Por las entrañas del poder


Jesús Ramos

04/07/2012

 

¿Reflexionar… cómo para qué?


Aunque algunos políticos y periodistas digan que se debe reflexionar sobre lo que ocurrió el domingo me parece que no es cierto. ¿Qué tendría que reflexionar el PAN, por ejemplo, después de la tunda que le pegaron o el PRD luego de haber estado tan cerca de lograr no uno sino varios triunfos distritales o el PRI por haber ganado más de la cuenta?


Si el panista Juan Carlos Mondragón Quintana se sentara en una piedra a filosofar al estilo Rodin estoy seguro que llegaría a los dos minutos a la misma conclusión que si lo hiciera en un año: fallamos. ¿Se necesita reflexionar? Yo creo que no. El PAN la jeteó los doce años que comandó los destinos del país. Y si con Vicente Fox lo hizo de manera ridícula con Felipe Calderón erró en sus cabales. El monto de la factura es evidente.


Al PRD y a las izquierdas en general debió quedarles perfectamente claro que no siendo apéndices de ningún gobierno ni administración en turno pueden ganar más, ¡pero mucho más!, que siéndolo. Estuvieron a nada de vencer al PAN y al PRI en distritos que se suponía eran débiles y carecían de presencia, y eso debe abrirles los ojos más que hacerlos reflexionar.


¿Qué tendría que reflexionar el PRI si pensando ganar 8 distritos terminó adjudicándose 12? Me parece que nada. Lo que el tricolor debe hacer es organizarse de mejor manera. Jalar la carreta hacia un sólo sentido. Tragarse la idea, creérsela pues, que con lo que tienen de militancia y voto duro pueden ir planeando la recuperación del gobierno estatal incluso a corto plazo con o sin bendición divina.


Concluir –no reflexionar- que el ajedrez de la política lo tiene el votante, ninguna otra persona por poderosa e influyente que lo parezca, no es complicado. Si hubiera dudas pregúntenselo a los candidatos del PAN de Teziutlán Antonio Vázquez y de Tecamachalco Inés Saturnino y ellos tendrían suficientes argumentos y ejemplos para explicarlo.

 

Cuando la gente sale a votar con alegría y entusiasmo, como lo hizo el domingo, no hay aparato gubernamental ni manipulación de programas sociales que lo resista. Ni tampoco acuerdos que sean respetados. Ciudad Serdán es ejemplo. ¿Reflexionar? ¿Cómo para qué? Lo adecuado sería que tanto el PAN como el PRD poblanos aceptaran que de un tiempo atrás a la fecha se equivocaron por ineptos y marchanteros, en ese orden, y el PRI también entendiera que obtiene más solo que en sociedades secretas. Y aquí Blanca Alcalá también es ejemplo.

 

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