Por las entrañas del poder


Jesús Ramos

04/10/2010

Se arrugaron a la hora buena


Las municiones se agotan y el antimarinismo no encuentra cómo ni de qué manera evitar el arribo de Javier López Zavala a la dirigencia estatal del PRI, lo que comienza a evidenciar cierto dejo de impotencia entre sus enemigos, diplomáticamente llamados críticos y demócratas que si no mal recuerdo, no fueron ni lo uno ni lo otro durante todo el sexenio, con excepción de Enrique Doger.


Fueron tantos los adversarios de Zavala en el relevo gerencial que a alguien se le ocurrió la brillante idea de apodarlos El G8, El Grupo de los Ocho en el ánimo de economizar palabras, grupo que a la hora de sacar la casta y verter su veneno se “arrugó”, “le sacó” y se acobardó, dejando en ridículo a Sandra Montalvo y a Guillermo Deloya en la Comisión Política Permanente.


¿Qué fue lo que pasó? Nada, que todavía le temen a Mario Marín. De Deloya tengo mis reservas, pero de Montalvo quedó demostrado que tiene y bien puestos, y de gran tamaño, lo que no tuvieron sus compañeros de partido a la hora de votar el método de elección de dirigente estatal, algo que dignifica mérito entre tantos sumisos y rajones.


La crítica es sana cuando en los hechos se sostienen los dichos, no así cuando la palabra y la acción toman rumbos distintos. Por eso mismo pregunto, ¿dónde quedaron los críticos del marinismo?, ¿por qué dejaron sola a Montalvo?, ¿dónde está El G8 que se oponía a Zavala? La respuesta es una: se rajaron.


Y ante la evidencia manifiesta de una oposición numerosa y tangible, no de una Adelita echando tiros al partido, el CEN del PRI sería un demente si fuese contra la voluntad de sus sectores y comisionados políticos, lo que hace suponer que el método será validado en la ciudad de México y por consiguiente Zavala obtendrá el liderazgo del PRI los próximos cuatro años para desgracia de sus detractores.


Viendo los toros desde la barrera, el único recurso legal que resta a sus adversarios sería impugnar el método de elección de dirigente, el cual en el remoto caso de ser reprobado por las autoridades nacionales competentes, trasladaría el pleito del antimarinismo a otros protagonistas sin vela en el entierro, quienes muy seguramente tendrían poco ánimo en hacer suya una bronca que en lo real concernía no a ellos, sino a los rajones priistas poblanos.


De lo ocurrido el viernes pasado Zavala es el menos culpable, él será presidente del PRI porque cabildeó lo necesario, porque hizo bien lo que un político debe hacer: política, y porque la estampida de priistas que hizo tanto ruido en la prensa local queriendo polemizar su liderazgo a la hora buena se detuvo a comer de su mano para poner en entredicho la realidad y fantasía de quienes quisieron que las cosas fuesen distintas.


La asamblea de delegado aprobada el viernes en la comisión política permanente puede juzgarse como el método que mejor conviene a Zavala para asumir las riendas del PRI antes de que la llama marinista se extinga y que el Chapulín Colorado aparezca para vencer a los malos de la película, papá.


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El PRD poblano no tuvo otra alternativa que convertirse en agencia de colocación ante las presiones de las corrientes políticas, dígase Bejaranos, Chuchos, Amalios, Obradores y Marcelos, ansiosos por saber en qué libro van a leer y qué pitos van a soplar los próximos seis años después de ganar la gubernatura con Rafael Moreno Valle.


Difícil se estaba tornando la situación para Miguel Ángel de la Rosa, líder estatal del partido, que un día sí y otro también recibía amenazas veladas y ruines de las corrientes perredistas por no cumplir con los acuerdos laborales pactados y tenerlas comiéndose las uñas, mientras los del Panal, Convergencia y PAN, según sus hormonas más que sus neuronas, les estaban comiendo el mandado.


Fue por eso, que desde la semana pasada De la Rosa Esparza y el secretario de finanzas del partido Gerardo Aguirre, colocaron el módulo de empleo en la sede del PRD recibiendo toda clase de curriculums, desde maestros en echar chingadazos hasta doctorados en reyertas y guerrillas; Dios agarre confesado a Moreno Valle con semejantes aliados perredistas.


El bomberazo con que De la Rosa Esparza apagó de manera temporal el fuego partidario puede durar poco tiempo, pues ahora las corrientes se reclaman entre sí, por qué los familiares del líder del PRD y de Gerardo Aguirre van primero en los listados y ellos después; ¡ah que perredistas!, tan cerca de los sainetes y tan lejos de la seriedad.

 

Autoría intelectual  

 

***Moreno Valle anunció a contados reporteros que el miércoles será presentado de manera formal su equipo de transición, evidentemente encabezado por Fernando Manzanilla. **El diputado federal del PRI Osca Aguilar González se encargó de sostener varias reuniones con sus pares poblanos para evitar que Juan Carlos Lastiri asuma la coordinación en caso de que regresa a la Cámara Baja.

 



 
 

 

 
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