Por las entrañas del poder


Jesús Ramos

07/01/2013

 

La curiosidad que mató al gato también transformó a la humanidad


El despertar del 2013 nos invita a la curiosidad; pero no a cualquier tipo de curiosidad, porque deberíamos estar ciertos que pueden ser muchas y en varios ámbitos; en lo personal seguiré dos de manera muy especial: el desarrollo de las elecciones locales con todo y sus alianzas, por su cantidad de mensajes cifrados, y la actitud leal o desleal que asuma el gobierno de Puebla en la embestida a Elba Esther Gordillo.


Quién se alíe con quién o, por el contrario, quién no se alíe con quién, podría irnos cantando desde antes del inicio de las elecciones las jugadas del mandatario poblano, de los partidos y del Presidente de la República. Obvio. Lo que antes se ocultaba ahora resulta imposible de ocultar. ¿Por qué? Porque las acciones y el comportamiento institucional se convirtieron en traidores naturales.


Una diputada federal de izquierda, de por aquí cerca, le abrió su corazón a un amigo suyo al calor de las copas y el ponche. Todos tenemos un precio. Hoy por hoy nos oponemos a una alianza del PRD con el PAN, con el gobernador Rafael Moreno Valle y con sus partidos (Nueva Alianza y Compromiso por Puebla); sin embargo, todo depende cómo nos hable y de cuánto nos hable, fue su reflexión.


Y es de suponerse que siguen en el estira y afloja; no hay razón para sorprenderse. Vivimos en el mundo inevitable de la globalización y el capitalismo, de la oferta y la demanda, del consumo y la compra, y la política partidista en Puebla y en México no está exenta ni de los dos conceptos ni de las dos prácticas; Jesús Ortega, Dante Delgado, Jorge Emilio González y la maestra Elba Esther nos lo han demostrado en varios estados de la República, incluyendo el nuestro. La negociación, el arreglo y el pragmatismo son moda electoral no pasajera.


Soy de los que sostienen, desde hace tiempo, que las elecciones en Puebla se desarrollarán en los escritorios, en las oficinas, en los restaurantes y en los bares antes que en las urnas. Los destinos de Puebla capital y la integración del próximo Congreso se platicarán en demasía y se repartirán a conveniencia del gobernador, de los partidos nacionales y de Enrique Peña Nieto. Si por razones ajenas a sus acuerdos toman otro rumbo, ya será harina de otro costal. Jugar las elecciones de a de veras fue cosa del pasado, al menos en lo que a ellos concierne.

 

La curiosidad de ver cómo se comporta Puebla en el tema educativo nacional, para dónde jala nuestro gobernador pues, hacia qué bando se va, con Peña o con “La maestra”, es algo que no debemos perder de vista. Si Puebla junto con Sinaloa y Oaxaca se vuelven trinchera elbista, no se podrá ocultar. Dicen que la curiosidad mató al gato, sin embargo, son minucias si consideramos la manera en que la curiosidad ha transformado a la humanidad a través de la ciencia, la tecnología, la salud y las artes. Y tal vez esa misma curiosidad en algo influyó para que hoy seamos más analíticos y críticos.

 

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