Por las entrañas del poder


Jesús Ramos

22/06/2011

 

Dante no tiene un pelo de tonto, ¿Convergencia va por voto nulo?


Convergencia no cambiará su membrete por el de Morena, como lo citó En privado del martes El teacher Joaquín López-Dóriga, lo hará por: Movimiento Ciudadano, que aún siendo más simple y menos barroco tiene el condimento de inclusión del que carecen los partidos políticos de más pesadas polainas en el país. Por decir, PRI, PAN y PRD.


Por cierto, ¿usted sabe que según la Constitución Política de la República Mexicana en el artículo 35 cualquier mexicano tiene el derecho de votar y ser votado para un puesto de elección popular y sin embargo la canonjía, que debiendo ser colectiva, se la han agenciado los partidos políticos como rabiosos caninos, a la que gruñen y retraen los dientes cuando un ciudadano del montón le acerca la mano?


El monopolio lastima, desde hace tiempo, la inteligencia de los mexicanos; sobre todo, de aquellos que siendo honorables y queriendo postularse con candidaturas independientes o ciudadanas son acusados por los mismos partidos ya establecidos como dementes, no por otra razón sino por el temor a ser desplazados.


¿Cuántos mexicanos tienen en pésimo concepto a los políticos? Sin temor a equivocarme yo diría que la gran mayoría. Los políticos y sus partidos son vinculados en el México de hoy a la corrupción, al cochupo, a la  transa, a la mentira, sinvergüenzada y a un titipuchal de endilgues, todos nefastos, que los etiquetan de individuos e institutos nada confiables.


Por citar, más que la confianza, la esperanza, que el mexicano depositó al PAN en el año 2000 y 2006 ya se la perdió. Fox no dio una y Calderón tiene colgada del cuello una medalla de inepto vista por miopes y liebres de frontera a frontera. El nivel de aceptación de AN anda por la vil calle de la amargura, basta ver la elección del Estado de México, Nayarit y Coahuila para darse cuenta que la gente también se cobra los agravios.


Convergencia, igual que Cortés, optó por quemar sus naves, lo que deberían emular sus pares. Y es de suponerse que después de observar y analizar cuidadosamente el alto porcentaje de voto nulo que se contabiliza en cada elección constitucional, por el repudio a los partidos, decidió dar un golpe de timón para jugar los años venideros del lado de las candidaturas ciudadanas e independientes. 


El tiempo dará la razón a los líderes Luis Walton y Dante Delgado, a propósito de su nuevo cambio de piel, o los colocará con orejas de burro en la esquina del salón de clases de la política mexicana para señalarles al resto de los partidos, todavía colegas suyos, lo que no debe hacer la aristocracia política después de obtener el registro.


Sea lo que sea, la disposición de Convergencia de echarle su resto a la ciudadanía da cuenta que la auténtica democracia en el país todavía tiene encendida una brasa, luego de que la Cámara de Diputados federal desechara las candidaturas ciudadanas e independientes aprobadas hace unos días por el Senado de la República, y que esa brasa soplada a bocanadas mayoritarias puede encenderse a grado tal de chamuscar a los abusadores partidos políticos.

 

Aquí en Puebla, habría que preguntar a José Juan Espinosa mayores detalles. Por ejemplo: ¿Si con ello se disolverá el maridaje que a medias tintas trae con el gobierno del estado o seguirán durmiendo en camas separadas? ¿O, si le abollarán la imagen corporativa a Rafael Moreno Valle, a decir del color naranja? ¿O, si es cierto que el próximo viernes en el World Trade Center a través de su consejo político se hará oficial el sepelio de Convergencia? Si lo veo le pregunto.

 



 
 

 

 
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