Por las entrañas del poder


Jesús Ramos

19/08/2011

 

No me ayudes compadre


Con la carretada de beneficios que obtuvo el SNTE poblano en su primera revisión salarial debió haberle quedado claro que no es lo mismo sonar el cascabel del gato que ponerle el cascabel al gato. Obtener el doble de lo que le daba Mario Marín no es un asunto de fondo sino de forma que debe ser cacareado, sí, pero con cierta mesura para que no propague malos pensamientos ni suspicacias como las del ISSSTE con Miguel Ángel Yunes a propósito de saqueos.


El político profesional como el cura de sotana piensa que hay confesiones y secretos que no deben salir del confesionario, por eso mismo creo que el líder de la Sección 51 Cirilo Salas Hernández tiró toditito el tepache cuando groseramente le alzó la playera al gobernador Rafael Moreno Valle para mostrarle al mundo su tatuaje: Elbista, cuyo parecido con una víbora ponzoñosa enroscada y abriendo las fauces es de sorprenderse.


Y, por si fuera poco, aventándose la puntada de que es un proyecto nacional de Elba Esther Gordillo. Diría Juan Gabriel, Pero qué necesidad. Moreno Valle no parece ser del tipo de Simón Pedro, aquel que negó a Jesús tres veces antes de que cantara el gallo, pero tampoco creo que le cause mucha gracia que en los grandes eventos y anuncios de estado lo vinculen directamente a La maestra.


Para fortuna de Moreno Valle, las revisiones del gobierno y el SNTE se dan cada año, lo que quiere decir que tiene doce meses y cachito para amaestrar a Cirilo Salas en el difícil arte de saber las cosas pero aguantar las ganas de decirlas en público, que no es poco si de secretarios generales se trata.


Nomás imagine a un Fidel Velázquez ventilando a todo mundo la amplia gama de chapucerías que se traía con los presidentes de la república. O a un Felipe Calderón señalando cuáles y cuántas fueron las posiciones que le dio a La maestra en su gabinete. La discreción como la virginidad debe seguir siendo virtud en este mundo moderno que se desmorona a pedazos.


Es justo que los maestros poblanos reciban cada vez mayores y mejores beneficios por su apostolado de educar a los profesionistas del futuro, ni duda. Moreno Valle mostró, con el doblete en salarios y prestaciones, un tesoro cada vez más difícil de encontrar en la política mexicana: Gratitud y corresponsabilidad.

 

Mal hubiera hecho, si en la revisión salarial con el magisterio les hubiese propinado una patada en el trasero o los hubiera tratado igual que Mario Marín, además de que estoy seguro que Elba Esther Gordillo no lo habría permitido. El de hoy, apunta a ser el sexenio del SNTE, ojalá y lo sea también el de la educación.

 



 
 

 

 
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