Por las entrañas del poder


Jesús Ramos

11/11/2011

 

No usan capa ni antifaz, pero son nuestros héroes, papá


Cuando todo parecía perdido, cuando lo único que se veía a la distancia era la figura grotesca de Guillermo Aréchiga con su (inútil) informe, la gula mediática de los aspirantes a puestos de elección federal y los vergonzosos enjuagues políticos tan recurrentes en la cúspide del poder, apareció una luz al final del túnel con la patente en la bombilla de La Ciudad de las Ideas para salvar la semana. Y sí que la salvó.


Vaya, aquí es cuando uno cree que Dios existe y que los malos algo de bueno tienen en su corazón para propiciar foros de semejante magnitud que de mucho sirven a esta sociedad sedienta de información y hambrienta de conocimiento. No quiero mencionar los nombres de los ponentes ni sus temas porque sería grosero evadir alguno por falta de espacio. Todos son de talla internacional y vasta calidad.


Acostumbrados a la grilla, a la chapucería semanal y a los rencores manifiestos de nuestra clase política, suena bastante raro que científicos de robótica, medicina y psicología avanzada, expertos en finanzas, biólogos, premios Nobel y que toda una estampida de mentes brillantes del mundo entero, vengan a Puebla este fin de semana a iluminarnos y a convidarnos un poco de su luz.


No nos mortifiquemos, no, porque el lunes de nueva cuenta Volverán las oscuras golondrinas (o zopilotes) en nuestro balcón sus nidos a posar, al estilo Bécquer, con la cantaleta de los Lastiri, Mondragones, De la Rosa, Aréchiga, Márquez, Riestras, Rivera, etc. Disfrutemos mejor del remanso generoso del conocimiento que nos darán éstos hombres y mujeres brillantes, decía Carl Sagan que lo fugaz es lo más hermoso de la vida, y olvidémonos de la mezquindad de aquí cerca.


La ciudad de las Ideas será para muchos, créalo, un sueño mágico, un mundo de fantasía en un estado y un país atrapado por los tentáculos del caos, la política barata y las mentiras de los funcionarios. La generosidad de ideas y experiencias de los ponentes estoy seguro que será tan grande que hará ver insignificantes a los personajes de nuestro mundo real.

 

Gracias Andrés Roemer, gracias Marcelo García Almaguer, no usan capa ni antifaz pero como si lo usaran. Ya el lunes despertaremos en nuestra pesadilla cotidiana con los monstruos de siempre.

 



 
 

 

 
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