Duelo de Espadas


Edmundo Dantés

15/05/2009

Carlos Ahumada y el clan Cárdenas


Mucho se ha dicho y escrito ya sobre el libro en que Carlos Ahumada desnuda la extensa, sucia y  conspiración que impidió que, por primera vez en la historia posrevoucionaria de nuestro país, un gobierno de izquierda asumiera el poder federal, con lo que quedó virtualmente cancelada la vía electoral como forma de modificar el sistema político, económico y social de México.


El texto de Ahumada confirma que en la conspiración antilopezobradorista participaron el presidente de la República entonces vigente, el panista Vicente Fox Quezada, y el ex mandatario priísta Carlos Salinas de Gortari, quien todavía mueve muchos hilos al interior del PRIAN, pese a que su sexenio supuestamente acabó en 1994 con la desastrosa crisis económica que llevó a muchos mexicanos hasta al suicidio.


 Además, se demostró que la mujer más poderosa de México, Elba Esther Gordillo, hace lo que le dice Salinas de Gortari y esto es especialmente trágico para México, si se toma en cuenta que Felipe Calderón Hinojosa es solamente un empleado más de la dueña del SNTE. El libro de Ahumada explica por qué cada vez que puede Salinas de Gortari lanza loas y múltiples reconocimientos a Calderón Hinojosa.


 Sin embargo, se ha hablado realmente poco de la participación del clan de Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano en el complot que impidió el triunfo en el 2006 del partido que él mismo fundó, presidió y lo llevó al poder en el Distrito Federal, el PRD. Queda claro que el eterno candidato perdedor en las elecciones presidenciales y su imposición en el gobierno del DF, Rosario Robles, participaron y mucho en las maniobras salinistas. 


 Antes de que el corrupto empresario argentino desnudara la conspiración, se suponía que el llamado “ingeniero” pasaría a la historia del país no solamente como el que nunca pudo llegar a donde estuvo su padre, Los Pinos y como el ex candidato que perdió 3 elecciones presidenciales seguidas (1988, 1994 y 2000), sino que también sería recordado como un “impulsor de la democracia” y de la “institucionalización de la izquierda”.


 Pero hoy que la cloaca del sistema PRIAN, es importante recordar que lo que Cuauhtémoc Cárdenas le hizo al partido en el que todavía militaba fue una grave traición, debido a que a través de Rosario Robles se alió al clan Salinas-Fox en la guerra mediática y política contra Andrés Manuel López Obrador. Y lo hizo, a pesar de que Salinas de Gortari le hizo un supuesto fraude electoral y asesinó a centenares de perredistas en su sexenio.

 

También hay que tomar en cuenta que el eterno perdedor en las elecciones presidenciales de las décadas de los ochenta y noventa  no se conformó con intervenir en el complot salinista, sino que aceptó ser funcionario del gobierno panista de Vicente Fox (fue el primer burócrata encargado de los festejos del bicentenario de la Independencia).


Incluso, no pueden olvidarse los berrinches y ataques al propio perredismo que “el ingeniero” lanzó cuando López Obrador comenzó a buscar la candidatura presidencial y Rosario Robles Berlanga fue sancionada en el PRD por el gran endeudamiento en que lo dejó.


Difícilmente Cárdenas Solórzano puede deslindarse de la ex jefa del gobierno del DF, cuando al interior y exterior de su partido se sabe que él la impuso como su sucesora en 1999, una vez que el otrora dueño del perredismo se lanzó a su tercera campaña presidencial fallida.


Incluso, es importante recordar que cuando Robles Berlanga asumió la jefatura del gobierno del DF, las encuestas señalaban que la capital del país estaba perdida para el perredismo por la gran incapacidad de Cárdenas en la administración pública. Fue la buena labor de ella como gobernadora la que contribuyó al triunfo lopezobradorista en el 2000.


Pero parece que a la ex presidenta nacional del PRD no le gustó que AMLO la superara como figura mediática y política y esto la llevó a sumarse a la conspiración en su contra, para tratar de impedirle la candidatura presidencial y, de paso, obtener los recursos necesarios para pagar la millonaria deuda en que dejó al partido del sol azteca.


Hoy que perredistas como Carlos Navarrete pretenden rasgarse las vestiduras por las revelaciones de Ahumada y quieren quemar en leña verde a Salinas o Fox, lo primero que deberían hacer es ver al interior de sí mismos y reconocer que fueron varios los perredistas que contribuyeron a que su partido no asumiera la presidencia del país en el 2006. Si no lo hacen, confirmarán su hipocresía y ceguera política.

Estocadas

 

  • El libro de Ahumada - también – comprueba que el mismo ex presidente al que una universidad de EUA le acaba de otorgar un reconocimiento por “democrático”, Vicente Fox, se involucró en una asquerosa y enredada conspiración, para enlodar la imagen pública de un adversario político y bloquearle la victoria electoral.

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  • Cuánta razón tuvo Calderón Hinojosa al calificar su supuesta victoria en las urnas y llamarla “haiga sido como haiga sido”, porque – efectivamente- lo que hicieron el PRIAN, las televisoras, radiodifusoras, encuestadoras, la jerarquía católica, la IP y las cúpulas del poder nacional fue una total asquerosidad.

  • La podredumbre que gobierna el país se está purgando y más porquería puede estar por salir. Ésta es la verdadera pandemia que está acabando

     



     
     

     

     
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