Por las entrañas del poder


Jesús Ramos

19/10/2011

 

Con una Cajita Feliz de McDonalds sería suficiente


Para llevar ante la justicia a Mario Marín no se necesitan miles de archivos ni cajas repletas de oficios del OFS como se quiere hacer ver. Lo que se necesita se llama “voluntad”; si no la hay, podrán tener, como las tuvieron (y las siguen teniendo), miles de cajas con documentación oficial empolvándose en las bodegas y no pasa nada; pero si la hubiera, con menos de una Cajita Feliz de McDonalds sería suficiente.


Bajo Reserva de El Universal dio cuenta de la escandalera de las cajas como si se tratara de un duro golpe al Cártel del Precioso. Falso de toda falsedad. Quienes vivimos en Puebla vemos a Marín caminando por las calles sin ningún cargo de conciencia, sabedor de que nadie le persigue ni le acecha.


La verdad sobre lo acontecido la dijo con elegancia inglesa el procurador Víctor Carrancá Bourget: son documentos que corresponden a las cuentas públicas del exmandatario estatal. Y en efecto, podría ser cierto, pero también hay que decirlo sin ambages, se trata de una verdad a medias.


Ahora resulta que nadie supo en ocho meses que en esas cajas y en esas bodegas estaba la porqueriza de la administración marinista. ¡Seriedad! ¡Seriedad señores! Dos son las instancias que concentran los soportes administrativos sexenales y de los ayuntamientos del presente y el pasado: una, es la Contraloría; y dos, el Órgano de Fiscalización Superior. No hay mucho dónde buscar.


Antes que por cualquier otro lado, la justicia administrativa contra funcionarios públicos deshonestos llega por esos dos flancos. Son, sin exagerar, verdaderos radares contables, auténticos sabuesos de olfato educado. El Congreso Local podrá tener la última palabra, pero quienes proporcionan detalles documentales de las deshonestidades (que quieren que se sepan) son el OFS y la Contraloría. Allí está el garrote, la guillotina, el radar, el sabueso y la plomería. Dónde más.


La emoción de Los chicharitos: Carrancá y Ardelio Vargas, de haber anotado un golazo con la escandalera de las cajas, se comprende por la manera en que se quitaron la playera y se excitaron gritando el ¡goooool!; sin embargo, en la medida que -ahora sí- exista la voluntad de la que se habló en un inicio, su anotación habrá valido la pena, si no, todo seguirá como hasta ahora, con mucho ruido mediático pero con pocas nueces.


La reflexión de hoy podrá estar equivocada, al fin y al cabo la equivocación es el punctum saliens de la vida, más en el fondo con toda sinceridad me parece que Marín seguirá paseándose tan campante por las calles de Puebla como lo ha hecho desde que dejó el poder; él, aceptémoslo, es un tipo ladino y muy hábil, no así, algunos funcionarios suyos que bien pueden ser sacrificados para taparle el ojo al macho o, como lo dice el título de la novela de Fernando Quiroz, para que paguen Justos por pecadores.

 

Autoría intelectual

 

Locatarios del pasaje 5 de Mayo dicen que Jorge Cruz Lepe funcionario del departamento de Concertación Política del ayuntamiento, además de usurero, es un pillo. Aseguran tener pruebas. No lo creo.

 



 
 

 

 
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