Por las entrañas del poder


Jesús Ramos

20/01/2012

 

Están a punto de cometer la misma burrada


Candidatura de unidad es sinónimo de imposición, abuso y dedazo a la militancia; pero los políticos, y uno que otro periodista, armonizan las tres sílabas como las cuerdas del violín un concierto de Wagner, cuando el mote de “candidato de unidad” si con algo viene bien es con chingadera y ojetada.


¿O no fue una ojetada que al PAN le impusieran a Javier Lozano Alarcón? ¿O no fue también que a la izquierda poblana le enjaretaran a Manuel Bartlett? ¿O no lo será que al PRI le endilguen a Enrique Agüera? Pero, ni hablar, así son los partidos políticos. Desde el centro les dicen quién es el bueno. ¡Y se chingan!


Las cosas por su nombre. Si en el PRI -como dijeron- deciden inscribirse Fernando Morales Martínez, Alejandro Armenta Mier, Javier López Zavala, Enrique Agüera, Claudia Hernández o algún otro despistado, ¡bien por ellos!, ¡bien por su partido!, ¡y bien por la competencia democrática! Tienen todo el derecho de hacerlo.


Si por el contrario, se acobardan y reverencian la candidatura de unidad por ser un centralazo a favor de alguno de ellos qué pena; qué pena, porque a los mexicanos nos gusta la competencia política. Nos gusta que la democracia y la competencia parezca auténtica como los partidos América-Chivas, Diablos-Tigres o Dallas-Jets. Vamos, o como las peleas del Canelo, o Chávez junior.


La manera en que conduce el proceso interno de selección de candidato presidencial el CEN del PAN es digno de aplaudirse; por momentos, da la impresión que la buena es Josefina Vázquez Mota; luego, como que Ernesto Cordero lleva las de ganar; y, aunque con menos posibilidades, vemos a un Santiago Creel luchando contra el mundo. Lo están haciendo muy bien.


Qué lástima que el CEN del PRI haya cometido la burrada de cerrarle el paso a Manlio Fabio Beltrones, para privilegiar a Enrique Peña Nieto, porque al hacerlo renunció también a la valiosa publicidad televisiva y radiofónica que le confiere la ley en el tema de precampañas. Andrés Manuel López Obrador, otro que la regó. Pero como dice aquel proverbio ranchero: El hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra. Y el PRI, está a punto de cometer en Puebla la misma burrada con la candidatura a senador.

 

Difiero de algunos de mis colegas que le apuestan por entero al rector de la BUAP; yo si quisiera ver a Fernando, Zavala, Alejandro y Agüera haciendo precampaña por el Senado. Me gustaría que se inscribieran y se la tomaran en serio. Es más, un ejercicio de ésta naturaleza serviría para darle cuando menos tres brochazos (verde, blanco y rojo) a Agüera para pintarlo de priista. A otro perro con ese hueso de la candidatura de unidad.

 



 
 

 

 
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