Por las entrañas del poder


Jesús Ramos

17/06/2009


Amante desquiciado, comedia al estilo Broadway


El rector Enrique Agüera es el amante desquiciado de la política local; a su antojo la seduce, la acaricia, la hace suya, y después de arrojar en ella sus húmedas tentaciones, por costumbre la rechaza y desprecia. Es todo un gigoló de tremenda catadura.


Su conducta, ha sido la del clásico poblano que arroja la piedra y esconde la mano. Instruye al CISO a encuestar a los actores políticos de moda, pero también a medirlo a él para ver cómo se encuentra, respecto al pelotón que persigue abiertamente la gubernatura y la presidencia municipal; celebra sus cumpleaños con familiares y colaboradores, pero también lo hace con el círculo dorado del poder y la política; opina de la calidad educativa de México, pero también de las coyunturas electorales en curso; y sostiene que la UAP es una institución plural, pero curiosamente la inclina hacia el PRI.


Lo que pareciera un simple juego de palabras es en realidad una manipulación flagrante de su imagen institucional, practica la política pero sin practicarla, es su voz pero no lo es, hace pero no acepta y cuando aclara que no aspira a cargos de elección en realidad desprecia a su amante la política. Los reporteros temen entrevistarlo en asuntos de apetencia partidista porque calculan que podría enfermar de un coraje por consumo de aguacate. Lo que no saben los chicos de la prensa, es que se trata de la puesta en escena de una comedia al estilo Broadway.


Será el sereno o la llovizna, pero bien vale la pena correr el riesgo y preguntarle: ¿Por qué el CISO sirve al PRI y no al PAN? ¿Por qué si le entrega mediciones a Alejandro Armenta del PRI, no hace lo mismo con Rafael Micalco del PAN y Miguel Ángel de la Rosa Esparza del PRD? ¿Y por qué, si se pone tan espeso con la malquerida política, enjuaga con ella futuros cargos y financiamiento estructural? ¿Por qué aspirar a un cargo político por el PRI y no por Nueva Alianza o el PT?


Acariciar las fibras sensibles del rector es tanto como tentarle la cola al león. Agüera, sin querer queriendo, igual que El chapulín colorado, se metió en los entuertos de la política partidista y ahora podría perfilarse a un destino que no está muy convencido de afrontar: la presidencia municipal.


Todos lo saben y pocos lo dicen, Agüera le tiró a la gubernatura sin la idea de cachar el ayuntamiento, por la sencilla razón de que el presupuesto y la importancia de la UAP son mucho más suculentos y apetecibles que la tan devaluada comuna de Blanca Alcalá. Muy a su pesar el rector sabe que sus servicios podrían ser requeridos por Mario Marín para hacer mancuerna con Javier López Zavala el año entrante. Y de querer, claro que no quiere, pero de poder por supuesto que puede. Hay quienes estiman que la elección por la rectoría de la UAP a celebrarse en septiembre lo saca de la jugada, yo creo que no. ¿Podría renunciar en febrero o marzo de 2010? Marín tiene la respuesta, como la tuvo en su momento Melquiades Morales con Enrique Doger. Y por supuesto que renunció. La mancuerna Zavala-Agüera resulta de por sí atractiva, y si le suman estructura política y universitaria suena mucho mejor.

 

Millot Études Politiques, empresa que elabora probabilidad de escenarios políticos para el Congreso de la Unión, en su último trabajo del 3 de junio de 2009, enlistó a Javier López Zavala, Rafael Moreno Valle, Blanca Alcalá, Enrique Doger, Valentín Menéses y a Jesús Morales como los personajes con mayor probabilidad de convertirse en gobernadores de Puebla.


En lo que respecta a la presidencia de la república, sitúa a Enrique Peña Nieto, Marcelo Ebrard, Manlio Fabio Beltrones, Fidel Herrera, Santiago Creel, Javier Lozano y a Juan Ramón de la Fuente como los más factibles para sustituir a Felipe Calderón.


****El secretario de seguridad pública del ayuntamiento de Puebla, Andrés Vicente Ruiz Celio, resulto ser la pantalla de plasma perfecta para los ojos de la ciudadanía, pues quien en verdad manipula los hilos de este tema en la ciudad es el asesor Fernando Fierro, el mismo que fue corrido de la delegación de la AFI en Puebla junto con Rolando López Villaseñor por darles “pitazos” a los fayuqueros antes de los operativos de Hacienda. **Negra lectura a su futuro político envió Blanca Alcalá al conminar al Órgano de Fiscalización  a no utilizar su cuenta pública del 2008 como garrote político. **Pocos saben que el huipil que La Menchú tlaxcalteca trajo a Puebla se lo regaló Alejandro Armenta, aunque en el fondo hubiera preferido que la del regalo hubiera sido Blanca, dijo tras bambalinas Jaime Alcántara. No entendí, Jaime…

 



 
 

 

 
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