Por las entrañas del poder


Jesús Ramos

10/05/2010

Zavala toma Segundo Aire


Tres son los más letales y mortíferos enemigos políticos que Mario Montero Serrano deberá aislar de aquí al 4 de julio si quiere evitar que sus venenosas encimas lesionen de gravedad el sistema motor que lo conduce a la presidencia municipal de Puebla. Uno, Enrique Doger. Dos, Víctor Manuel Giorgana. Y tres, Israel Pacheco.


La terna pareciera inofensiva a simple vista, vestida de corbata y felpa, pero no lo es. Y no, porque juntos o por separado tienen el veneno suficiente para hacerle perder los comicios, a pesar de los alegres porcentajes que el mismo Montero promueve a discreción a través de encuestas divulgadas en diversos medios de informativos, y, faltaba más, que lo posicionan a varias cuadras de distancia del cómico Patrullero 777, Eduardo Rivera.


¡No!, no se trata nada más de joder por joder o porque Montero le caiga gordo a la triada venenosa, por feo, glotón y obeso, sino porque el candidato priista pecó de arrogante y soberbio en la interna tricolor y no fue capaz de limar asperezas con Doger, Giorgana y Pacheco a pesar de la disposición que éstos mostraron para dejarle el camino libre y allanado a propósito de la candidatura, y del encuentro fingido que ayer protagonizaron Giorgana y Montero.


Digamos, pues, que se comió el pastel él solito y no les convidó, y en política como en las fiestas de pueblo, comer en exceso afloja la panza. Y eso, eso es precisamente lo que ésta terna de mortíferos enemigos políticos quisiera que le ocurriera: Que a Montero le diera chorrillo, y del silbador.


Habría que ser acucioso e intuitivo para darse cuenta que en los eventos proselitistas donde participa el candidato del tricolor a la presidencia municipal no asiste Doger, ni Pacheco y aunque Giorgana lo hiciera, sería de dientes para afuera. Incluso, este último, se quejó en días pasados de la postura soberbia e indiferente de Montero para con él.


Las presiones que en aquellos recientes ayeres ejercieron Doger, Pacheco y Giorgana hacia Montero, fueron para incrustar en la planilla de regidores del PRI a gente suya, funcionamiento natural de la política de diálogo y negociación, y si bien –en su momento- la dirigencia estatal del Revolucionario estuvo de acuerdo, Montero se convirtió en una fiera para que a ninguno de los susodichos le tocara una sola migaja de pastel y eso, se entiende, le cala al más sereno.


Con lo que Montero no contó en aquel entonces de atragantamiento, fue que Doger y Giorgana se convertirían en el futuro –hoy pues- en promotores del voto del PRI en la ciudad de Puebla y zona metropolitana. No hay que se pesimista, pero la cosa, como es de notar, podría convertirse en un terrible calvario para el buen Montero. Y mil justificantes, tendría ésta venenosa terna para argumentar que, ¡ni modo!, la gente nomás no quiso cruzar la opción de presidente municipal el 4 de julio. Y conociéndolos, como se conocen, bien podrían recurrir al voto diferenciado y a la fealdad, como argumentos de peso.
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En la jerga marketiniana se le conoce como Publicidad de Alternación. Pero, en el lenguaje común le llaman: Segundo Aire. Es decir, los publicistas lanzan un producto alternando su ritmo de crecimiento –con altibajos- cuidando que no se vaya a las nubes de un solo jalón y que tampoco caiga, porque los resultados para fines comerciales son funestos si de rapidez se trata. El producto puede caer de la misma manera y con la misma velocidad con que creció.


Sirva el ejemplo, pues, para explicar que mientras Rafael Moreno Valle hizo uso de la Publicidad Continua, la que catapulta agresivamente los productos comerciales gracias a la intensidad financiera y divulgación que la impulsan, Javier López Zavala recurrió a la Publicidad de Alternación para crecer de manera moderada considerando descensos temporales.


A simple vista puede notarse y percibirse que Moreno Valle viene de regreso en imagen y publicidad, mientras López Zavala comenzó desde hace cosa de diez días a tomar su Segundo Aire con el cambio de imagen y estrategia marketiniana. Dicho de otra manera, la campaña del panista ya maduró y comienza a descender, en tanto que la del priista se reinventó y va para arriba de nueva cuenta.


El periodista de El Universal Ricardo Alemán en su entrega de ayer, domingo, documentó en cifras porcentuales que la distancia que separaba a López Zavala de Moreno Valle se ensanchó, al pasar de 6% a 9%. Lo que ocurre tiene nombre. Se trata, del Segundo Aire zavalista.

 

Autoría intelectual

 

****Cuentan que en la reunión que sostuvieron la semana pasada Elba Esther Gordillo y Leticia Jasso Valencia, la primera dijo a la segunda haber visto en la poblana madera de lideresa vitalicia. Entiéndase pues, a una Gordillo en ciernes. A la probable y posible sucesora del magisterio, cuando la vampiresa desaparezca. **Felicidades a las madres en su día.

 



 
 

 

 
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