Por las entrañas del poder


Jesús Ramos

02/09/2009


Los Marínes van con Zavala, pero no con Montero


La rebelión de Los Marínes amenaza con tirar los portones de Casa Puebla. Si bien Enrique Marín Torres y sus hermanos Roberto y Julieta, están de acuerdo en que Javier López Zavala sea el candidato del PRI a la gubernatura, y con él se la están jugando, no consienten que Mario Montero lo sea por la presidencia municipal.


Para Los Marínes la sucesión de gobierno es un tema de definiciones. De un camino, de una ruta. Los que están y los que no están con Zavala. Así de fácil. Enrique, Roberto y Julieta son gentes de una sola pieza. No les gusta dividir su corazón en dos o tres porciones. Cuando creen en alguien se entregan en cuerpo y alma, y es el caso del Proyecto Z.


Peero… ¿A qué se debe tan agrio resentimiento? La antipatía no es gratuita, Los Marínes se convirtieron en enemigos acérrimos del Godzilla de Gobernación desde que atestiguaron ataques contra Zavala, orquestados según ellos, desde la planta baja –y a la izquierda- de Casa Aguayo. Y quién se mete con Zavala, se mete con ellos.


Nada de esto es reciente, a pesar de que los presuntos agravios tienen varias lunas y soles de haber ocurrido, Los Marínes no han olvidado. No son gentes de memoria de teflón. La factura, para sus pulgas, sigue pendiente de cobro. Para ellos, el agresor de “su amigo Zavala, casi hermano”, no merece ser dupla de aquel a quien tanto daño le hizo desde su regreso al gabinete.


Pá acabarla de amolar, en la visita de cortesía que tuvo hace un par de meses a Casa Puebla “El temo” –Cuauhtémoc Blanco-, cuenta uno de los que ahí estuvo: Guillermo Deloya, Javier García, Arturo Hernández Davy, René Marín, El chelis y Jorge Mendoza –crúcele al que quiera-, que don Enrique Montero quiso solucionar el asunto platicando con su tocayo el diputado Enrique Marín, por ser el más cauto y reservado de Los Marínes, lo jaló al patio, pero en lugar de lograr ese propósito empeoró el asunto.


Macerado en copas y buceando aceitunas en el fondo del Dry Martini, don Enrique exigió al diputado Enrique Marín que él y sus hermanos apoyaran a su hijo en nombre de los cuantiosos favores recibidos cuando el hoy gobernador no era nadie.


Los reclamos de don Enrique se desviaron del tema central y subieron de tono, aunque el que más caló al diputado fue la enérgica protesta que le hizo don Enrique por haberle dado el gobernador a la familia Hanan la operación de la estación Punto 10 de AM, cuando a decir de don Enrique los Montero tenían más merecimientos, mientras que los Hanan ninguno. Con educación, el diputado abogó por sus amigos los Hanan, aunque de nada valió. Don Enrique, de ingrato y malagradecido no bajó al dueño de Casa Puebla.


El candente reproche, como era de esperarse no quedó entre ellos dos, fue ventilado en la primera reunión familiar y desde entonces Los Marínes acordaron, en bloque, construir un sólido muro de hielo en torno al secretario de Gobernación y negarle cualquier tipo de apoyo en su búsqueda de la presidencia municipal.


***


La importancia e influencia que tuvo Manuel Bartlett en Puebla se extinguió con su sexenio de gobernador. Y como dijera José José, ya lo pasado pasado. ¿Qué peso político puede tener que apoye a uno u otro aspirante a la gubernatura? Ninguno. Don Manuel es aquí y en el país una figura decorativa del siglo XX. Una reliquia del pasado.


Su discurso sobrio, inteligente y agudo se extinguió con su defensa a ultranza y radical de la modernización de Pemex y la Ley televisa. Por momentos Andrés Manuel López Obrador y él parecieron estar cortados con la misma tijera, dijera don Manuel Díaz Cid a sus alumnos de la Upaep, fueron políticos que si se desmayaban no volvían en sí, sino en ¡no!


Lo único que queda de aquel brillante sexenio bartlista son unas cuantas viudas sin chamba y algunos hijos vivarachos y suertudos que siguen vigentes en el aparato público gracias a sus habilidades camaleónicas, pero sin ocupar puestos de relevancia. Y si lo tienen como es el caso excepcional de Blanca Alcalá, para su desgracia están sometidos a intereses que sobrepasan sus deseos. Pobre de don Manuel, ni quién lo tome en serio.

 

Autoría intelectual

 

****Se supo que Valentín Menéses, El vale, se reunió el pasado fin de semana con pastores de la iglesia protestante en la Rivera Anaya para pedirles su apoyo en sus afanes de convertirse en presidente municipal. **Se supo, también, que en una charla que sostuvieron El vale y Mario Montero, éste último le pidió que se sumara a su proyecto, ¡ándale compadre!, pero El vale le ofreció una del mismo tamaño: ¡mejor súmate al mío compadre! **Se supo que Javier Lozano Alarcón le sugirió a Felipe Calderón Hinojosa que intercediera con Ana Teresa para que fuera la fórmula de Rafael Moreno Valle, en la presidencia municipal y la gubernatura, pero el presidente le respondió con una negativa por “lo necia que es”. **Se supo que el panista Francisco Fraile será delegado en Puebla, aunque no necesariamente del IMSS.

 

Comentarios o lo que quieran a: [email protected]  

 



 
 

 

 
Todos los Columnistas