Por las entrañas del poder


Jesús Ramos

24/06/2011

 

Manual para pedir una audiencia con el gobernador


Entrevistarse a solas con Rafael Moreno Valle no es cosa fácil. Imaginemos escalar un volcán, don Goyo por ejemplo; dos herramientas esenciales para este fin son los crampones y el piolet; si no se tienen, el alpinista está muerto, no llegará a la cresta. Acceder al gobernador viene siendo algo muy parecido, si no se cuenta con lo necesario el fracaso está cantado.


Paso número 1:
Haber leído El Club de los optimistas de Jean-Michel Guenassia que no es lo mismo que Las 7 leyes espirituales del éxito de Deepak Chopra. ¿Para qué? Para tener en cuenta que con enseñar la lencería no es suficiente. El Góber no es goloso –como el otro-, si lo fuera la estratagema funcionaría, pero no lo es.


Paso número 2:
Actuar como Marilyn Monroe. Desplazarse con movimientos sexis para despertar la libido masculina, exudar sexo y ser portador de un dejo glamuroso, natural pues, no fingido. ¿Para qué? Para demostrarle que la apariencia y la distinción, dijera Aristóteles, son nuestras cartas credenciales.

 

Paso número 3:
Chutarse el extraordinario poema No te rindas de Mario Benedetti y poner especial atención donde dice: No te rindas, por favor no cedas, aunque el frío queme, aunque el miedo muerda, aunque el sol se esconda, y se calle el viento, aún hay fuego en tu alma, aún hay vida en tus sueños. ¿Para qué? Para esperar con paciencia haciendo cosas gratificantes y no solo perder el tiempo por perderlo.


Paso número 4:
Alquilar en el Blockbuster más cercano la película Carros de Fuego de Hugh Hudson. ¿Para qué? Para meterse la idea en la cabeza que cuando se tienen dones maravillosos y se quiere todo es posible. Triunfar, escalar montañas, conquistar cumbres, luchar contra la adversidad y aún así lograr la victoria.


Paso número 5:
Revisar la biografía de Gengis Kan, aquel extraordinario mongol que conquistó casi una tercera parte del planeta allá por el 1200; saber que pese a haber sido huérfano e indigente, fue el emperador más grande que tuvo Mongolia y, por qué no, el mundo antiguo en general. ¿Para qué? Para no dejarse vencer por la adversidad, aunque el hambre nos carcoma las tripas.


Paso número 6 y último:

Si los cinco pasos anteriores fracasan, bueno, entonces imite al periodista Iván Mercado e implore en público a Fernando Manzanilla que lo único que quiere, ¡por Dios!, es una audiencia con el gobernador. Nota importante: El gel se vende por separado.

 



 
 

 

 
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