Por las entrañas del poder


Jesús Ramos

08/01/2010

Confirmado, El innombrable mece la cuna en Puebla


Es evidente que Emiliano Salinas Occelli anda de shopping por Puebla, y no para vestir los colores y cortes de la moda; si eso fuera, volaría a Europa a adquirir el último aullido de las prendas invernales. No. En definitiva. Su shopping es político. Emiliano efectúa los trámites de algo que bien podría  reventar en las elecciones del 4 de julio.


Y lo hace a nombre de su padre. Así nos acostumbró El innombrable –Carlos Salinas de Gortari. Tirar al cesto de la basura la hipótesis de su intromisión en Puebla sería un error. Y peor aún, cuando después de la entrega del miércoles fue ratificado a Por las entrañas del poder que las reuniones de Emiliano, en efecto, son con dos poblanos de baja estatura, pero de gran poder.


¿De quiénes se trata? Mario Puzo propone en El padrino que los negocios de los clanes son acordados y cerrados por los jefes de las mafias, y en ellos no participan incluso ni los mismos consiglieres. Los acuerdos políticos no son distintos. Se tejen sin bombillas ni velas y con el menor de testigos posibles.


Aunque, siendo hábiles y audaces, intentar adivinar la identidad del par de Señores misterio tampoco creo que sea algo difícil. Los grandes hablan con los grandes, así de fácil. Sócrates en La república, sugiere que para obtener una conclusión pura es recomendable ir desechando hipótesis banales. Bien. Por principio de cuentas yo desecharía al caquito de Jorge Sánchez Morales, por su pequeñez, intrascendencia, ausencia de voz y pobre moral.


También haría lo mismo con Rafael Moreno Valle, por deducción lógica: si El innombrable le anticipara su victoria o derrota en las urnas le quitaría la pizca de pasión y testosterona que necesitan los candidatos para demostrar en campaña que su lucha es auténtica. Y lo mismo ocurriría con Javier López Zavala.


Ya en ese plan, anularía a Mario Montero Serrano, no por su importancia –de Secretario de Gobernación- en Puebla, sino por su intrascendencia en acuerdos cupulares. Para qué negociar con el títere, si puedo hacerlo con el titiritero. Montero, igual que los candidatos a gobernador, también necesita de esa dosis de pasión descrita líneas arriba por sus afanes de ser abanderado a la alcaldía angelopolitana, misma que en otro más de sus accidentes políticos podría perder.


El otro prospecto a desechar sería Juan Carlos Mondragón, por su rol de figura decorativa en un proceso interno y externo que a todas luces se ve conducido por la élite del PAN nacional, dígase Cesar Nava y Felipe Calderón. Tan lo es que, igual que ocurre con Zavala, panistas y contras, saben anticipadamente que el candidato azul al gobierno será Moreno Valle, y si AN fuera en alianza con el PRD, éste último fijaría al abanderado al ayuntamiento aunque se les tuerza la tripa a Las familias custodias de la derecha.


Luego entonces, vuelvo a lo mismo, la lista de probables sujetos dignos de negociación con Carlos Salinas de Gortari, vía su mensajero Emiliano Salinas, se reduce ostensiblemente, tanto que solo un ciruelo estaría impedido a deducir con quiénes se estarían tramando cosas perversas en Puebla en cuanto a resultados electorales se refiere.


Negociar la gubernatura sería un exceso, o al menos eso se antoja, pero la alcaldía no creo que lo sea. Carl von Clausewitz decía que la guerra es la continuación de la política. Y hoy a diferencia de ayeres recientes, hemos visto que salvo la resistencia de Andrés Manuel López Obrador en 2006, en ninguna entidad se han repetido Los panchos de hace algunos años como consecuencia de resultados electorales. Ahora, contrario al antes, no se ve civilidad ni madurez política, sino acuerdos cupulares incluso hasta para subirnos el IVA, la canasta básica y la gasolina.


Los manuales de negociación de George Chadwick y Dror sugieren que en las negociaciones modernas las partes persigan el punto crucial del equilibrio para evitar la violencia: si quieres recoger miel, no des puntapiés sobre la colmena. Valioso es, que todos queden satisfechos y felices, en una negociación a la que por inteligencia y voluntad las partes acuden a ceder para ganar.


Emiliano Salinas seguirá viniendo a Puebla a nombre de su padre e igual lo hará en buena parte de los estados donde este año renovarán al Ejecutivo. Y quizá no se trate de algo personal –como parodiaba Vito Corleone-, sino de asuntos de negocios o de aceitada de engranes y rodillos previa al regreso del PRI a Los Pinos con Peña Nieto. Después de todo, estamos en un país donde lo increíble puede ocurrir.

 

Autoría intelectual

 

***El pronóstico se cumple y los tiempos se llegan. Alberto Amador entregó ya su virginal proyecto político a Javier López Zavala y en eso anda Chucho Morales. El señor “Z “bien haría en ir a La Choza del pescador a cargar pilas pá no fallar a la hora buena. Su candidatura es inminente. **Juan Carlos Mondragón denunció que en Puebla preparan una elección de estado, se le olvidó que su partido el PAN es el estado y que él no es oposición. **Regidores del PAN y PRI, lo mismo que tirios y troyanos del ayuntamiento de Puebla, tienen identificado al Garganta profunda que les atiza desde las columnas. Para ellos no es secreto que su apellido es Trinidad.

 



 
 

 

 
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