Por las entrañas del poder


Jesús Ramos

30/06/2010

Dos tipos de cuidado, Marín y Elba Esther

Pues no, Mario Marín y Elba Esther Gordillo no son tan enemigos como parece; y no pueden serlo, porque ambos son cómplices de Enrique Peña Nieto para la presidencial del 2012 y adversarios… digamos que de asegunes, de discurso y de conveniencia en la elección de Puebla, eso sí.


Me dicen que en su más reciente encuentro en la ciudad de México, La maestra justificó a Marín por qué apoya a Rafael Moreno Valle con un discurso cercano a esto: “Tengo un compromiso con Rafael desde el holocausto madracista; fue de los pocos que me defendieron cuando todos me disparaban a mansalva”.


Y en efecto, Moreno Valle dio la cara por La maestra en aquel aciago y sangriento episodio y La Gordillo, no solo lo recuerda y agradece, sino que se siente en deuda con el candidato de Compromiso por Puebla. Hete ahí, porque la mapachería sentista de Jalisco, Michoacán y Estado de México hizo acto de presencia, bayoneta en mano, y pasó lista con Rafael.


Moreno Valle vio pues, lo que sus ojos querían ver, el respaldo de su tutora. Y lo mismo vieron sus lugartenientes: “Elba Esther está con nosotros”. La pregunta es: ¿Marín y La Gordillo habrán quedado en algo? ¿Serán capaces de distorsionar la realidad de manera alternativa con sus piezas?


Contrario a lo que se piensa, esta lagartija tirana y colmilluda del SNTE no pierde con Moreno Valle si a Rafael se lo chupa la bruja; de hecho, gana con la Alianza Puebla Avanza porque ella, Javier López Zavala y Marín seguirían perteneciendo al mismo proyecto político, el de Peña Nieto.


Juan Díaz de la Torre, colegiado nacional de Administración y Finanzas del SNTE, oriundo de Guadalajara, es el operador político más cercano a La maestra, y Juan hará en Puebla el 4 de julio no lo que le pida y exija Moreno Valle, sino lo que le ordene su Jefa: seguir, detenerse o quedarse estático como estatua de marfil.


¿En presencia de qué estamos? De dos aliados en común. Y una suerte echada.


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En lo personal, disiento de los analistas que apoyan la teoría de que el PAN, El Yunque y Moreno Valle puedan negociar la presidencia municipal o, en su caso, la gubernatura con el PRI o con Mario Marín. Y explicaré por qué:


Primero, porque los panistas, yunquistas y morenovallistas son tres cosas distintas; tres grupos, tres conciencias y tres estructuras alternativas. Cada uno, lleva agua a su molino; se mastican pues, pero no se tragan.


Segundo, porque Moreno Valle no ganaría absolutamente nada si los yunquistas conquistaran la presidencia municipal a costa de su derrota y conociendo a Rafael, me resisto a creer que sea el Juan de la Barrera que se enrede en la bandera panista y se lance al abismo para evitar que caiga en manos de los priistas.


Y tercero, porque el 4 de julio Compromiso por Puebla y el PAN operarán, aparte de las estructuras oficiales, dos estructuras paralelas intratables e intolerables: la de Moreno Valle y la del panismo tradicional, y eso, los neutraliza para establecer oscuros acuerdos y sospechosismos perversos, cosa que no solo ocurrirá en la ciudad de Puebla, también en varias ciudades del interior del estado donde el panismo se sintió ofendido con la candidatura de Rafael.

 

Autoría intelectual 

 

****Moreno Valle pidió al PAN darle la confianza de operar en absoluto la elección del 4 de julio y duros de cabeza, los yunquistas, lo rechazaron; cada quién, jalará su jumento. **La realidad de Puebla, distinta a la de Tamaulipas, puede ser el mejor argumento para creer que el asesinato de Torre Cantú no impactará los comicios locales del 4 de julio.

 



 
 

 

 
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