Por las entrañas del poder


Jesús Ramos

10/10/2011

 

Seriedad, señores, no a los convenios de elefantes circenses


No es broma. Puebla se blindará contra el crimen organizado firmando convenios de seguridad. Los criminales debieron entrar en pánico desde que Ardelio Vargas hizo el anuncio. Así, pues, se combate en Puebla al narco y a la delincuencia organizada en sus modalidades de secuestro, droga, tráfico de armas y de personas, rubricando documentos con las fuerzas armadas y con los presidentes municipales.


Me parece que la cosa no es tan simple; tomemos el asunto con seriedad, la mayoría de las policías municipales, lo mismo que los alcaldes del país están corrompidos por las bandas criminales. Una firma, por tanto, no garantiza ni la seguridad ni la tranquilidad de las personas, menos el blindaje.


Honestamente, ese tipo de eventos, más parecen circos de blof, con Ardelio como elefante estrella, que un asunto serio. Al inicio de esta administración estatal se firmaron toda clase de convenios para ocultar la inactividad que privaba lo mismo en educación que en salud, en desarrollo económico que en apoyo al agro; por eso mismo, retomar el recurso de los convenios es mala señal para los sectores sociales, productivos, pensantes y académicos. Se interpreta como pasividad y hamaca.


Partamos de lo simple a lo complejo. No se entiende cómo puede haber coordinación entre las policías federales, estatales y municipales, cuando la desconfianza entre ellas es superlativa. Se reconocen más como enemigos que como amigos. Tampoco se entiende, cuando el tipo de armas de unos y otros son, por mucho, desiguales. Y menos se entiende, si observamos que ni la marina ni el ejército pueden con el paquete en Veracruz, Michoacán, Tamaulipas, en suma, en todo el país.


Desde hace tiempo vemos a la marina y al ejército patrullando Puebla; van, ponen retenes y vienen; no será novedad que se haga oficial que están aquí queriendo certificar garantías. Lo mismo hacen en el resto del país y la situación en lugar de mejorar empeora. Somos un estado fallido con 50 mil muertos, al alza, aboliendo cualquier tipo de réplica oficial.


¿Puede la marina y el ejército blindar nuestro estado? Es la hora en que nada se sabe de los 14 desaparecidos de Tecamachalco; se los tragó la tierra. Nadie da versión alguna, ni Ardelio ni nadie. ¿Por qué ocultan lo malo y echan serpentinas a lo bueno? La incapacidad no se oculta con convenios, si acaso ofrece espacios en periódicos, internet, radio y televisión con sujetos (narcisistas) vaselinados del cabello y adustos.


Ojo, no equivocarse. La marina y el ejército no tienen la culpa de lo que ocurre en Puebla y en lo que puede convertirse a la vuelta de la esquina. Tampoco quiero decir que son instituciones ineptas; simplemente, la pesadilla de México los rebasa, es tal que, merece seriedad de nuestros gobernantes. No nos tomen el pelo con convenios de vaselina y elefantes circenses, no; lucirse y armar blof con la desgracia nacional es deplorable.

 

Autoría intelectual

 

***Leer la aclaración del vocero oficial Sergio Ramírez fue un ejercicio difícil e incomprensible, pero bien valorado. Se agradece el esfuerzo de tan importante personaje.

 



 
 

 

 
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