Duelo de Espadas


Edmundo Dantés

24/04/2009

Las razones del desplome del PRI


Este martes, Consulta Mitofsky dio a conocer su encuesta en la que a 70 días de la elección federal el PRI sigue bajando en la preferencia ciudadana y ahora solamente tiene un 32 por ciento de intención de voto, mientras que el PAN se mantiene en el 27 por ciento y el PRD no pasa de su histórico 14 o 15 por ciento, que solamente superó en el 2006 gracias a la candidatura de Andrés Manuel López Obrador.


Lo que refleja esta encueasta de Mitofsky es que el PRI y PAN ya están en empate técnico, porque todo estudio de opinión maneja un margen de error cercano al 5 por ciento, además de que el IFE encabezado por Leonardo Valdés funge más bien como la secretaría de Acción electoral panista y esto representa una gran ventaja para el blanquiazul.


Otro hecho notorio es que – según esta empresa – el tricolor tiene su potencial electoral más bajo en los últimos 7 meses, mismo lapso en que el PAN repuntó para ubicarse en su mejor posición desde el 2007.  No es nuevo que se conozca este retroceso priísta en la intención del voto ciudadano, porque hace pocos días otra empresa encuestadora. GEA –ISA había advertido el estancamiento del tricolor y el avance panista.


Hay varias explicaciones para este desplome del PRI y algunas las enumeró la consultora, que informó que mientras en los estados donde solamente habrá elecciones federales el tricolor mantiene una ventaja importante, en aquéllos donde sí habrá comicios locales ya se registró un empate técnico.


Esto quiere decir que los gobernadores priístas que metieron mano en su sucesión dañaron a su partido quitándole posibilidades de ganar, como lo demuestra el caso de Nuevo León, donde el blanquiazul ya alcanzó al priísmo, que impuso al favorito del mandatario estatal y esto le tiene al borde de la derrota.


En Nuevo León, Natividad González Parás logró imponer como aspirante del PRI a  Rodrigo Medina de la Cruz, pero hay serias posibilidades de que tenga que entregarle el estado al panista Fernando Elizondo, porque es mejor candidato y el PAN ha echado la casa por la ventana, para intentar recuperar el gobierno de esa entidad económicamente poderosa.


Algo similar ocurre en Colima, donde el gobernador Silverio Cavazos Ceballos impuso como candidato a uno de los suyos, Mario Anguiano Moreno, quien supuestamente tiene familiares coludidos con el narco y esta acusación ha sido aprovechada por el panismo, que mediante una campaña negra logró acercar distancias. En este caso, el CEN del PRI ha desairado la campaña estatal de su partido, pero no intentó frenar el intento de maximato de Cavazos Ceballos.


Este contexto refleja claramente que uno de los factores por los que el tricolor ha perdido fuerza en las elecciones federal o local es la mala actuación de muchos de sus gobernadores, que impusieron como candidatos uninominales a personajes criticados, impopulares y grises, incapaces de atraer la preferencia ciudadana.


Pero la dirigencia nacional del PRI también tiene mucha culpa por el retroceso, debido a que Beatriz Paredes generó molestia en los gobernadores y en la clase política de su partido al servirse con la cuchara grande en la lista de aspirantes a diputados plurinominales en las cinco circunscripciones electorales federales.

 

Además, el CEN ha permitido que gobernantes y demás poderes en los estados nombren como dirigentes y candidatos uninominales a sus parientes, socios o amigos, lo que ha restado mucha competitividad al partido, ya que en algunas entidades, como Puebla, el PAN aprovechó la mala selección de aspirantes priístas y lanzó a personajes con más popularidad o menos cuestionamientos.


Parece que a nadie del PRI le interesa ganar el 5 de julio, porque los mandatarios estatales están más que dispuestos a perder algunos distritos para agradar a Felipe Calderón, aparte de que solamente les interesa que triunfen sus familiares y amigos, mientras que a Beatriz Paredes y al resto del CEN les conviene ceder muchas diputaciones, para que sus aliados apostados en las plurinominales accedan a San Lázaro. 

 PRI: sin respuesta contra la campaña del PAN


Otra falla estructural demostrada por el tricolor es su incapacidad para responder a la campaña de ataques del PAN, cuyo dirigente nacional, Germán Martínez, solamente había cosechado fracasos electorales, hasta que implemento una guerra de lodo que los priístas no supieron o quisieron responder adecuadamente.


Cuando Germán Martínez les declaró la guerra en una asamblea de banqueros, la respuesta de los priístas fue pedir a su ex aliado, Felipe Calderón Hinojosa, que lo callara. Fue hasta que vieron que su ex amigo ni siquiera les tomaba la llamada cuando les cayó el veinte de que la contienda federal había comenzado y que el panismo, con todo y el presidente, iría con todo para derrotarlos.


Acostumbrados más a la componenda, a la complicidad y a los acuerdos cupulares que a la lucha ideológica o política, los dirigentes nacionales y estatales priístas han demostrado que no saben debatir ni confrontarse con argumentos y datos, por ello permiten que los exhiba un personaje gris, antipático y sin discurso político, como Germán Martínez.


Es probable que los priístas pensaran que sus complicidades con Calderón Hinojosa les bastarían, para que el presidente no usara todos los recursos y poder del gobierno federal a favor del PAN en las elecciones, pero se equivocaron y ahora enfrentan una guerra sucia para la que no se prepararon.   

 

En apenas 9 años de gestión, el panismo hecho gobierno enfrenta innumerables escándalos de corrupción (Mouriño, Bribiesca), divisiones internas (Manuel Espino) e ineficiencia, que han generado un creciente rechazo de la ciudadanía hacia el albiazul. Sin embargo, todo apunta a que el PRI será incapaz de beneficiarse electoralmente de la debacle panista, simplemente porque no sabe ser un verdadero partido de oposición.    Solamente así se explica que mientras Calderón Hinojosa y Germán Martínez mantienen una guerra sucia contra el priísmo, los diputados federales del tricolor le hacen el trabajo sucio a los del PAN en San Lázaro aceptando que las cuentas públicas de Vicente Fox se queden sin revisión, cuando las locuras, abusos y corruptelas del ex “prechichente” serían estupendos elementos de campaña de escarnio contra el blanquiazul.

 

 



 
 

 

 
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