Por las entrañas del poder


Jesús Ramos

20/01/2010

Alcaldía, Factor de Equilibrio y Negociación


Poco esfuerzo merece entender que el único y verdadero Factor de Negociación que el PRI, Mario Marín y Beatriz Paredes tienen sobre la mesa de las discusiones para construir una candidatura de unidad se llama Presidencia Municipal de Puebla.  ¿O algún ingenuo creerá todavía que la gubernatura y Javier López Zavala son moneda de cambio? ¡Por supuesto que no!


¿Qué podría intercambiar Beatriz para preservar la paz interna? Los vivos y conformistas gustosos aceptarán –o ya lo hicieron- puestos de gabinete y cargos partidarios.  Pero los avezados, ambiciosos y quejumbrosos querrán jalar de la caña de pescar un pez más grande y apetitoso aunque ello implique sufrir insolación y quemaduras de tercer grado.


El instructor de negocios de mayor trascendencia de Estados Unidos, Dale Carnegie, propone que el factor determinante de una negociación, empresarial o política, es el Equilibrio, pues ejerciéndolo de manera correcta, resulta muy probable que el contrario ceda intereses y utilidades.


Atreverse a adivinar que Víctor Hugo Islas, Jorge Estefan Chidiac, Alberto Amador e incluso Jesús Morales pudieron ya establecer acuerdos clandestinos con Marín, Zavala, Alejandro Armenta o La subcomandante Paloma a cambio de su declinación carece de mérito alguno. ¿Por qué? Porque hasta el analista más penco y vacilador podría dar en el clavo.


La distancia entre no aceptar un acuerdo o aceptar uno que no conviene, es muy corta. La línea es tan delgada que no se ve. Luego entonces, Beatriz Paredes tendría que anticipar que Enrique Doger, el aspirante más rebelde de todos, muy probablemente no aceptará una negociación que altere el Factor de Equilibrio del que hablamos líneas antes; considerando, claro, que Doger sea un negociador con cables bien conectados a la lengua y al cerebro.


Si Doger fuera lo contrario, un pésimo hombre de negocios políticos, terminará por flexionar las rodillas y aceptar una secretaría de gobierno, diputación, dirección o incluso nada, quedándose al final con las manos vacías y, para desgracia suya, dentro del partido por existir un acuerdo político. Pregunto. ¿Los políticos honran su palabra de caballero? ¿Existen garantías de que Doger se quedará en el PRI, si no acepta un acuerdo inconveniente? Sí. ¿Cuáles…?


Podrá gustar o no a Mario Montero Serrano o a la docena de aspirantes priistas a la Presidencia Municipal de Puebla que la alcaldía sea un producto discutible en la mesa de las negociaciones nacionales, pero las cosas llegaron tan lejos en Puebla que resulta arriesgado para Marín y Beatriz Paredes no considerarla como un Factor de Equilibrio y negociación.


Sería valioso e ilustrativo analizar y discutir el siguiente teorema. Qué será más prioritario y rentable para Beatriz y Marín, ¿encorajinar a Mario Montero por perder la candidatura a alcalde u ocasionar una escisión considerable al PRI que ponga en riesgo retener el gobierno? Sobreexponer la cuarta ciudad más importante del país y la gubernatura no creo que sea una buena receta.


Difiero de los que piensan que el proceso interno de selección de candidato a gobernador del PRI pudo habérsele salido de las manos a Marín, más bien creo que el gobernador pretende evitar ser él, quien entregue al subversivo de Doger la candidatura que ya había dado a Montero.


Después de todo, culpar a Beatriz para justificarse con su amigo de la infancia no es mala idea.


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La actitud barriobajera y enfermiza asumida por Ana Teresa Aranda en el entramado de la candidatura del PAN a gobernador es lo que se conoce como Guerra Total.  La doña sabe, de antemano, que perderá sus afanes, pero pretende escoriar lo más posible la reputación de Rafael Moreno Valle.


Al alemán Erich Ludendorf, general extremista de la Primera Guerra Mundial, se le conoce como el tutor de esta práctica que como signo característico conlleva a la idea mitómana y escandalosa de vencer o morir.  El panismo opositor de regímenes pasados, incluso en sus manuales políticos, consideraba la posibilidad de dar la vida en la exigencia de una real democracia.


Sus compañeros panistas tendrían que recordar a Ana Tere que dejaron de ser oposición hace dos sexenios y que la política interna o externa de los partidos no puede ni debe subordinarse a la violencia y, menos aún, a la Guerra Total. Japón es el ejemplo más claro de que los kamikazes son historia.


¿O fue don Luis Orea el verdadero culpable, por haber llevado a La doña al cine a ver la película 300 de Zack Anayder?

 

Autoría intelectual


***Si el panista Pablo Rodríguez Regordosa no rebuzna, es porque no se sabe la tonada. Ojalá se detenga a pensar, aunque no sea lo suyo, a ¿cuántos miles o –digamos- millones de personas ofendió al señalar que ser priista es una enfermedad? Y luego, porqué pierden.**Quesque Montero se quedará en la Secretaría de Gobernación. **Quesque Cesar Pérez tampoco saldrá de la Secretaría General del Ayuntamiento. **Quesque El vale seguirá al frente de la Secretaría más corrupta del gobierno estatal, la de Comunicaciones y Transportes, la misma que lo sacó de pobre. **Y quesque en la planta baja de Casa Aguayo ya comenzó la fiesta; dudaban que su jefe ganara, aunque nomás tantito.

 



 
 

 

 
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