Duelo de Espadas


Edmundo Dantés

29/05/2009

PRIAN y el IVA a comida y medicinas: los pobres no comen ni se enferman


Siempre que el gobierno de México enfrenta un problema financiero recurre a lo mismo: aumenta las cargas fiscales ya existentes a los ciudadanos, reduce las participaciones a los estados y municipios y…amenaza con cobrar el IVA a impuestos y medicinas, con el pretexto de que solamente así puede elevar su base gravable y el ofrecimiento de que devolverá a la gente lo recabado con “obras, servicios” y programas de apoyo para los más necesitados. 


El ex presidente priísta Ernesto Zedillo Ponce de León recurrió a la misma maniobra en 1995. Primero cometió los llamados “errores de diciembre” que, junto a los desfalcos de Carlos Salinas de Gortari, generaron una de las peores crisis económicas que ha sufrido el país y que obligó al entonces mandatario americano, William Clinton, a darle a México un préstamo de emergencia, porque – si no lo hacía – la debacle amenazaba con extenderse al otro lado de la frontera.


¿Y cómo hizo Ernesto Zedillo para obtener el dinero con qué financiar a su gobierno y cubrir la deuda con EUA?, fácil: aumentó 50 por ciento el IVA. Ordenó que la mayoría mecánica del PRI de aquéllos años en la Cámara de Diputados incrementará ese impuesto, que pasó del 10 al 15 por ciento, con excepción en alimentos y medicinas.


El pretexto zedillista-priísta fue que multiplicar el IVA era una “medida dolorosa, pero necesaria” y que la decisión se revertiría en cuanto la crisis cediera, pero la federación nunca dio marcha atrás, pese a que durante la gestión de Viocente Fox Quesada el país vivió un auge económico por varias razones: el boom petrolero, las remesas de los migrantes, el turismo y la bonanza económica en EUA. 


En el sexenio siguiente, Vicente Fox también quiso imponer el IVA en alimentos y medicinas y ofreció que devolvería ese gravamen a los pobres “completito y copeteado” con obras, servicios, programas y dinero en efectivo. En aquél tiempo, el dirigente nacional del PRI era Roberto Madrazo y en la secretaria general estaba Elba Esther Gordillo, quien accedió a que los diputados federales priístas le hicieran el trabajo suio al foxismo incrementando impuestos. 


Pero Madrazo Pintado se opuso a que su supuesta correligionaria ordenara a los legisladores priístas imponer el IVA en alimentos y medicinas y, al contrario, organizó toda una campaña mediática, política y social contra la medida. En protesta, Elba Esther Gordillo renunció a su cargo en el partido, formalizó su amasiato con el panismo y se dedicó a boicotear la campaña presidencial de Madrazo Pintado.   


Hoy, Calderón Hinojosa quiere que los ciudadanos financiemos (todavía más) a su gobierno, que no ha dado resultados positivos a la gente y, en lugar de reducir los gastos de su administración o disminuir las millonarias erogaciones en partidos políticos y organismos electorales, pretende mantener su cara e ineficiente estructura burocrática con el dinero que millones de mexicanos usan para comer y curarse. 


Es notorio que mientras en muchos países, como Francia y Estados Unidos, los gobiernos hacen enfrentan la crisis bajando o quitando impuestos, para incentivar la creación de empresas y alentar la generación de empleos. Pero en México se intenta continuar aplicando la máxima de que no importa que la gente sea pobre, mal comida y mal curada, siempre y cuando los distintos niveles gubernamentales y partidos sean ricos.  


La disposición del PRIAN a imponer gravámenes a medicinas y comidas, parte de su profunda creencia de que en nuestro país los pobres “ni comen ni se enferman”. Incluso, algunos prianistas piensan que, efectivamente, los millones de mexicanos desempleados, marginados y jodidos no se verán afectados por el impuesto a los fármacos, porque de por sí “ellos no compran medicinas y se curan con remedios caseros”.  


Será profundamente injusto y peligroso, desde el punto de vista social, aprobar esta “propuesta” calderonista, debido a que los jodidos de siempre se verán obligados a comer menos, a llenarse de alimentos chatarras baratos y poco nutritivos, a utilizar remedios caseros o a adquirir medicinas baratas que no necesariamente les curen sus enfermedades, pero que son las únicas que pueden comprar.


Y cuando los gobiernos federal, estatales y municipales ofrecen que, a cambio de aumentar impuestos, ellos harán obra pública, darán servicios e implementarán programas contra la pobreza, lo único que hacen es mentir, porque en el México de hoy los gobernantes (de todos niveles y partidos) usan el dinero público, para anunciarse, comprar spots y alquilar conciencias en medios de comunicación, organismos empresariales y en otras instancias, que los ayuden a brincar de un cargo a otro.

 

Estocadas

  • En la campaña del 2006, Felipe Calderón Hinojosa y el PAN nunca dijeron que impondrían el IVA en alimentos y medicinas y, por el contrario, prometieron generar empleos y quitar la tenencia. Pero no han sido capaces de generar una sola fuente laboral y, por el contrario, el desempleo se les ha disparado. Hoy, a los desempleados y a los pobres quieren cobrarles el IVA en comida y fármacos.

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  • Aunque los que hoy son candidatos del PRIAN a las diputaciones federales digan que están contra el cobro de impuestos en alimentos y medicinas, es casi seguro que en cuanto lleguen a San Lázaro se olviden de su promesa y se pongan de acuerdo, para imponer ese gravamen.

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  • Los empresarios del CCE y Coparmex quieren que el gobierno cobre el IVA en comida y fármacos…a cambio de que se les quiten los impuestos que ellos pagan, como el IETU y el ISR. En pocas palabras, lo que desea la IP es que los pobres de México paguemos en su lugar y, por esto, ofrecen que ahora sí generarán fuentes de trabajo, algo que no han hecho en años.



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