Duelo de Espadas


Edmundo Dantés


En EU e Hidalgo pierden los candidatos de Calderón


¿Qué hay en común entre la elección de la semana pasada en Estados Unidos ganada por el candidato demócrata Barack Obama y la contienda local de este domingo en Hidalgo?...que en ambas perdieron los aspirantes apoyados por el PAN y, en especial, por el presidente Felipe Calderón Hinojosa. 


Varios columnistas nacionales han destacado que en los casi dos años de gestión de Felipe Calderón Hinojosa, no solamente los mexicanos hemos pagado por sus complicidades, corruptelas, compromisos y desatinos constantes, sino que su propio partido, el PAN, es uno de los principales damnificados del calderonismo al registrar derrotas constantes y una escasa intención ciudadanas de voto de cara a los comicios federales intermedios del 2009. 


Sin embargo, el pasado martes 4 de noviembre, en las elecciones presidenciales en Estados Unidos, Calderón Hinojosa sumó una derrota más, pero ahora en aquél país, ya que a principios de septiembre pasado se inmiscuyó en la política interna americana al enfatizar que John Mc Cain tenía un mayor conocimiento de la realidad mexicana que Barack Obama y que el contendiente republicano - vapuleado en las urnas la semana anterior - contaba con una propuesta de reforma migratoria más concreta que la del candidato demócrata. 


Fue el martes 2 de septiembre pasado, entrevistado en Radio Fórmula, cuando Calderón Hinojosa le dio un abierto espaldarazo a John Mc Cain enfatizando que mientras Barack Obama contaba con importantes apoyos en la comunidad migrante mexicana, el republicano conocía mejor la realidad de nuestro país y había presentado una avanzada propuesta de reforma migratoria. 


El miércoles 3 de septiembre la agencia internacional Associated Press (AP) retomó ese mismo mensaje calderonista y lo difundió en una nota informativa que reprodujo el diario nacional El Universal, además de medios norteamericanos, que tomaron puntualmente nota del rechazo del panista a una eventual victoria demócrata.  


Incluso, en esa entrevista radiofónica, el titular del Ejecutivo Federal se atrevió a plantear la misma estrategia que siguió contra Andrés Manuel López Obrador al esbozar la percepción de que Obama era un “peligro para Estados Unidos” al insinuar que, si el afroamericano ganaba, se podría dar una “vuelta al proteccionismo”, en referencia a que mientras Mc Cain es un dogmático del TLC, el demócrata sí aceptaría revisarlo, como demandan desde hace años diversas ONGS americanas y nacionales por sus evidentes asimetrías e inconsistencias.  


Tampoco puede olvidarse que el “encargado de despacho” de Calderón Hinojosa que cobra como presidente del CEN del PAN, Germán Martínez Cázarez, hizo varios señalamientos contra Obama al enfatizar en un artículo editorial publicado en El Universal el 13 de mayo pasado que el afroamericano y Hillary Clinton “no sólo se oponen abiertamente al TLC, sino que se esforzado por destacarse como el precandidato que más se opone ese acuerdo comercial”. 


Inclusive, el mismo 2 de septiembre, mientras Calderón Hinojosa realizaba declaraciones prorepublicanas en la radio, Martínez Cázares publicaba su artículo en El Universal insistiendo en que: “¿Obama o Mc Cain? De preferencia el que no juegue con el Tratado de Libre Comercio de Norteamérica”. 


Estos pronunciamientos panistas a favor del republicano resultan no solamente erróneos, sino incomprensibles, cuando se toma en cuenta que desde esas fechas las encuestas pronosticaban una segura derrota de Mc Cain y le daban una buena ventaja a Barack Obama.   


Hoy, la derrota del republicano es en alguna proporción – también – la de sus porristas mexicanos, que comparten con él su gusto por el dogmatismo económico neoliberal y por hacer con los recursos y bienes públicos jugosos negocios privados a beneficio de ellos mismos y de empresas trasnacionales. 


El problema para México es que, en el futuro cercano, esta torpeza diplomática y política de Calderón Hinojosa puede evitar que Barack Obama tenga con México una relación bilateral de mayor respeto e institucionalidad, en lugar de la sumisión y servilismo que Vicente Fox y su sucesor le mostraron a George Bush jr. 


Es más: seguramente el activismo calderonista y sus secuaces a favor de Mc Cain influyó para que Barack Obama no viniera a México ni hiciera pronunciamientos importantes respecto a la relación de EU con nuestro país. Este desinterés del hoy presidente electo norteamericano hacia la frontera sur puede prolongarse mucho más. 


Este mismo error diplomático cometido desde la Presidencia de la República ocurrió hace poco tiempo, cuando desde Los Pinos, uno de los principales porristas calderónicos, Carlos Salinas de Gortari externó su preferencia a que George Bush Sr repitiera en la Casa Blanca y el que ganó fue Bil Clinton, quien durante un buen tiempo mostró una actitud bastante fría hacia nuestro país.

 

Hidalgo: nueva debacle panista

 

Casi todos los medios nacionales han resaltado el triunfo del PRI en la elección local de Hidalgo, pero lo que casi nadie dice es que el gran perdedor de esa elección fue el PAN, debido a que gobernará solamente 8 municipios, cuando antes presidía 18. Para explicarlo claramente: mientras el blanquiazul triunfó en 23 ayuntamientos hidalguenses  en 2002 y en 18 tres años después, el domingo pasado apenas se quedó con 8.  


 Esto quiere decir que la presencia del PAN en ese estado tuvo una regresión al nivel de 1999 – antes de que Vicente Fox ganara la Presidencia de la República-, cuando tenía 10 municipios bajo su control. Incluso, el domingo pasado, el albiazul fue barrido hasta en las ciudades más pobladas de Hidalgo, como Pachuca y Tulancingo, donde hace poco tiempo pregonaba una supuesta supremacía no corroborada en las urnas. 


El panismo podría argumentar que el PRD también perdió, aunque eso es una verdad a medias, ya que el sol azteca obtuvo 14 municipios, 10 menos de los obtenidos en el 2005, pero 4 más de los conseguidos en el 2002. Es más: el perredismo registró el domingo pasado su segundo mejor resultado en la historia de las contiendas locales en Hidalgo. 


Así, aunque los medios y columnistas nacionales oficialistas tratan de minimizar esta nueva derrota del PAN, la realidad es clara y en lo que va del calderonismo el blanquiazul solamente ha podido ganar una elección local: la de Baja California, mientras que ha perdido en el resto del país, incluyendo Yucatán, donde cedió la gubernatura, además de Puebla, Veracruz, Oaxaca, Aguascalientes y muchos estados o municipios más en que el panismo tenía hace poco tiempo una fuerza política importante y hoy muestra un claro retroceso electoral.

 



 
 

 

 
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