Duelo de Espadas


Edmundo Dantés


Cinismo azul


Como bien se ha definido en el entorno político, la disputa entre Ana Teresa Aranda y Rafael Moreno Valle es una guerra de cínicos, en la que ambos precandidatos panistas a la gubernatura se pelean por manipular los recursos de la Sedesol para sus precampañas. Incluso, queda para la anécdota la declaración de Genaro Ramírez reconociendo que el PAN manipula las delegaciones federales y que está bien que lo haga. 


Resulta curioso observar cómo los panistas se acusan de lo mismo que, en su momento, denunciaron (y siguen denunciando) tanto en el PRI como en el PRD: la explotación electoral y política de la pobreza que dos regímenes del PAN no han hecho más que aprovechar y…aumentar. 


Una de las consecuencias más nocivas del PRI-gobierno fue, precisamente, el lucro con la necesidad de la gente, ya que los panistas se pasaron décadas quejándose de que el priísmo manipulaba la marginación que él mismo creaba. Hoy el blanquiazul recoge, acrecienta ese pernicioso legado y hasta lo presume en los medios informativos dejando claro que el “cambio” nunca lo fue y que su disputa interna es de puercos contra marranos.    


Hablando de la contienda interna en el PAN, lo cierto es que Moreno Valle ha logrado sumar a su causa a un sector importante tanto del Yunque como del panismo tradicional y le faltan Ana Teresa Aranda, Ángel Alonso Díaz Caneja, Humberto Aguilar Coronado y sus respectivos seguidores, para obtener la postulación del PAN sin sobresaltos mayores y, sobre todo, sin rivales de peso. 


El problema para Moreno Valle es que Ana Teresa y Ángel Alonso Díaz, principalmente, no son adversarios fáciles, porque ambos cuentan con un importante trabajo interno al haber sido dirigentes estatales del partido y también fueron de los pocos poblanos que en el 2006 apostaron abiertamente por Felipe Calderón, ya que el Yunque operó pasa Santiago Creel y Alberto Cárdenas, mientras Humberto Aguilar apoyó a Creel Miranda y Francisco Fraile se la pasó nadando de a muertito, aunque se sabe que se sumó al ex secretario de Gobernación del foxismo.   

 

Estocadas 

 

¿Por qué fueron regidores del PAN quienes anunciaron el viaje de Blanca Alcalá a España, lo legitimaron y se fueron con ella?, ¿esto es una señal de que la presidenta lleva una mejor relación con los panistas que con los priístas del Cabildo?, ¿Qué no debería haber funcionarios allegados a la edilesa ocupados en convencer a los priístas de apoyar a Alcalá Ruiz?  

 

En el pasado reciente, Manuel Janeiro Fernández, Jesús Encinas Meneses, Ana María Jiménez y demás fauna azul del Cabildo colocaba un grito en el cielo cuando el ex edil emprendía un viaje, pese a que ninguno duró una semana, como éste. Hoy los panistas lucen silenciosos y domesticados, bien por la alcaldesa, a la que solamente le falta que alguno de sus supuestos operadores políticos logre sumar a los príistas a su proyecto.

 

¿De verás Mario Montero Serrano y César Pérez López están a cargo del estado y la ciudad?, entonces lo mejor es salir corriendo inmediatamente, antes de que el primero termine de “comercializar” lo que queda de la vía Atlixcáyotl y que su compadre se autoconcesione el Centro Histórico.

 

Mal comenzó su aventura como “directivo de fútbol” el prestanombres Ricardo Henaine contratando a jugadores no requeridos por el técnico José Luis Sánchez Solá. Es común que el empresario consentido del sexenio fracase en lo que emprenda: llevó a la quiebra al supuesto parque de diversiones “Valle (más bien fraude) Fantástico”, el aeropuerto de Huejotzingo se mantiene como un costoso y sospechoso elefante blanco y El Heraldo de Puebla sumó a su eterna desgracia de poca venta otra peor: el oficialismo a ultranza al asumirse como ariete político de Mario Montero Serrano y Javier Sánchez Galicia.

 



 
 

 

 
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