Por las entrañas del poder


Jesús Ramos

17/12/2012

 

En 2013 habrá elecciones falsas y verdaderas, y Puebla será moneda de cambio


Conforme el tiempo avanza se aclara el rol que jugarán Jorge Aguilar Chedraui y José Antonio Gali Fayad en las elecciones de 2013. Serán candidatos a diputados y puede que ganen. Conforme el tiempo avanza se aclara también el muy probable desempeño de otros actores políticos para ese año; por ejemplo, lo que harán y dejarán de hacer Fernando Manzanilla, el PAN, el PRI, el PRD y el propio gobernador.


Podríamos ignorar a la prensa poblana y no involucrarla en esto, sin embargo, me parece que por su naturaleza tendrá un peso específico en los comicios venideros. Qué decir del nuevo presidente Enrique Peña Nieto, Miguel Ángel Osorio Chong y Cesar Camacho Quirós. Por supuesto que a la distancia también tendrán vela en el entierro. Y sería injusto no incluir a La maestra, Elba Esther Gordillo, si para entonces el agua no le ha superado el cuello. Obvio.


Ver el tablero poblano con nuestros miserables ojos mortales es una tentación casi cotidiana. Pero por qué no verlo con los mismos ojos del gobernador y de la cúpula dominante. Por qué negarse a hacerlo. El rumor tan socorrido para el periodista local es mal consejero, está demostrado; nos utilizan; mejor sería avanzar con el tiempo y tratar de ver las cosas como las miran ellos, nuestros políticos de pipa y guante.


Aguilar Chedraui y Gali Fayad hicieron bien la tarea; tienen diez y una paletota como las de Quico en la mano; desviaron la atención que se centraba en Manzanilla; lo salvaron. Ocultaron al verdadero candidato de Rafael Moreno Valle cuando se necesitó. Si Manzanilla es ungido o no es harina de otro costal. La sobreexposición mediática les servirá para cuando vayan por un distrito. Se les necesitará en el próximo Congreso Local, porque como los gatitos, deberán ocultar cositas en la arena.


Conforme el tiempo avanza puede anticiparse que en la contienda de 2013 actuarán dos PRI, dos PAN y dos izquierdas, digamos que la fragmentación de los dos partidos y de esa corriente alumbrará irremediablemente dos bandos, los que estarán con el gobernador y los que irán en su contra. Cada partido tendrá a su propio enemigo en casa. Y ni cómo evitarlo. Mirad al Yunque, al antirafismo priista y a Morena.


Por consiguiente presenciaremos dos tipos de elecciones: las verdaderas y las falsas. Las verdaderas serán todas las que intenten ganar los contrarios a Moreno Valle; y las falsas, aquellas que solapen en la clandestinidad con etiquetas de victorias y derrotas la élite donde se mueven el gobernador, La maestra, Osorio Chong y Camacho Quirós.

 

Conforme el tiempo avanza mejor se aprecia que la capital poblana será moneda de cambio nacional. Véase el tablero político con y sin Elba Esther. Sin el manto protector de Elba Esther el gobernador podría ser víctima de manita de puerco presidencial; y con ella, sería un tonto si no la negociara por astucias de su conveniencia. Una ciudad como Puebla en poder suyo contra los designios de Peña Nieto no le daría tranquilidad, se la quitaría. ¿Qué sentido tendría una victoria así? Ninguno. Conforme el tiempo avanza habrá que ver las cosas como las ven ellos. Así de fácil.

 

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