Por las entrañas del poder


Jesús Ramos

08/12/2010

El mismo infierno, pero con otro diablo


Ojalá y no, ojalá y me equivoque, ojalá y esté errado, pero hay visos suficientes como para suponer que Puebla podría vivir el mismo infierno de los últimos años, aunque ahora con diferente diablo: Rafael Moreno Valle, si el destino se empeña en jugarnos una mala pasada. Su cambio de fisonomía, de carácter y de actitud para con la sociedad y quienes se la jugaron con él, son mal presagio. Son mala espina. Mal augurio.


Eukid Castañón perdió la Contraloría del Estado por defender su dignidad y devolver a Rafael una mentada de madre en un ataque de histeria del gobernador electo. Uno de sus dos choferes le renunció en plena cinta asfáltica después de haber sido blanco de toda clase de improperios por la ponchadura de un neumático en las inmediaciones de la caseta de San Martín Texmelucan, como si eventos de esa naturaleza pudieran preverse aún con llantas nuevas y sello de garantía. Y René Meza Cabrera fue bajado de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes de fea manera por exigir el cumplimiento del compromiso de caballero sellado en campaña.


¿Qué estamos presenciando? ¿A qué nos enfrentaremos los próximos seis años? ¿A un gobernador que finge su mejor sonrisa en los Teletones y en las entrevistas de televisión? ¿A un mandatario –ojo, no dignatario- poseído por Hulk? ¿A un lobo con piel de oveja? ¿A un vulgar gañán? Si todo eso se va confirmando al paso de los meses, entonces habría engañado a los electores, habría engañado a todos y, para colmo, habría engañado a su gente cercana.


Un amigo leal y auténtico, un amigo serio y honesto tendría que decirle sus defectos y virtudes, sus aciertos y errores, sus ofensas y bienaventuranzas. Un amigo sincero, so riesgo de lo que ello implica, tendría que decirle lo que más le conviene y  favorece a su imagen personal si en verdad lo quiere ayudar a ser presidente de la república como se ha especulado.


Un cómplice actuaría de forma distinta, pero con el mismo objetivo, le daría a entender que su temperamento, ingratitud e ira lo están llevando por la peligrosa ruta del despeñadero. Trazaría varios escenarios y en todos ellos lo conduciría al mismo lugar, al fatalismo y a la decepción. Y le recomendaría trabajar mucho en su forma explosiva de ser. Y le diría que su ruina podría ser, precisamente, su mal carácter. Su Hulk que lleva dentro. Y le pediría disculparse personalmente con sus aliados y amigos.


La cosa se ve difícil, tanta que ni sus amigos ni sus cómplices quieren acercarse en este momento a él, por la sensibilidad con que vive la vida, su acelerada forma de ser y por la energía oscura y negativa que le confirió el poder. Arriesgarse implicaría ser objeto de mentadas de madre con el riesgo de mentarle la suya y salir peor que Eukid, no solo sin Contraloría sino sin los seis años soñados.


En lo que compete a la prensa, lo ideal no fue anunciar su exterminio, junto con editorialistas, directores y columnistas; lo ideal, debió haber sido quedarse callado e intentar hacerlo ya siendo gobernador si su furia y despecho no le caben en el hígado. Querer cambiar a la prensa local no creo que sea lo más atinado, atinado es que la prensa cambie por sí sola –porque ella así lo decidió- para volverse más analítica, crítica, reflexiva, incisiva e investigadora. Atinado es que la prensa cambie el rumor por los escenarios posibles y la observación. Atinado es que ni él ni nosotros seamos presas de la venganza y el odio. Atinado es que él y nosotros seamos inteligentes en nuestro quehacer cotidiano.


Y si las cosas cambian, ¡bienvenido el cambio!, podremos hablar entonces de una verdadera y auténtica libertad de expresión que siendo tan generosa como es, nos daría el gusto y el placer para decirle y escribirle a Moreno Valle y a sus funcionarios las verdades que en otros sexenios nos quedamos callados. Ánimo colegas, lo bonito –eso creo- será el uso de la libertad, aunque muy probablemente no falte quién lo confunda con libertinaje.


(Primera de dos partes)


****


La sesión del viernes en la Canacintra para definir al nuevo presidente, por un año más, fue de lo más antidemocrático y desaseado posible, y miren que los canacintros son muy críticos con los partidos políticos. Es ahí pues, donde tienen mucho que trabajar para verdaderamente predicar con el ejemplo. La democracia alcanza también al sector empresarial no solo a las instituciones políticas. Luis Espinosa se reeligió de feo modo y su oponente Luis Michel fue víctima del demoledor sistema oficial de la cámara. Así las cosas fueron, cosas que no deben ser siendo tan finas personas. 

 



 
 

 

 
Todos los Columnistas