Por las entrañas del poder


Jesús Ramos

02/03/2011

 

La fuerza de la razón no de la ira


Pocos deben dudar que Ricardo Henaine será abatido más tarde que temprano por Rafael Moreno Valle y que el predio de Valle Fantástico le será quitado para darle el noble fin que los CRIT conllevan en sus terapias y servicios a los discapacitados, sin embargo la pregunta que debe hacerse más de uno es: ¿A qué costo?


Sí, el predio será recuperado, pero ¿a qué costo? ¿A costa de la reputación de Melquiades Morales que se suponía era amigo, no enemigo de los hombres del poder en turno? ¿A costa de equivocarse en el uso de suelo y cambiarlo súbitamente para corregir el error garrafal, cuando se supone no debería incurrirse en las mismas tropelías de la administración caída? ¿A costa de entregarle el alma a Televisa con miras al futuro? ¿A costa de un escándalo mediático de dimensiones nacionales? ¿A costa de un CRIT salpicado con la hediondez de Mario Marín?


Henaine se merece ser exhibido lo mismo que Marín, no lo dudo, pero Melquiades no. Y no lo merece porque lo que se atesora de él, es su recuerdo como mandatario, el mejor sin duda en la historia política de Puebla. El poblano recuerda en Melquiades al hombre honesto, al bonachón, al político sensible y ortodoxo, al caballero de fina estampa y a aquel que se fue de su mandato con los estándares más altos en popularidad y calificación.


Un centenar de victorias en un centenar de batallas no es lo más hábil. Lo más hábil, es someter al ejército contrario sin desgastarse en la batalla, dijo Sun Tzu. Y lo que se vio en Televisa antier y ayer, no fue una estrategia legal, sesuda o bien planteada para retirarle el predio de Valle Fantástico a Henaine sin salpicar de sangre al respetable, lo que se vio fue un exceso de ira en el noticiero de mayor audiencia en México, no de Joaquín López-Dóriga, aclaro.


Supongo que ganarle a Henaine a costa de lo que sea, nunca tendrá el mismo mérito que ganarle con argumentos jurídicos y legales suficientes dentro del portafolio de Juan Pablo Piña, ventilados claro está, en los tribunales, no en los noticieros. La primera coincide con la tesis de Maquiavelo de que El fin justifica los medios, tesis que se pasa por El arco del triunfo la ética y la moral y que no repara en el salpicadero de sangre y de honras con tal de conseguir el objetivo.


La segunda, en cambio, demostraría capacidad del joven Piña y del gobierno y les daría ante el respetable los argumentos suficientes de la razón y la ley. Convencer a la opinión pública de que no se está enderezando una embestida mediática en transmisión nacional contra Henaine no creo que sea lo más acertado de parte del líder del Congreso Guillermo Aréchiga y de otros que se quieran sumar al ¡de veritas que no!, cuando lo que se evidencia es exactamente lo opuesto.


Alguien tendría que decir al nuevo gobierno que obtener el predio de Valle Fantástico a cualquier precio nunca será lo más adecuado, las victorias así no saben igual, ni al mismo gobierno ni al respetable ni a la opinión pública. La fuerza de la razón, no de la ira, es la que debe imperar, la que debe exhibirse para abatir a Henaine.  

 



 
 

 

 
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