en la capacitación de los choferes o en el combate a la corrupción en esa dependencia. Su relevo no solo es inminente, sino también necesario.

 

La procuración de justicia y la impartición de la misma son dos de los grandes pendientes de la actual administración. Blanca Laura Villeda y Guillermo Pacheco Pulido no generan críticas o percepciones ciudadanas favorables para el gobierno. Al contrario, el caso Cacho hizo que los poblanos vieran a una procuradora descontrolada, desaforada, fuera de control y hablantina, mientras que también demostró la sumisión del poder judicial a ejecutivo.

 

Es claro que las muy probables permanencias de Blanca Laura Villeda y Guillermo Pacheco pulido en sus cargos  no se deben a sus respectivos resultados, sino a la necesidad política de no mover a dos de los principales funcionarios involucrados en el escándalo de hace casi dos años.

 

ÁREA ECÓNOMICA, REPROBADA.

 

A pesar de que la cúpula empresarial este totalmente empanizada y politizada, en esta ocasión no miente al quejarse de que la economía poblana no camina y se mantiene estancada, pese a que la Secretaria de Finanzas y Administración ha emprendido varias medidas agresivas contra los causantes cautivos, como el reemplacamiento y la duplicación del impuesto sobre nominas, que no han servido para reactivar la economía.

 

Las quejas contra Gerardo Pérez Salazar y José Antonio López Malo Capellini por no incentivar la producción y desarrollo son persistentes y no solamente provienen de la IP poblana panista y yunquista, sino de todos los sectores sociales que día a día padecen el estancamiento. Lo único que pueden decir en su defensa es que desde el sexenio de Vicente Fox el país se encuentra de la misma manera, aunque algunos estados del norte del país si han tenido gabinetes económicos capaces de atraer inversiones y generar empleos, como Aguascalientes, Querétaro, entre otros.

 

El organismo que maneja los recursos del impuesto sobre nomina y la dependencia que supuestamente incentiva la productividad carece de sentido y deberían desaparecer del organigrama. La primera, porque la cúpula empresarial poblana rompió con el gobierno del estado y con todo lo que representa el priísmo en la pasada elección y en este contexto no tiene caso seguir manteniendo una instancia cuyo fin era aplacar las quejas e inconformidades de la IP.

 

En el caso de la instancia que alguna vez encabezó Gabriel Gonzáles Molina, su propio ex titular la mató al aceptar hacerse cargo de Gallup y por eso no es de sorprender que la entidad siga como una de las menos competitivas.


Desde el principio de su gestión, Roberto Morales Flores se ha visto envuelto en innumerables escándalos de corrupción y anomalías. No ha generado resultados, tampoco  tiene buena imagen ante la ciudadanía y, en consecuencia, su salida del gabinete parece ser cuestión de tiempo, aunque lo mismo se dijo desde hace más de dos años y la remoción no se ha dado.

 

Mención aparte merece el titular de la Obra Publica Javier García Ramírez, de quien no solamente se han documentado sus corruptelas, sino que ha entrampado al gobernador haciendo “inaugurar” obras no terminadas, como la del hospital de la zona norte y el estacionamiento de Finanzas.

 

El problema no es solo que García Ramírez sea un corrupto y que los medios lo hayan comprobado, sino que ha hecho que el mandatario estatal participe en sus simulaciones de “inauguraciones” de obras. Lo que menos necesita Mario Marín son colaboradores que le entreguen trabajos inconclusos y que encima lo lleven a convalidar sus anomalías.

 

Domesticada por decisión propia, sin necesidad de mayor acción gubernamental, la uniformidad y oficialismo de la mayoría de la prensa poblana no genera problema alguno al Coordinador de Comunicación, Javier Sánchez Galicia, quien – en contraste – se ha visto envuelto en polémicas y grillas por su distanciamiento con uno de sus funcionarios, Ismael Ríos Delgadillo, y con otros miembros del gabinete.

 

Sánchez Galicia no tiene conflictos con los medios locales de comunicación por algún tipo de censura, ya que casi todos los dueños de los espacios aplican la autocensura y el cobro de jugosos convenios que paguen su silencio. Esto le ha dado al vocero estatal la “libertad” de confrontarse con otros funcionarios estatales.

 

El titular del Instituto Poblano del Deporte, Salomón Jaula Dávila, tiene el único “mérito” de mantener un perfil bajo, gris, con nulos resultados, pero sin controversias, excepto la que enfrentó (y desde luego perdió) con el campus Puebla del ITESM. No hay avance alguno de Puebla en esta área, pero, cuando menos, tampoco ha dado escándalos.

 

La cultura en Puebla vive un letargo prolongado del que Alejandro Montiel Bonilla no tiene la culpa, aunque tampoco ha hecho algo por remediarlo. Está confrontado con una buena parte de la comunidad cultural poblana y se ha envuelto en escándalos impropios de una de las dependencias que debería ser una fortaleza para el gobierno y que no lo ha sido. Su relevo es esperado desde hace tiempo, pero no se ha concretado.

 

PRI, BUENAS CUENTAS

 

Aunque no son parte formal del gabinete, lo cierto es que dentro del PRIAN las dirigencias partidistas no son más que extensiones del propio gobernador o presidente de la república, respectivamente. En ese sentido, Valentín Meneses Rojas y Javier López Zavala entregaron buenas cuentas a su jefe en el rubro electoral en la pasada contienda local y esto garantiza y justifica su permanencia política.

 

En lo que ambos y otros miembros del gabinete estatal han fallado es en el rubro de la cohesión y unidad internas, porque han sido continúas las disputas en el grupo predominante por diversas posiciones de poder, como ocurrió esta semana con la definición del presidente de la Gran Comisión.




 
 

 

 
Todos los Columnistas