Por las entrañas del poder


Jesús Ramos

19/06/2009


Efecto “Cangrejo”, Fernando Morales alcanzó al PAN hacia abajo


En el pecado, Fernando Morales tuvo la penitencia; dicho en términos bíblicos, lo que sembró está segando; cuando fue diputado local por Serdán olvidó regresar a cumplir sus promesas y la gente, muy en su derecho y justificadamente, tiene iel propósito de pasarle la factura.


Muchas han sido las ocasiones en que los votantes le han reclamado su amnesia en mítines y reuniones en corto y en público, sin embargo tan chistoso como es Fernando justifica que los del PAN no lo dejaron gestionar, ayudar ni invertir a su paso por la legislatura local, incluso se avienta la puntada que lo amenazaron de muerte si regresaba; la mentira la cree él, pero no los votantes.


Estudios demoscópicos -serios, dijera Rivera Pacheco- realizados por Consultoría On Estratégica desde febrero a la fecha, demuestran que el PRI sin Fernando Morales, es decir sin candidato, sacaba al PAN una diferencia de 7 puntos porcentuales. Pero una vez que Fernando Morales fue ungido abanderado, el tricolor sufrió una estrepitosa caída de 11.62 puntos. Y se fue al hoyo, donde estaba el PAN.


De los 36 puntos que llegó a contabilizar el PRI en febrero y marzo, hoy solo tiene 24.75. ¿Qué pasó con Fernando y el PRI? Algo muy simple, el partido se equivocó de candidato al designar a alguien que había sido diputado local… y de los malos, de los que no cumplen promesas y de los que tienen la desfachatez de volver a competir a sabiendas de su falta de palabra.


El comportamiento electoral del PRI en el distrito 8 de ciudad Serdán, fue el que se conoce como efecto Cangrejo, en lugar de que el PAN alcanzara al PRI, fue el PRI quien alcanzó al PAN, pero para abajo de las preferencias.


La situación de Fernando fue tan alarmante para su partido que el último día de mayo estuvo empatado con su contrincante Raymundo Mata en 24 puntos; Raymundo con su campaña bisoña y Fernando metiendo el acelerador a fondo, gastando recursos a diestra y siniestra y sumando más canas a su de por si blanca cabeza. Que tan fea se habrá puesto la cosa que Alejandro Armenta le recomendó manipular la imagen y el apellido de su padre Melquiades si quería ganar. Desde entonces, donde quiera que Fernando se para dice ser hijo de Melquiades, exgobernador de Puebla, ¡sí señor!, ¡faltaba más!, y de paso regala playeras donde Melquiades está junto a él en su primera comunión.


La dichosa playera ya tuvo su efecto positivo, pues en la medición del 15 de junio de Consultoría On Estratégica, el candidato del PRI cuya propuesta discursiva se basa en expresiones como: ¡chale!, ¡güey!, ¡bato! y ¡no manches!, repuntó 3 puntos sobre el capitán Raymundo Mata que dicho sea de paso está haciendo campaña desde la proa de su barco.

 

Favorecer o rechazar el voto blanco es parte del ejercicio democrático al que no estamos acostumbrados; sin embargo, me parece que la polémica y decisión de cruzar toda la boleta se justifica por el cinismo, oscuridad e ineptitud con que se han conducido en años recientes los políticos y las instituciones no solo electorales, a partir del mercantilismo, marketismo y los enjuagues en lo oscuro.


El voto blanco cuenta, igual que los votos válidos, con la excepción de que este voto hablará más que los sufragios contabilizados porque el silencio, como el del 5 de julio, dirá más que mil discursos firmados o no ante notario público, con o sin antidoping, con o sin plataforma política y con o sin la idea de mandar tan lejos como sea posible a quienes piden, regresan y vuelven a pedir el voto a una sociedad que ya está fastidiada de tanto político falso y mentiroso.


El voto blanco saldrá más caro que los 400, 500, 700 o 1000 pesos, que desembolsarán los candidatos queriendo ganar.  Yo como muchos votantes, ay veré qué decido cuando esté frente a la urna, pues pa´ mi mala suerte las opciones de Fernando Morales, Raymundo Mata y Aida Ramírez; todos como para echarlos a la jaula de los tigres.

 

***La Secretaría de Gobernación estatal tendrá la responsabilidad de desactivar el artefacto explosivo de los maestros disidentes que planean la estrategia de perseguir a Mario Marín en todos sus eventos, como el SNTE hizo con Roberto Madrazo en la última elección presidencial. **Si hay alguien que se ha esforzado, en serio, por dar resultados a Blanca Alcalá desde su cartera del DIF municipal, se llama Gabriela Alcalá, fuera de ella, no veo a alguien que le tenga verdadero amor a la camiseta. **Negarse a validar la palabra empeñada a través de notario público, como lo hizo Alejandro Armenta del PRI, demuestra la escasa fiabilidad que los electores deben tener en los candidatos tricolores. 

 



 
 

 

 
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