Por las entrañas del poder


Jesús Ramos

05/03/2012

 

David vs Goliat; el gigante es Javier Lozano


El rival a vencer en la contienda a senador por Puebla es, por donde se mire, Javier Lozano Alarcón. De hecho, si perdiera, su derrota tendría que ser cargada de facto a tres responsables más que a él en lo personal: a Felipe Calderón, a Rafael Moreno Valle y al PAN, por el sencillo entendimiento de que los tres son padrinos de velación de su candidatura.


En días pasados, se le achacó al secretario general de gobierno Fernando Manzanilla su intromisión y mediación para que Lozano quedara en el primer lugar de la fórmula panista y Augusta Valentina Díaz de Rivera en segundo. Falso. Ni Manzanilla tiene el poder que se requiere para repartir los escaños del Senado, ni está por encima de Calderón o el CEN del PAN. ¿Estamos?


Si habría que señalar, en todo caso, al principal artífice de que Alarcón encabece la mancuerna el índice tendría que ser orientado al presidente de la república y punto. Uno o varios Luca Brasi en trajes sastre Brioni y Hermenegildo Zegna es lo que necesita Calderón en el Senado para que lo defiendan como bestias salvajes de sus detractores cuando emigre de Los Pinos, y Alarcón es uno de ellos.


Contrario a Manuel Bartlett y a Blanca Alcalá, Alarcón tiene a su disposición la estructura del gobierno municipal, estatal, federal, del PAN y los recursos financieros que necesite –sin límite de crédito- para lograr su cometido. El tipo debe llegar al Senado. Es una instrucción presidencial. Y Eduardo Rivera, y Moreno Valle, y Juan Carlos Mondragón, y el CEN lo saben.


Una cosa es el lenguaje de las encuestas, que podrá situarlo por debajo de todos y porcentuar lo que quiera, pero otra muy distinta, es la realidad y su secreto de amor a la Joan Sebastian. Discreto, callado, Alarcón sabe los ases que tiene escondidos en la manga; preocupados, deben estar Bartlett y Blanca, él no. Él sabe que ganará y cualquiera en su lugar lo pensaría también.


Las elecciones, dicen los políticos, se ganan con estructura y con dinero. Lozano tiene ambas cosas en abundancia. Blanca, goza de popularidad, ostenta una estructura priista debilitada por los sismos internos, pero no dinero en suficiencia. Y Bartlett, pareciera no tener ni lo uno ni lo otro. El rival a vencer es Alarcón.

 

Sabedores de su realidad Bartlett y Blanca tendrían que estar buscando en este momento El talón de Aquiles de su rival o, cuando menos, fabricando una honda similar a la que utilizó David para vencer a Goliat.

 



 
 

 

 
Todos los Columnistas