Duelo de Espadas


Edmundo Dantés


Amnesia selectiva

Uno de los más importantes problemas de la clase política es la falta de memoria, ya que a algunos les da una especie de “amnesia selectiva”, que los lleva a olvidar sus orígenes, compromisos y les permite justificar un pragmatismo que, si se llega al exceso, los convierte en algo muy diferente a lo que ellos mismos pretendían ser.

 

En este sentido, no es extraño que el PAN trate de que la presidenta todavía electa, Blanca Alcalá Ruiz, se cargue a la derecha, se sume a la campaña antidogerista y hasta les asigne algunas de las comisiones más importantes del Cabildo, en detrimento de los priístas que la llevaron a la silla que ocupará a partir del 15 de febrero.

 

Lo que llama la atención es la rapidez con que Alcalá Ruiz parece haber olvidado que fue su “seductor” del hoy, Jorge Ehlinger Coghlan, el mismo que apenas en septiembre pasado minimizó su candidatura diciendo que el PRI la había enviado a perder por no pertenecer a ningún grupo importante al interior del tricolor y ser mujer.

 

También es notorio que la próxima alcaldesa utiliza su amnesia selectiva, para olvidarse de que el mismo Ehlinger Coghlan se la pasó meses descalificándola al llamarla “títere” del bartlismo, primero y del marinismo, después. Hasta la defenestraba con el “argumento” de que carecía de dotes de liderazgo al interior de algún sector del  priísmo. 

 

Durante largos días, todos los diarios y noticiarios locales registraron que el misógino representante de la ultraderecha, hablando por sí mismo y por el propio Antonio Sánchez, no le reconocían a Alcalá Ruiz la mínima capacidad de tomar decisiones por sí misma y mucho menos de gobernar la capital de la entidad al “carecer de pantalones” para ello.  

 

Incluso, apenas dos meses atrás, el cuestionadísimo dirigente del PAN municipal no desaprovechaba cualquier oportunidad de desconocer la habilidad política de la próxima presidenta municipal al asegurar que, en caso de ganar, no gobernaría ella, sino José Luis Flores Hernández, Jorge Estefan Chidiac y demás bartlistas.

 

Hoy, el olvidó llegó, la situación política cambió, la futura edil se carga a la derecha, con la clara intención de ser aprobada y reconocida por quienes siempre hicieron, hacen y harán lo posible, para que una administración no panista fracase y el ultraconservadurismo regrese al Palacio Municipal.

 

El problema para Alcalá Ruiz es que el costo de la bendición panista puede ser muy elevado, porque - pese a los hipócritas apapachos ehlingeristas - los panistas jamás la considerarán como uno de ellos y solamente “avalarán” la próxima gestión municipal si accede a sus presiones, chantajes y, al final, fracasa y les entrega el ayuntamiento.

 

Además, quizás habría que verse en el espejo de José Othón Bailleres, que tuvo un pésimo inicio como presidente de la Gran Comisión del Congreso local  – precisamente – por querer quedar bien con el PAN y aceptar someterse a las exigencias y bravuconerías de Eduardo Rivera Pérez.

 

El inexperto “líder” de la fracción priísta fue exhibido por la rebelión de la fracción parlamentaria de su partido y tuvo que recular, aparte de que su “liderazgo” quedó seriamente dañado y cuestionado, después de que Valentín Meneses Rojas y los demás diputados le corrigieron la plana y lo obligaron a desdecirse de los “acuerdos y concesiones” que Rivera Pérez le había arrancado a base de presiones. 

 

Estocada

 

Al correo electrónico de Duelo de Espadas llegó el expediente completo de un saliente dirigente empresarial de ultraderecha, que acostumbra pontificar de moralidad y honradez en cuanta oportunidad se le presenta, pero que omite explicar el origen de su patrimonio, porque es una historia de traición, lujuria y robo que hará las delicias de la “gente bonita” de Puebla.

 

Desde hace meses el personaje en cuestión anda ardido, porque en el 2007 su familia perdió la posibilidad de hacer negocios con una instancia de gobierno, además de que su corriente ideológica – religiosa ha sufrido varios reveses ante la gestión calderonista y ni siquiera pudo colocar a uno de sus incondicionales como su sucesor.

 

El sexo y el despojo contra familiares fueron las bases de sus propiedades, aunque – en el clásico doble lenguaje de la ultraderecha propanista –hoy trata de dictar cátedras de “buen gobierno”. La historia no tiene pierde y será una bomba al interior de la socialité local .




 
 

 

 
Todos los Columnistas