Por las entrañas del poder


Jesús Ramos

17/08/2009


Enrique Doger es un jugador distinto


Igual que en el fútbol, en la conflagración por la candidatura del PRI a gobernador existen enemigos con sellos y características que distinguen a unos de otros: los que juegan por jugar como es el caso de Víctor Hugo Islas, los escandalosos que no traen nada como Alberto Amador, los leñeros que se quedaron en el pasado como Jesús Morales, los gambeteros como Enrique Doger y el gigante de la zona Javier López Zavala.


Si el aficionado de la política analiza a detalle a cada uno, concluirá que aunque parecen iguales por buscar lo mismo, ¡ganar!, no lo son; en lo individual saben a cabalidad de lo que son capaces y lo que pueden lograr. Y si me apuran, de los cinco competidores, solo dos ven la victoria como una realidad alcanzable


Víctor Hugo es de esos jugadores que agradece a los dioses del estadio el hecho de haber sido invitado a la competencia, aunque de sobra sabe que la goliza que le meterán será gruesa, peluda, numerosa y despiadada; por cada gol que le aticen cerrará sus pispiretos ojitos, disfrutará la hazaña de estar ahí y gozará el momento como si fuera la primera vez.


Alberto Amador seguirá pugnando por el fair play –juego limpio-, basará su participación en la declaracionitis, fintará ir por la anotación, pero a los tres cuartos de cancha regresará para compartir el esférico con los medios escudos: Enrique Doger y Jesús Morales, zona de juego donde la rudeza debe compartirse, porque si se avienta solo bien sabe que los resultados pueden ser desastrosos a su causa.


Lo que se ve no se juzga, el Chucho Morales de ahora ya demostró que no es el Chucho de antes; el de antes movilizaba jugadores, mangoneaba al técnico, dictaba la alineación y asustaba con El petate del muerto y La mano peluda a los opuestos. Y el de ahora, no completó, la semana pasada ni los diez jugadores de campo que por regla de competencia deben reunir los pares para hablarse de tú a tú. Hay quien piensa que su osadía e irreverencia de encarar al Gran tatiasca no estuvo ni debe ser valorada en función de su poder de convocatoria…yo opino lo contrario.


De los competidores insurrectos ya mencionados, Enrique Doger es quien más respeto tendría que imponer al gigante de la zona López Zavala y al Gran tatiasca, Mario Marín, y trataré de explicar por qué. Doger es poseedor de una gambeta política no acartonada, fresca, sabe cómo y de qué manera reaccionar ante el adversario, por costumbre devuelve las entradas arteras con argumentos sólidos y convincentes y es el único que se conduce en el campo de juego con una estrategia mediática, política y de ataque bien concebida.


Desestimar la inteligencia y el valor político de Doger en El Tri significaría un grave error en la sucesión gubernamental. Adicto a la lectura de Goebbels, Doger echa mano día con día de los principios elementales de la Transposición, Desfiguración, Transfusión y la Orquestación; su manera de combatir se conoce como Guerra total y cada avance que realiza en el campo de juego lo hace con el balón cocido al pié. De todos los jugadores, es un jugador distinto y diferente más allá de que guste o no su estilo gambetero y chocador. Más de uno, preferiría tenerlo de su lado que en su contra.


Chucho Morales se aventó como el borras en días pasados a gritar que echaría a la friolera 10 mil seguidores suyos para jalarle los bigotes secretos a Marín, y sus bravatas se las tuvo que tragar completitas porque el mejor de sus amigos le contó 7 mil chuchistas. Enrique Doger, más conservador e inteligente, festejará su cumpleaños número 52 el 23 de agosto sin alardear en el número de asistentes, pero así vayan 100 comensales de todas maneras se considerará un éxito al no tratarse de una movilización callejera sino de un evento social de élite política. En la forma de sujetar el abanico se conoce al que es marqués.


Para continuar la rutina de juego, diremos que el gigante de la zona López Zavala, igual que El Tri, es el adversario a vencer de los equipos competidores priistas, solo que a diferencia del resto posee un viejo y mañoso timonel, una sólida defensa, una experimentada media cancha creativa con Alejandro Armenta como 10 y una delantera que sabe meter goles desde el gobierno, las diputaciones locales y federales, el partido y los ayuntamientos. Quienes no lo conocen que lo compren, este gigante no esta dormido. 

 

Autoría intelectual

 

****El pronunciamiento que hicieron la semana pasada tres alcaldes morenovallistas del PAN, entre ellos el ordinario y rupestre munícipe de Tecamachalco, a favor de Rafael Micalco fue un acto de desesperación al saber que si Micalco se va de la dirigencia a freír espárragos, se lleva consigo el proyecto de gobierno de Rafael Moreno Valle. **Nadie ha sacado a Blanca Alcalá de la carrera gubernamental, más bien ella no se ha querido meter como debería hacerlo si en verdad desea gobernar el estado de Puebla. **El dirigente municipal del PAN, Bernardo Arrubarrena, enloqueció por haber fumado algún tipo de yerba prohibida; señalar a Luis Olmos y a Blanca Jiménez, yunquistas de hueso colorado, de confabular de la mano del PRI contra su partido es una locura…y una torpeza.

 

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