Por las entrañas del poder


Jesús Ramos

05/09/2012

 

¿La idea es dinamitar al PAN?


Lo que ocurre en el PAN es insólito, increíble, una estupidez, porque al final quién se quede con el membrete del partido se quedará también con los escombros y ruinas de algo que en lo material costará tiempo, dinero y esfuerzo volver a levantar. Si esa es la idea, yunquistas y morenovallistas, lo están haciendo muy bien.


En la época de Las cruzadas cristianos y musulmanes poseían por tiempos relativamente cortos Tierra Santa como resultado de cruentas batallas. Cascajos, ruinas, cadáveres apilados y devastación era lo que obtenía el triunfador. A eso le llamaban victoria. Todavía no acababan de reparar las paredes averiadas cuando otra vez se soltaba el caos y chorreaba la sangre.


En serio, de veras, yo pensé que el morenovallismo iba a respetar el primer reducto del Yunque en Puebla, entendiendo que la presidencia municipal es el segundo. Que por civilidad y cordura su guarida, que es lo que es el CDE del PAN, no sería atacada como está sucediendo y que la suya seguiría siendo una guerra discreta y moderada.


Pero no, está visto que los dos bandos están dispuestos a fragmentar y a pulverizar al partido, a llevárselo entre las patas, a dirimir sus diferencias a través del exterminio. Suponga quién suponga que gana esta guerra, llamada pomposamente asamblea, convención o cómo quiera llamarle, tendrá de peor enemigo a quién pierda, sea uno u otro. Y ese enemigo difícilmente perdonará su vergüenza, su ridículo y el saldo de caídos y lesionados.


Debe ser duro para El yunque imaginarse sin partido. Se supone que el PAN es su vehículo para obtener prebendas de poder público. ¿Imagine usted no tenerlo? ¿Imagínelo cachando las migajas que el morenovallismo le aviente? ¿Imagínelo conformándose con una regiduría o una suplencia de diputado en los próximos años? Eso en el mejor de los escenarios, en uno de piedad.


Ahora imagine al morenovallismo fracasando en el intento. Siendo el chascarrillo y la burla de los panistas radicales por cargar con la desilusión pública de un partido que no fue suyo a pesar de todo su poderío, su dinero y sus mañas. ¿Cree usted que con éste despecho en su ser el morenovallismo ayude al Yunque en el 2013? ¿Se lo imagina echándole el hombro para que triunfe en Puebla capital? ¿Lo supone financiando las campañas de la ultraderecha? Nada de eso. No.

 

Habría que analizar muy bien si lo que quede del PAN le servirá a Rafael Moreno Valle para lo que suponemos quiere; habría que hacer el mismo ejercicio con El yunque. No desestimemos la presencia yunquista sobre todo en la ciudad capital, su bastión, su cuna, su reducto, tanto para construir como para destruir. ¿Qué serían capaces de hacer en caso de perder su partido? ¿Hasta dónde llegaría su despecho?

 

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