Por las entrañas del poder


Jesús Ramos

09/12/2009

Inicia la cuenta regresiva de la sucesión

Jesús Morales y Enrique Doger no se equivocan. La Convención de Delegados es el traje a la medida dispuesto por Mario Marín para rubricar la candidatura priista de Javier López Zavala al gobierno estatal. Nada que no se hubiese cantado antes de paladear los tequilas de la sucesión.


Y es que si en algo coincidieron Marín y el Comité Ejecutivo Nacional del PRI, fue en la disposición de pagar voto a voto –si fuese necesario- el monto que implique la salida de los priistas resentidos por el método de designación de candidato y, que de acuerdo a la lógica matemática de Gottfried Whilem Leibniz, por alta que esta sea, nunca será mayor a los desgarres y divisiones que provoque una consulta abierta a la base. De los daños el menor, sería la cita que mejor encuadra.


El Consejo Político Estatal del PRI que hoy sesionará en el Centro de Convenciones oprimirá el reloj de la cuenta regresiva de la sucesión gubernamental cuando a las seis de la tarde, en medio de todo un rito ceremonial –como ya es costumbre-, apruebe la ruta de Convención de Delegados para ungir al hombre que representará al partido en las elecciones del año entrante.


Allí estarán, según la lista de 670 consejeros estatales: Mario Marín, Manuel Bartlett, Melquiades Morales y Guillermo Jiménez como priistas de añejas sagas, para avalar o rechazar la apuesta de un gobernador que amartilla el dedo con  la intención de aniquilar la máxima política de: “Gobernador no pone gobernador”. ¿Será?


Imponer, señalar, ungir o determinar al candidato del PRI en Puebla no creo que sea un derecho político no escrito de Mario Marín, como algunos señalan. ¿Cuál derecho? ¿De qué manga se lo sacan? Sí, en cambio, es una determinación estratégica paleada por dos decisiones tácticas y operativas tendientes a ceder el control administrativo, financiero y político al hombre que él consideró ser su mejor opción, después de haber analizado otras como: Blanca Alcalá, Alejandro Armenta, Mario Montero, Enrique Doger, Jesús Morales, Alberto Amador, Jorge Estefan Chidiac y Víctor Hugo Islas, que distantes de fobias o filias, simplemente no le satisfacen por “X” o “Y” razón.


Enrique Doger y Chucho Morales, siendo los más entusiastas adversarios de Mario Marín, intentaron apoderarse del volante y la palanca de las velocidades de la sucesión, pero no lo lograron. Aún así, me parece que fueron dos adversarios de cuidados y respeto. Sin embargo, a horas de celebrarse el Consejo Político Estatal del PRI, ellos mismos tendrían que asimilar que la partida la sigue ganando el mejor operador de López Zavala: Marín, porque las alternativas de los delegados priistas, cuando calendaricen a fines de enero la Convención de Delegados, se limitará estrictamente al Proyecto “Z”, a ese traje a la medida que ambos refieren.


Los conocedores de la ciencia política clasifican ese tipo de decisiones de poder en el apartado de la Democracia Directa o Democracia Cara a Cara, porque la masa de asambleístas y convencionistas que la nutren se mueven en equipo en un solo sentido a fin de legitimar a través de la mayoría simple una decisión previamente consensuada por pequeñas minorías.


¿Qué pasará con Enrique Doger cuando la Convención de Delegados se consume? Es un misterio. Solo él lo sabe. Quién diga por él, lo que le conviene y no, creo que grita sandeces y estupideces en el desierto; lo que si resulta evidente, es que Jesús Morales difícilmente saldría del PRI hacia otro partido político, no porque le reviente el hígado y no quiera, sino por ser un cuadro anquilosado, un cartucho quemado tanto para el PAN como para el PRD y no digamos para la chiquillada. No es pieza de caza, pues.


La cuenta regresiva, comienza a devorar con rapidez inaudita hojas del calendario y horas del reloj para que Zavala sea ungido por su maestro. No confundir, no se trata de un asunto de querer –en el rango de las emociones-, sino de Poder… político.


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El líder del PRD Miguel Ángel de la Rosa Esparza golpea su pecho con salvajes golpes acompañándolos de desgarradores gritos para negar furibundo, cualquier tipo de alianza con el PAN, sin embargo en el Congreso de Refundación de su partido celebrado en Oaxtepec, votó a favor del pragmatismo aliancista que privilegia dicha posibilidad en el articulado 36 de sus estatutos.


Igual que De la Rosa Esparza votaron a favor de la alianza con la derecha: Luis Miguel Barbosa, Jesús Morales Manzo, Ruth Castro, Jorge Méndez, Elba Cerezo y Victoria Melo, entre otros perredistas poblanos, que aunque en sus incendiarios discursos niegan al PAN tres veces antes de que el gallo cante, igual que Pedro a Jesús, en los hechos añoran su complicidad manifiesta o discrecional.


Y mientras el siniestro De la Rosa y compañía, teje telarañas con el PAN para ganarse algunos metales y papeles, la izquierda radical de Armando Méndez, Irma Ramos, Samuel Tovar, Ulises Sánchez y Alfredo del Moral, solo por citar, prepara dos “Candidatos Legítimos” para las elecciones de 2010: Arturo Rivera Pineda para la gubernatura y el dirigente del Sindicato de Telefonistas, José Ramón Moreno Apango, para la presidencia municipal, por si la Alianza PAN-PRD se consuma o Luis Miguel Barbosa y De la Rosa Esparza entregan la candidatura perredista a Enrique Doger.


El problema del PRD poblano estriba en que si la cúpula partidaria logra negociar dadivas con Acción Nacional, siempre habrá tribus perredistas dispuestas a todo, ¡a todo!, para transformar los negocios en un infierno. Al tiempo.

 

Autoría intelectual

 

***Valentín Menéses bajó los guantes y dio la espalda, antes del tercer round de la interna del PRI por la alcaldía, para conformarse con una diputación local, dos memelas y tres medidas de pepitas. ¡Para eso me gustaba El Vale! **Ausente doña Socorrito Romero, ¿quién podría asumir el cacicazgo político de Tehuacán? ¿Acaso… el obispo, Rodrigo Aguilar, como en antaño? **Los amantes de los entretejes políticos deben considerar en sus agendas editoriales que el viernes habrá un importante pronunciamiento a favor del director de Cambio Arturo Rueda para la gubernatura, alcaldía –en lugar del rajón del Vale odel niño bonito Lalo Rivera- y ya metidos en copas, ¡por qué no!, hasta para la Presidencia de la República por Peña Nieto, El gran carnal o Cesar Nava. ¡Pos qué jijos!

 



 
 

 

 
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